Pump Track: la forma más divertida de mejorar tu técnica en MTB

Circuitos relativamente pequeños y divertidos, muy divertidos: cuando un pump track está bien diseñado ni siquiera hace falta pedalear para rodar por ellos vuelta tras vuelta

Texto:
Mayte Palacios
Foto:
Calourarrow/ Richard Masoner/ Couloir
Publicado el 07/08/2017

Saltos y acrobacias se suceden sin que el rider se despeine lo más mínimo. Pero no te dejes engañar, un pump track puede ser muy sencillo... O extremadamente técnico

Se popularizaron mucho al otro lado del charco, y más cerca, en Suiza, porel 2013, el equipo Gstaad-Scott llegó a organizar el Tour de Pump.

El director del equipo, Claudio Caluori, también es el responsable de la empresa Velosolutions  promotora de los seis pump tracks en los que se celebraron las distintas etapas de este Tour: Jenaz, Parpan, Laax, Chur, Mendrisio y Zürich. Viendo en el pump track una forma muy eficaz de entrenar, se le ocurrió que sería una buena idea organizar este recorrido de una semana por los distintos circuitos para preparar la Copa del Mundo... Y, por qué no, promocionarlos un poquito.

Un pump track es un circuito continuo que concentra en un espacio bastante reducido todo tipo de obstáculos: badenes, peraltes, saltos y loops. Aunque al primer vistazo puedan parecerse a un campillo, en un pump track no necesitas ser un experto para disfrutarlo. Sea cual sea tu nivel, puedes aprovechar sus ventajas, porque puedes hacerlo tan fácil o tan difícil como quieras.

Todos al pump track

 

Los ciclistas más inexpertos pueden recorrerlo absorbiendo los saltos, con más calma y, por supuesto, mucha menos espectacularidad. Al ir dominando el recorrido, se van anticipando los obstáculos y desarrollando una actitud «jugona» que ayuda a ver en el mismo tramo nuevas posibilidades para afrontarlo y disfrutarlo mucho más: saltos, trazadas a una rueda, subir por el peralte aprovechando la velocidad, cerrar más el giro... Además, al jugar más con el manejo de la bici, el ciclista gana fuerza en el tren superior, que suele ser el punto débil de muchos.

La idea de un pump track es que, poco a poco, se consiga recorrer el circuito sin apenas pedalear, aprovechando la velocidad que dan las pendientes, y aprendiendo a conservarla e incluso incrementarla en los distintos obstáculos, incluidos giros cerrados y zonas de ondulaciones del terreno.

En España se empiezan a ver cada vez más —hay varios en proyectos en marcha—, porque un rato en un pump track puede llegar a ser muy rentable. Sea cual sea la disciplina del MTB a la que te dediques, puedes conseguir grandes mejoras en tu técnica sin necesidad de alejarte decenas de kilómetros ni durante horas. Además, no hace falta una equipación especial para entrenar en un pump track: puedes disfrutarlo casi con cualquier bici.

Eso sí, es recomendable que sea una bici con ruedas de 26’’ y sin suspensión trasera. Aunque si tienes acceso a una bici de dirt jump su diseño robusto y su geometría agresiva te harán disfrutar mucho más. Si no es el caso, basta bajar el sillín de la bici para ganar espacio para maniobrar.

En cualquier caso, se trata de circuitos divertidos y bastante llamativos: pasar una tarde dando vueltas en un pump track puede ser una excelente forma de aprendizaje incluso para niños, y hasta quienes no sientan especial atracción por la MTB pueden pasar un buen rato viendo a otros mejorar en cada pasada.

Ahora que sabes lo que es el Pump Track ¿no tienes ganas de que pongan un circuito cerca de casa? Nosotros sí.

Texto:

Mayte Palacios

Fotos:

Calourarrow/ Richard Masoner/ Couloir

Publicado el 07/08/2017