Somos Historia: John Tomac

Somos Historia: John Tomac

Si hay una figura mítica en el mountain bike esa es la de John Tomac, probablemente el corredor más completo de la historia y, sin duda, el más carismático

Texto:
Miguel Cuesta
Foto:
Malcolm Fearon
Publicado el 08/08/2017
Somos Historia: John Tomac

En la época en la que "estalló" el MTB en nuestro país, a principios de los noventa, "los americanos" eran algo así como inalcanzables e idealizados héroes griegos.

El MTB como deporte nació allí y hasta entonces habían sido los mejores. Pero entre todos ellos destacaba un joven John Tomac, nacido en Owosso, Michigan, el 3 de Noviembre de 1967, que había llegado en 1986 procedente del BMX de la mano de Mongoose.

En esta época John Tomac simultaneaba el MTB con el ciclismo de carretera y pronto comenzó a obtener victorias en la NORBA con una bicicleta de geometrías muy agresivas para lo que se estilaba. 

Aunque para agresiva, la imagen que a muchos se nos ha quedado en la retina cuando en 1990, ya en Yety, ganó la combinada de la NORBA con una bicicleta con la primera horquilla Manitou y manillar de carretera.

Incluso disputó el primer Campeonato del Mundo de DH de ese año (Durango, EEUU) con el manillar de cuernos; ¡quedó 4º! a un escalón del podium.

Pero su mejor año fue 1991. Tomac seguía simultaneando la montaña con la carretera, en donde se pasó del equipo Seven Eleven al Motorola. También cambió de colores en montaña, fichando por Raleigh, marca con la que ganó la Copa del Mundo y se proclamó en Ciocco (Italia) campeón del mundo de cross country y subcampeón en descenso. También venció la NORBA de descenso. Era la estrella del momento.

Y habría repetido Copa del Mundo en 1992 si un espectador no se hubiera cruzado en su camino en la carrera de Mount Snow, una Copa del Mundo que acabó en manos de Thomas Frischknecht. Repitió segundo puesto en la Copa del Mundo de cross country del año siguiente, y fue también segundo detrás del alemán Jurgen Benecke en la primera Copa del Mundo de descenso, en un momento en el que la especialización dentre las dos disciplinas se empezaba a hacer cada vez más patente.

John Tomac continuaba siendo el corredor más completo, pero fue la última vez que acabaría entre los tres primeros de una Copa del Mundo.

Eso sí, siguió dejando su clase patente, como en la fabulosa victoria que consiguió en la Casa de Campo (Madrid) en la Copa del Mundo de 1994, antes de pasarse a Giant. Desde entonces y hasta su retirada en 2000, John Tomac ha vencido en Kaprun (austria) la última carrera de la Copa del Mundo de descenso de 1997 y cosechando tres títulos NORBA.

Pero lo quizá más destacable sea el subcampeonato del mundo de descenso de 1997 conseguido en Chateau-d'Oex (Suia) por detrás del gran Nicolas Vouilloz. Una vez más, Tomac se situaba entre los grandes especialistas del descenso.

En 1998 John Tomac pasó a correr con una bici de descenso diseñada por él mismo y creyó su propio equipo, pero se pasó ese año y el siguiente prácticamente en blanco debido a una rotura de clavícula y otra de muñeca.

John Tomac se retiró finalmente en la Sea Otter Classic de 2000. Pero como toda buena historia tiene su epílogo, cuatro años después de su retirada, a los 37 años, volvió a ganar el famoso Kamikaze en Mammoth Mountain, victoria que repitió en 2005.

Hoy, el mito de John Tomac continúa en el recuerdo de muchos, y también en la marca que creó.

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Miguel Cuesta

Fotos:

Malcolm Fearon

Publicado el 08/08/2017