Segunda Oportunidad

06/04/2017 - ESCRITO POR  JUAN OCHOA - BICIMANIA

Corría el año 1988, Crans Montana (Alpes Suizos) Copa del Mundo. Mi gran amigo, Juanma Montero y yo, nos desplazamos hasta allí para disputar y sobre todo, disfrutar de un entorno tan singular para practicar nuestra pasión, la bici de montaña.

Juanma Montero con su bicicleta Otero artesanal, la misma bici con la que participé en Crans Montana 

El sábado corríamos una clasificatoria para determinar el orden de salida de la gran prueba del domingo.  Allí me encuentro, con 20 años, rebosante de ilusión y energía. Cuenta atrás… Salgo a darlo todo! No es un recorrido muy largo pero sí enrevesado y muy técnico para la época.

Ned Overend en la Copa del Mundo de Crans Montana (1988)

En pleno esfuerzo, totalmente concentrado en mi estrategia de carrera que, básicamente consistía en contener mi corazón dentro de la caja torácica y no permitir que saliera por mi boca, siento que me piden paso desde atrás, rápidamente me echo a un lado (por aquel entonces ocupaba bastante menos que ahora) y dejo que pase quien, con un toque de voz contundente pero amable, así me lo requirió.

Ned Overend en la Copa del Mundo de Crans Montana (1988)

¡Nada menos que Ned Overend! era quien estaba a mi zaga.  Me pego a su rueda e intento seguirle. ¡Cómo corre! (parecía que llevaba un motor)  ¡Cómo traza! ¡Qué elegancia y eficacia, no desperdicia ni un ápice de energía al trazar y enlazar las curvas!. Apenas logro aguantar 15 segundos, poco a poco desaparece de mi campo visual, alejándose sin contemplaciones. El primer campeón del mundo UCI (oficial) de 1990 me acababa de arrancar las pegatinas sin despeinarse.

30 años después… nos volvemos a encontrar. De la mano de Specialized España, Ned Overend, convertido en embajador de la marca californiana, se presta a participar en unas jornadas  “Turbo Levo” en pleno pirineo aragonés. Invitación que no puedo rechazar.

Compartiendo mesa con Ned Overend

Ainsa (Zona Zero) llegamos! Mi corazón palpita como loco,  sin todavía haber dado la primera pedalada. Acabo de aterrizar en el paraíso del All Mountain y voy a poder montar con “El Capitán”.

El equipo Specialized, desplazado para la ocasión, nos recibe con los brazos abiertos y las baterías cargadas a tope. Se respira esa emoción que fluye en los grandes eventos.

Ned buceando en su movil para rescatar las fotos de 1988

Y… causalidades del destino, en la primera comida, compartimos mesa con Ned.  Entre plato y plato, me remonto a aquella carrera en los Alpes suizos. Con solo nombrar la fecha y la localidad, de inmediato recuerda nombres, detalles, quién ganó, etc.  ¡Qué memoria la suya!

Por si mi asombro no hubiera sido suficiente, Ned se excusa y sube a su habitación para volver pasados 5 minutos, móvil en mano con tres fotos de aquella carrera.  ¡¡Alucino!! Los grandes no solo son grandes por sus hazañas sino, también por sus gestos

Sábado: Turno de tarde. Turbo levo´s a punto, todos preparados…  ¡Salimos a rodar! Ned capitanea el grupo.  Como os imaginareis, para un e-biker, montar por este entorno es lo más cercano a estar en el paraíso. En este caso, no compartiendo manzana precisamente con Adán y Eva, sino, Specialized Turbo Levo con Ned Overend y mis buenos amigos,  ¡sin duda, mucho mejor!

Nada más salir, se intuye que esto no va a ser precisamente un paseíto dominical, el ritmo impuesto es alto y, en seguida el grupo se estira.  Intento no perder la vez.  ¡Bendita asistencia regulable la de estas e-bikes!

El recorrido transcurre por senderos muy rotos y pedregosos, técnicos pero no muy rápidos. A pedir de boca, diría yo... jejeje.  Llegamos al inicio de una bajada, es un sendero que discurre por un pinar, muy sinuoso, plagado de curvas enlazadas. Está menos “roto” que los anteriores pero es más rápido. Les pido a mis amigos de Specialized que me permitan bajar ese tramo tras Ned Overend.

Ned, siempre sonriente “abre carrera”, arranca y despega… Esta vez no hay crono en marcha, me pego a su rueda, y empezamos a bajar a un ritmo infernal.  Entre curva y curva hay que dar pedales, muchos pedales. No puedo separarme de él, si pierdo su rueda, se me escapa ¿Lo mío no eran las bajadas?  Pues aquí estoy, ¡bajando con Ned!

¡Vamos Juan! concéntrate, sigue a rueda y no te despegues. Totalmente compenetrado con mi e-bike, las curvas se suceden como los postes de la carretera cuando intentamos contarlos desde el coche, ¡infinitas!  Mi corazón late a mil, no puedo ni quiero mirar el pulsómetro, es mi momento. 

Ahora sí, Ned, 30 años después y llevando una estupenda Specialized Turbo Levo bajo mis pies,  he podido seguirte y, lo más importante, disfrutar como un niño tras tu estela que emana sabiduría, estilo y devoción por este, nuestro deporte.

Ned Overend y Juan Ochoa tras la bajada de Aínsa (Zona Zero)

Al finalizar este divertido tramo, nos chocamos las manos en alto, nuestras sonrisas dan fe de la complicidad. ¡Disfrutamos sin contemplaciones! Ufff estoy exhausto, necesito recobrar el aliento y asimilarlo todo ¡¡¡Ha sido genial!!!

Ned Overend, 61 años, un atleta plenamente activo, un experto en mtb y, sobre todo una persona muy entrañable,  cercana y querida.  Un ejemplo, una motivación, El Capitán.

¡Gracias Ned!

No importa si vamos asistidos por un motor eléctrico, no importa si llevamos ruedas plus, ni siquiera el peso de estas ultra modernas bicis, nada merma un ápice mis sensaciones, las mismas que, antaño sentíamos con aquellas bicis primigenias. Sí, las bicis han cambiado y mucho. Han evolucionado de tal forma que parece una locura pero, lo que se mantiene inalterable es la satisfacción y el deseo por seguir montando y disfrutando como el primer día independientemente de nuestra edad y condición física.

 

Second Chance 

Some people don’t believe in second chances (I do), destiny gave me this gift.

It was 1988, Crans Montana (Swiss Alps) World MTB Championships. My buddy, JuanMa Montero and me, went there to dispute, but most of all, enjoy that singular place to practice our passion, mountain bike.

On Saturday, we raced for the starting position on Sunday’s great race. There I am, 20 years old, illusion and energy overflowing. Countdown… I’m going out to give it all! Not a long track, but twisted and very technical for the time.

During the effort, absolutely concentrated in my strategy, basically it was keeping my heart inside my chest instead of letting it out through my mouth, I felt beside me someone asking for space, I got away quickly (I used to occupy much less than now) and let pass who, with a forceful but kind tone of voice required me so.

He was Ned Overend! Ned was the one who asked me to step by! I sticked to his wheel and tried to follow him. How fast he rides! (It looked like he was carrying a motor) How well he draws the lines! What elegance and efficiency, he doesn't waste an ounce of energy when plotting and linking the curves. I barely manage to hold there for 15 seconds, he slowly disappeared from my field of vision, walking away without contemplation. The one that would be first UCI (official) World Champion of 1990 had just ripped the stickers off me without a mess of his hair.

30 years later... we meet again. Thanks to Specialized in Spain, Ned Overend, the ambassador of the Californian brand, lends himself to participate in a "Turbo Levo" conference in the Aragonese Pyrenees, an invitation I cannot refuse.

Ainsa (Zero Zone) We arrived! My heart beats like mad, without having even taken the first pedal. I just landed in the paradise of All Mountain, and I will be able to ride with "The Captain".

Specialized team welcomes us with open arms and full batteries. You breathe that emotion that flows in the big events.

And... coincidences or destiny, in the first meal, we share table with Ned Overend. Between plate and plate, I went back to that race in the Swiss Alps. By simply naming the date and location, immediately he remembers names, details, who won, and so on. What a memory! In case I wasn`t astonished enough, Ned excuses himself and goes up to his room to return after 5 minutes, mobile in hand, with three pictures of that race. Amazing!! The great ones are not only great by their exploits, if not also by their gestures.

Saturday: Afternoon turn. Turbo Levo Bikes ready, everyone ready... We’re gonna ride! Ned captains the group. As you will imagine, for an e-biker, riding in this terrain is the closest thing to being in paradise. In this case, not sharing the apple precisely with Adam and Eve, but, Specialized Turbo Levo with Ned Overend and good friends, certainly, much better!

As soon as we leave, I feel that this is not going to be exactly a Sunday stroll, the imposed rhythm is high and then the group is stretched. I try not to lose the position... Blessed adjustable assistance!

The route goes through paths very broken and stony, technical but not very fast. As I wish... hehehe! We arrive at the beginning of a descent, is a path that runs through a pine grove, very winding, plagued by bound curves. It is less "broken" than the previous ones but it is faster. I ask my Specialized friends to let me down that stretch after him.

Ned, always smiling, "opens the race", starts and takes off... This time there is no running chrono, I hit his wheel, and we started to fall in a hellish rhythm. Between curve and curve you have to pedal, lot of pedalling beyond assistance. I can't leave him, if I lose his wheel, he will escape from me. Was not downhill my terrain? Well here I am, going down with Ned!

Come on Juan! Concentrate, follow the wheel and do not take off. Fully blended with my e-bike, the curves follow each other like the road posts when we try to count them from the car, infinite! My heart beats a thousand times, I don't even want to look at my heart rate monitor, it's my moment. Now Ned, 30 years later and carrying a great Specialized Turbo Levo under my feet, I have been able to follow you and, most importantly, enjoy as a child after your wake that emanates wisdom, style and devotion for this, our sport.

At the end of this fun stretch, we clashed our hands up, our smiles testify complicity. We enjoyed ourselves a lot! I'm exhausted, I need to catch my breath and take it all in. It's been great!!!

Ned Overend, 61, a fully active athlete, an MTB expert and, above all, a very close and beloved person. An example, a motivation: The Captain.

Thanks Ned!

It doesn’t matter if we’re assisted by an electrical motor, it doesn’t matter if we have 'Plus' wheels, not even the weight of these ultra modern bikes, nothing disminishes to an apex my sensations, the same ones that we once felt with those primitive bikes. Yes, bikes have changed, a lot. They have evolved in such a way that they seem crazy but, what remains unalterable is the satisfaction and desire to continue riding and enjoying as the first day, regardless of the age and physical condition that we have. 

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Hola, Soy Juan Ochoa

Me presento… Os puedo contar que llevo dando pedales, brincando por los montes y subiéndome por las piedras, desde que tengo uso de razón. Todavía recuerdo el entusiasmo y dedicación con el que montaba sobre mis “minúsculas” bicis de trialsín y bmx (año 1982).

Mi pasión por las bicis, junto a la de otros compañeros de aventuras, nos llevó a crear Bicimanía (año 1991), tienda de Madrid especializada en mountainbike, en la que ya hemos incluido una sección de e-bike totalmente equipada, que cuenta con un servicio técnico especializado en motores de última generación.

En la actualidad mi pasión por la bicicleta de montaña, lejos de disiparse ante la entrada en escena de las e-bikes, se ha elevado al máximo exponente. Este es el verdadero motivo por el que me he especializado en esta cautivadora y “electrificante” modalidad.

¡Ah! Algunos me recordaréis (pocos me reconoceréis ahora…) por aquel programa de la serie de TVE ‘Al Filo de lo Imposible’, “Rodando por ti” (año 1991) en el que mi gran amigo Juanma Montero y yo (portando mochila), convertidos en improvisados mensajeros, disfrutábamos a tope dando caña por la calles de Madrid y recorriendo infinidad de caminos con “cero ayudas” (ni pedales automáticos, ni suspensiones ni ruedas gordas…)

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