Luis Miguel del Cerro
No era un tipo fácil, de hecho, no era un tipo normal. Vivía la vida a tope de revoluciones, en la zona roja del cuentavueltas. Desde el primer momento fijaba sus condiciones, sus reglas… y no siempre coincidían con las del resto de la humanidad. Pero siempre tuve claro que su obsesión era hacer algo distinto, algo mejor, algo Lessmann. Y eso era bueno para él y para todos los que le rodeamos. Nos sacaba de quicio más de una vez, pero lo hacía por nuestro bien. Ahora lo sabemos.
Nos conocimos conociéndonos sin saberlo. Una mañana de invierno rodaba por la Vía Verde del Tajuña cuando alcancé a otro ciclista. Me puse a su rueda y le di cháchara. Un tipo majo, hablamos de la vida y del tiempo y, como suele pasar, nos preguntamos dónde trabajabamos y, de repente, me dijo: “¿Trabajas en 1más1? Hago fotos para vosotros, soy Lessmann”. De casualidad, había conocido al tipo que hacía las fotos que colgaban en nuestra oficina. Meses después nacía MTBpro y quedábamos para hacer la primera sesión. Se enfadó conmigo: yo había elegido la localización y eso era cosa suya. Dos horas después terminó la sesión, no estaba contento. “La próxima vez elijo yo”, me dijo. Unas semanas después el resultado era muy bueno. El siguiente número eligió él todo. El resultado era espectacular. Así era él, sin reglas, sin instrucciones. Nuestra única elección era darle los proyectos que sabíamos que “eran muy Lessmann”. La cosa funcionó y 40 números después Alberto ha firmado algunos de los mejores test, reportajes y portadas de MTBpro.
Una de las ventajas que tuvimos es que Alberto se enamoró del mountain bike casi al mismo tiempo en que nacimos como publicación. Ha sido un maestro retratando aquello que amaba. Tenía la visión, los conocimientos, la luz como aliada y una cámara para retratar su propia pasión. No es fácil conseguir esa ecuación mágica que da resultados increíbles.
Me acuerdo también de sus parejas de baile. Eva Castro supo darle la acción y los “vuelos” que él quería y necesitaba. Iñaki Gavín, más que pareja de baile, ha sido pareja de hecho. Le ha dado acción pero, sobre todo, le ha acompañado en todas sus locuras con entusiasmo (“cada sesión era una aventura”) y le ha brindado su amistad más sincera.
¿Mi foto preferida? Me quedo con esta de la sesión de la Zona Zero de Aínsa (Sobrarbe) que fue portada en el nº25 de MTBpro. Alberto retrató con la ayuda de Iñaki y Muriel una de las zonas que más quiero del mundo. Se trajo a la redacción otra Aínsa, otra Zona Zero: Fuerte y llena de luz, un homenaje perfecto a su naturaleza y a lo que allí ocurre.
En tu último correo, hablando de la última sesión de portada, decías que querías más proyectos como este. Estabas feliz con ese trabajo. Era todo lo Lessmann que tu creías que debía ser. Me quedo con eso.
Descansa en paz, Man. Siempre tendrás mi gratitud y respeto.
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