Deslimitar una e-bike. Pros y Contras

07/02/2017 - ESCRITO POR  JUAN OCHOA - BICIMANIA

En este post voy a intentar esclarecer algunas de las cuestiones tanto estrictamente legales como intrínsecamente emocionales en nuestro afán de sentirnos más veloces, si cabe, deslimitando nuestra e-bike.

La bici con asistencia eléctrica, también conocida como pedelec, forma parte de la familia de las e-bikes pero, para quedarse así, como “una simple bicicleta” y venderse como tal, ha de cumplir una serie de requisitos legales. De lo contrario, sería una e-bike, sí, pero no pedelec, con la consiguiente “carga legal” sobre ella (seguro, matrícula tipo ciclomotor, espejo retrovisor etc.).

Bultaco Brinco con espejo y porta matrículas.

Entre los requisitos que ha de cumplir una pedelec (coloquialmente llamadas también e-bikes) se encuentra el de la limitación de velocidad con asistencia hasta 25 km/h. a partir de ahí, se nos corta el “rollo” y deberemos pedalear por nuestros propios medios. El resto de requisitos son muy sencillos y fáciles de enumerar.

  1. Motor de 250 vatios (nominales)
  2. No disponer de acelerador (sólo asistencia al pedaleo, si no ejercemos fuerza en los pedales el motor no empuja)
  3. Velocidad limitada con asistencia a 25 km/h
    (Ciclos con Poder Eléctrico Asistido, recogidos en la norma europea EN 15194)

Deslimitar una e-bike (pedelec): 

Pros:

  1. Evitar corte de asistencia a 25 km/h
  2. Circular por carretera o pistas anchas a mayor velocidad (rondando los 50 km/h) y continuar disfrutando de asistencia
  3. "Arrancar las pegatinas" a cualquier usuario tanto asistido “legal” como no asistido que circule por encima de 25 km/h. este punto desde luego no es del agrado de todos, pero hay quienes lo ven como “ventaja”

Contras:

  1. Pérdida de garantía del motor y batería: es algo en lo que los fabricantes de motores, Bosch, Brose (Specialized), Yamaha, etc nos hacen mucho hincapié en los cursos de capacitación. Si se demuestra que el motor de una e-bike ha sido deslimitado, automáticamente pierde su garantía de fábrica.
  2. Disminución drástica de nuestra autonomía.  La capacidad de nuestra batería se verá mermada de forma exponencial en su afán de alcanzar velocidades muy superiores a las permitidas,  llegando a multiplicarse por 4 su consumo a partir de 50 km/h. iremos más rápidos, sí, pero recorreremos menos distancia.

 

  1. Por el simple hecho de deslimitar su velocidad a más de 25 km/h, dejamos de llevar una bicicleta regulada como pedelec por la administración y pasamos a tener e-bike con su correspondiente regulación como vehículo a motor. Deberemos tener todo en regla: seguro, matrícula, etc.
  1. En menor medida, mayor desgaste tanto del motor como de ciertos componentes como ruedas y transmisión.

Existen más ventajas e inconvenientes pero no vamos a alargar la lista.  Solo he querido reseñar los principales.

Valga una aclaración importante: no debemos confundir el ir deslimitados con ir ilimitados.

Me explico: la potencia del motor de nuestra e-bike (250 vatios), es la que es. No por mucho deslimitar vamos a aumentar ni la potencia ni la respuesta de nuestra asistencia, simplemente, correremos más en llano pero, por normal general, no subiremos más rápido. En plena subida, combinando nuestras fuerzas con la asistencia del motor, seguiremos viendo en nuestro cuentakilómetros velocidades reales de 15 ó 20 km/h.

Sólo en llano o bajadas de poco desnivel, lograremos superar a nuestra propia e-bike “limitada” y legal.

Tras esta aclaración, me voy a permitir la siguiente reflexión: si realmente lo que nos gusta es montar en bici (dar pedales), qué necesitad tenemos de ir, y ahora si recurro a esa comparación que tanto odio… casi, casi como motos.

A lo largo de estos años, me he encontrado con muchos amigos y conocidos, la mayoría endureros (all mountain) que, tras un primer impulso primario, instalaron en sus e-bikes distintos tipos de deslimitadores para sus motores.  A día de hoy prácticamente ninguno de ellos lo lleva instalado.

Es precisamente en este ámbito, el del e-enduro, donde quizás menos sentido tenga deslimitar nuestra e-bike. Subimos por sitios imposibles y bajamos por senderos, en muchos casos trialeras,  donde apenas se dan pedales, más allá de la salida de las curvas.

Conclusión, más allá de las restricciones legales y posibles sanciones si nos pillan “deslimitados”, ante todo considero que, debe prevalecer una responsabilidad moral y una conciencia social que preserve tanto nuestros intereses como el del resto de los usuarios con los que compartimos el medio natural.

Respeto y buenos modos.

Encuentra más contenidos

Formulario de búsqueda

Hola, Soy Juan Ochoa

Me presento… Os puedo contar que llevo dando pedales, brincando por los montes y subiéndome por las piedras, desde que tengo uso de razón. Todavía recuerdo el entusiasmo y dedicación con el que montaba sobre mis “minúsculas” bicis de trialsín y bmx (año 1982).

Mi pasión por las bicis, junto a la de otros compañeros de aventuras, nos llevó a crear Bicimanía (año 1991), tienda de Madrid especializada en mountainbike, en la que ya hemos incluido una sección de e-bike totalmente equipada, que cuenta con un servicio técnico especializado en motores de última generación.

En la actualidad mi pasión por la bicicleta de montaña, lejos de disiparse ante la entrada en escena de las e-bikes, se ha elevado al máximo exponente. Este es el verdadero motivo por el que me he especializado en esta cautivadora y “electrificante” modalidad.

¡Ah! Algunos me recordaréis (pocos me reconoceréis ahora…) por aquel programa de la serie de TVE ‘Al Filo de lo Imposible’, “Rodando por ti” (año 1991) en el que mi gran amigo Juanma Montero y yo (portando mochila), convertidos en improvisados mensajeros, disfrutábamos a tope dando caña por la calles de Madrid y recorriendo infinidad de caminos con “cero ayudas” (ni pedales automáticos, ni suspensiones ni ruedas gordas…)

Ver vídeo

Leer más

Entradas más vistas

Número #58: La cara más salvaje del DH

En este número nos vamos al norte de Gales con un reportaje sobre uno de los descensos más extremos del mundo: el Red Bull Hardline. También probamos a fondo las nuevas Lapierre ProRace SAT y Santa Cruz Nomad y asistimos a la presentación de la eléctrica de Orbea, la Wild FS. Además seguimos con la aventura de nuestro viajero, Javier Martínez, que se adentra en el África negra, y viajamos en el tiempo para recordar una de las bicis de DH más importantes de la historia, la Honda RN01.