Canyon Dude CF 9.0 SL

Traccionan como ninguna, frenan más, se comen las piedras y además son súper divertidas. Sí, sí, hablamos de fat bikes. Así es la Canyon Dude, una divertidísima, ligera y eficaz bici de montaña con ruedas gordas con la que disfrutarás al máximo en todo tipo de terrenos.

Texto:
Iñaki Gavín
Fotos:
Alberto Lessmann
Publicado el 25/11/2015
Tracción en subidas, geometría, comodidad, estética, montaje de calidad, acabados, diversión y sensaciones sin sacrificar rendimiento. Comportamiento en bajadas. Precio.
Con una tija telescópica estaría muy cerca del diez.

Afortunadamente los tiempos cambian y las bicis también. Hasta hace bien poco, al pensar en una fat bike, inevitablemente nuestra imaginación volaba hasta los exigentes senderos y dunas de arena de Nuevo México o hasta las frías pistas heladas de Alaska.

Sin embargo, debido al auge y a la proliferación que han experimentado las fat bikes en las últimas temporadas se puede decir que casi forman parte de la «fauna» habitual de bicis en zonas de alta/media montaña. Además ya no resulta tan extraño encontrarlas por los senderos en lugares como Pirineos o Alpes. Si eres un biker de sierra, estoy seguro de que tienes un amigo o conocido que tiene alguna fat bike o por tu zona fijo que ya hay más de un local que la utiliza para su salidas. 

La familia Dude

Canyon es una empresa sorprendente, y no lo digo porque su modelo o canal de venta no sea el habitual cliente/tienda sino por el gran salto cualitativo que la marca ha hecho en términos de calidad, diseño y tecnología en sus últimos modelos, lo que ha situado a la marca alemana a la altura de las mejores en tan solo unos años. 

El ejemplo perfecto sobre cómo se hacen las cosas en Canyon es la Dude. La familia fat bike de Canyon se compone de cuatro modelos, todos con cuadro de carbono, dos con horquilla RockShox Bluto y dos con horquilla de carbono rígida.

La Dude CF 8.0 es el montaje más «sencillo», por llamarlo de alguna manera, ya que aparte del cuadro y horquilla full carbon lleva Shimano SLX, ruedas DT Swiss BR2250, tija Thomsom y bielas E13 y puede ser tuya por 1.899 euros… Esto para una fat bike que no llega a los 12 kg no esta nada mal, ¿no? El resto de la gama está compuesto por la CF 9.0 Unlimited, también rígida pero con un montaje de mejor calidad y otros dos modelos con suspensión delantera, la Dude CF 9.0 y la Dude CF 9.0 SL, que es la que hoy probamos para ti.

Para ser la primera incursión de Canyon en el mundo de las ruedas gordas, el posicionamiento y las intenciones de los alemanes ofrecen pocas dudas, ¿no? 

Ideas claras

He visto muchas bicis, aun así reconozco que la primera vez que tuve delante la Dude me impresionó. Estéticamente la bici es espectacular, repaso con detalle los acabados y el cuidadoso montaje de esta CF 9.0 SL y empiezo a desear que llegue el día siguiente para hacerle los primeros kilómetros.

La Dude es una auténtica all-mountain de ruedas gordas con los ingredientes necesarios para garantizarte sensaciones únicas y una conducción divertida en todo tipo de terrenos

Ya en casa sigo cotilleando, tiro de «metro» y me doy cuenta de lo claro que lo han tenido los ingenieros de Canyon a la hora de «dar vida» a esta fat. Tubo horizontal largo, potencia corta, manillar ancho, ángulo algo más abierto de lo habitual en este tipo de bicis, vainas cortas, ruedas ligeras… ¿Te suena? Efectivamente, estás pensando lo mismo que yo, esta Dude es una auténtica bici all-mountain de ruedas gordas con todos los ingredientes necesarios para garantizarte sensaciones únicas y una conducción divertida en todo tipo de terrenos. Por hoy ya es suficiente, termino de ajustar la bici a mi gusto y dejo la Dude en el garaje, mañana será otro día. 

Adaptación 

Las primeras pedaladas con la CF 9.0 me sirven para darme cuenta de que voy demasiado alto de presión y que la bici rebota demasiado, bajo hasta 0,9 y la cosa mejora mucho. En los días sucesivos fui bajando la presión poco a poco hasta encontrar un buen equilibrio, según el tipo de terreno y la conducción, entre 0,6 y 0,8 bares, aunque en la rueda delantera llegué a hacer varias bajadas fuertes con 0,5 bares sin problemas de pinchazos o llantazos.

Las segundas pedaladas me sirven para darme cuenta de la curiosidad que las bicis de «ruedas gordas» suscitan entre los bikers. Sin exagerar, te puedo asegurar que de cada cinco ciclistas por lo menos tres me preguntaban sobre ella.

Avanzo con mucha más fluidez y ligereza de lo que en un primer momento pensé, subiendo la bici tracciona muchísimo más y mejor que cualquier otra bici que hayas probado hasta la fecha, cuanto más roto y descompuesto esté el suelo mayor ventaja tendrás fuente a una bici «normal». Sin embargo debes tomártelo con mucha calma, las subidas a fuego no son el terreno preferido de la Dude, sin prisa subirás por sitios que ni imaginaste pero ya estás advertido, tómatelo con calma o llegarás fundido. 

En sendero mixto con «subeybajas» la sensación de confianza y control es enorme, da igual cómo esté el terreno, después de un corto periodo de adaptación acabarás jugando con cada irregularidad del terreno y conseguirás rodar igual de rápido que con tu bici normal.

A la hora de trazar, bien subiendo o en bajadas, te costará acostumbrarte a no ir tan fino y a dejarte llevar más en lugar de intentar ir por el sitio en todo momento. Esa sensación hizo que el primer día llegara al final de la salida con la extraña sensación de no haber sido capaz de extraer todo el potencial que la Canyon tenía dentro. Con el paso de los días te acostumbras y descubres las enormes posibilidades que tienen las bicis de este tipo sobre raíces, piedras o roderas. 

Diversión asegurada

Tras varios días saliendo a rodar por terreno variado, la confianza y el conocimiento de la bici iban en aumento exponencial, mis sensaciones eran totalmente diferentes a las de los primeros días, me sentía plenamente adaptado a mi nueva compañera, así que decidí que era el momento de llevarla a mi sala de torturas particular, es decir, ese circuito que todos tenemos, que nos gusta, que se nos da especialmente bien y en el que sabemos si una bici va o no va. 

Sin persármelo dos veces me fui esa misma tarde. El sendero va ganando altura a base de giros cerrados y la bici entra y se desliza entre los árboles con una facilidad asombrosa, el tren delantero no pierde contacto con el suelo y sin embargo la bici cambia de trazada con fluidez mostrándose rápida y reactiva ante las órdenes de mis manos. Me pongo de pie sobre los pedales y la rueda trasera sigue literalmente atornillada al suelo. Con respecto a otras fat que he probado antes, los 12,7 kg de la Dude hacen que cuesta arriba su comportamiento sea sobresaliente.

De repente me sorprendo jugando y divirtiéndome a lo grande con la Dude subiendo «a tracción» en caminos que conozco de toda la vida y en los que habitualmente tengo que echar pie a tierra cuando el suelo está muy seco y descompuesto. 

Las sensaciones al pasar a ritmo alto por zonas de piedra suelta y notar como la bici flota y ni se inmuta pueden llegar a ser muy adictivas

Termino la zona de máxima pendiente y bajo el ritmo, aprovecho para que les entre algo de oxígeno a las piernas y pronto llego a la zona más llana. Pedaleo con soltura, la posición de conducción es típica Canyon, natural, efectiva y muy neutra, nada te molestará y desde el primer kilómetro te sentirás como en casa. 

Recupero el aliento y aumento el ritmo, llaneo por la pista, el ruido y la gran absorción de las enormes ruedas de 4,8” consiguen que realmente tenga la sensación de estar disfrutando sobre una bici diferente y especial. De eso se trata cuando vas sobre una fat, ¿no? Puede sonar un poco «killer», pero las sensaciones al pasar a ritmo alto por zonas de piedra suelta y notar como la bici flota y ni se inmuta pueden llegar a ser muy adictivas. Sin duda el buen comportamiento de la RockShox Bluto y la ligereza de todo el conjunto multiplican la sensación de control y confianza que la Canyon transmite en este tipo de situaciones. 

Se acerca la bajada y, a pesar de estar montando solo, sonrío. Antes de dejar la pista principal paro, compruebo la presión de los «donuts» y bajo la tija para que no me moleste durante la bajada. ¡Cómo se echa de menos el botoncito de la tija telescópica…!

Empiezo a bajar, retraso el cuerpo y me pongo en posición de ataque. Enlazo las primeras curvas rápidas y la bici no se mueve del carril, sobre suelo liso la entrada en curva es limpia y sin sobresaltos aunque debes exagerar y forzar algo el gesto ya que la bici cuando va lanzada siempre va a querer mantener la inercia de irse recto.

Si en tus primeras bajadas rápidas resulta que llegas a la curva mucho más despacio de lo que tenías previsto, no te preocupes, es normal, la cantidad de goma que está en contacto con el suelo hace que la frenada sea mucho más efectiva y contundente, por tanto tendrás que variar tus referencias de frenada y retrasarlas un poco si no quieres llegar muy despacio a la curva. 

Sigo bajando y compruebo como la bici se muestra neutra y manejable en cortados y escalones, da igual si caes sobre piedras, raíces o tierra suelta, el aterrizaje siempre es suave y predecible. La ligereza del tren delantero ayuda a hacer rápidos cambios de trayectoria con tan solo una insinuación de tus hombros. Si eres de los que se sienten incómodos al trazar fuera de la línea lógica necesitarás un tiempo hasta que comprendas que intentar mantener la trazada con unas ruedas de 4,8” es prácticamente imposible. Mi consejo es que te dejes llevar mucho más y que aproveches para jugar y pasar por encima de todo tipo de obstáculos por los que jamás pasarías cuando vas sobre una bici normal. 

La bici se muestra neutra y manejable en cortados y escalones, da igual si caes sobre piedras, raíces o tierra suelta, el aterrizaje siempre es suave y predecible

Sobre suelo más rocoso la buena absorción de cuadro junto con el exquisito comportamiento de la RockShox Bluto consiguen que hasta el más apestoso de los tramos de piedra suelta, el típico del que siempre huyes y que haces por fuera del camino, se convierta en algo divertido y disfrutón… ¡Dios bendiga a las ruedas gordas!

Pedaleo en dirección al coche contento y empapado, con la sensación de haber conseguido entender la personalidad de esta Canyon Dude y de las fat bikes en general. En mi opinión sería un error limitar el campo de juego de bicis como esta Dude a la nieve o a la arena.

Canyon Dude CF 9.0 SL

¿Sí o no? 

Si lo que quieres leer como conclusión final es si creo que una fat bike puede sustituir a una bici de montaña «normal» y estás convencido que te voy a decir rotundamente que no, puede que te sorprendas. Depende en qué casos la respuesta a esa pregunta podría ser que sí. Te aseguro que una de las cosas que más me ha gustado de la Dude es su polivalencia y funcionamiento sobre todo tipo de terrenos. 

Sin ninguna duda esta Canyon ha sido diseñada para ofrecer sensaciones, diversión y rendimiento a partes iguales sea cual sea el terreno por el que nos movamos y alejándonos de la idea de que las fat solamente tienen sentido si pisamos nieve o arena.

Llevo todo el verano con la Dude, he hecho muchos kilómetros, incluso me la he llevado de vacaciones como bici única, he hecho rutas de montaña, salidas más tranquilas, montadas largas en terreno mixto. Incluso me he dado varias vueltas por la playa y en todo momento me he sentido cómodo sin echar de menos mi «bici normal». Incluso he hecho senderos por los que llevo montando toda la vida y al hacerlos con la Canyon los he vuelto a disfrutar de una manera diferente.

Con esto no quiero decir que las fat bikes sean las bicis definitivas y que todos tengamos que poner «una fat en nuestra vida», pero sí que te aseguro que las sensaciones que transmiten son únicas, diferentes y al alcance de muy pocos modelos de bicis. 

A lo largo de estos meses mucha gente se ha acercado y me ha pedido permiso para hacerse una foto con la Canyon Dude, la verdad es que la bici es impactante, los más atrevidos me han interrogado y preguntado que para qué servía una bici con las ruedas tan gordas… Yo siempre les he respondido lo mismo: ¡pues para hacer mountain bike y para pasárselo bien...! A partir de aquí tú decides.

Si eres de los que lo tienen claro, o simplemente te apetece catar algo nuevo y estás decidido a probar una gorda, la nueva Canyon Dude es sin lugar a dudas una opción ganadora que no te va a defraudar. 

Detalles de la bici

Canyon Dude CF 9.0 SL

Como viene siendo habitual, Canyon monta sus bicis de gama alta con muchísima calidad, y en este caso la Dude CF 9.0 SL no es una excepción. Las manetas, los pulsadores y el cambio delantero y trasero son Shimano XT, lo que se resume en precisión, rapidez, fiabilidad, suavidad y la tranquilidad de saber que no tendrás que preocuparte por otra cosa que no sea pulsar el mando y jugar con las marchas que mejor se adecúen a tu cadencia de pedalada. Las bielas elegidas son una preciosas E.Thirteen TRS+ de 2X10 con 22-36 con el que, junto con el casete trasero XT 11-36, tendrás garantizado el que nunca te falte desarrollo por muy inclinado que quiera ponerse el sendero. 

Canyon Dude CF 9.0 SL

Las ligerísimas DT Swiss BR 2250 son en gran medida responsables del excelente comportamiento y agilidad de esta Dude. Estas ruedas de aluminio pesan 2.235 gr la pareja, conseguidos a base de aligerar el interior de la llanta, que tiene un ancho interno de 70 mm. El buje delantero es de 150x15 y el trasero de 12x190. El fondo de llanta que viene de serie es muy fino y rodando a presiones por debajo de 0,6 kg hay que tener mucho cuidado ya que este fondo de llanta no protege en exceso a la cámara del aro de la llanta y podrás pellizcar más de lo deseado. Lo ideal es tubelizar las ruedas, ganarás además en peso e inercias. 

Las cubiertas Schwalbe Jumbo Jim trabajan de manera correcta, en terreno seco mejor que sobre terreno húmedo. Sin duda lo mejor es su peso (no llega al kilo). Junto con las llantas DT forman un conjunto ligerísimo que hacen de esta Dude una bici muy rápida y ágil en todo tipo de situaciones.

Canyon Dude CF 9.0 SL

Impresionante el trabajo de los ingenieros de Canyon a la hora de diseñar este cómodo y absorbente cuadro de tan solo 1.550 gr de peso y fabricado en carbono de alto módulo. Estéticamente espectacular, el cableado de los cambios va por el interior del cuadro y el del freno trasero va por el exterior, lleva preinstalación para tija telescópica. El eje trasero es de 12 mm y las punteras traseras están diseñadas para que la bici pueda montar de manera indistinta cubiertas de 4” o de 4,8”. En la parte superior del tubo horizontal, en la zona de la pipa, lleva un ingenioso sistema que hace de tope de manillar para, en caso de caída, impedir que este pueda dañar el tubo horizontal del cuadro. Se fabrica en tres tallas: S, M y L. 

Canyon Dude CF 9.0 SL

Los Shimano XT son un prodigio de suavidad, progresividad y potencia. El freno delantero de 180 mm trabaja de manera precisa y progresiva, aunque requiere un pequeño proceso de adaptación debido al tamaño de la rueda y no al freno en sí mismo. Con respecto al trasero, sin poder decir que esté falto de mordiente, sí que nos hubiera gustado que hubiera sido del mismo diámetro que el delantero en lugar de los 160 mm que lleva montado. A pesar del gran avance de la competencia, las manetas XT siguen siendo una de las más ergonómicas, fáciles de regular y cómodas que existen en el mercado.

Canyon Dude CF 9.0 SL

Agradable sorpresa, esas serían las dos palabras que utilizaría para resumir la sensación que me ha dejado la nueva horquilla RockShox Bluto RL de 100 mm de recorrido y 1.800 gr de peso que monta la nueva Canyon. Antes de probarla pensaba que con el enorme balón de las ruedas de una fat tampoco sería tan necesario montar una horquilla de suspensión. Después de haber probado la Bluto, si pudiera no dudaría en tener una fat con esta horquilla. Su comportamiento es mucho más lineal de lo que imaginé y el aprovechamiento de todo el recorrido es total. Ayuda a transmitir esa sensación de seguridad tan necesaria en pasos de decisión como grandes zanjas o saltos y además nos da un plus de velocidad y control en bajadas rápidas y rotas. Gracias al efectivo bloqueo en el manillar a la hora de subir no perderemos ni un solo watio extra. Regulable en rebote y aire. 

Canyon Dude CF 9.0 SL

Otra de las claves importantes por la que tanto nos ha gustado la nueva Canyon es su natural, equilibrada y cómoda posición de conducción. Desde que das la primera pedalada hasta que terminas de montar todo parece estar pasando con una facilidad y una naturalidad asombrosas, te sentirás bien colocado, con seguridad y no extrañarás nada. El absorbente manillar de carbono de 740 mm de longitud acentúa la sensación de comodidad de todo el conjunto. Una alegría volver a encontrarme de nuevo con los puños Ergon GA-1 Evo, en mi opinión unos de los mejores puños que existen en la actualidad, hoy por hoy son unos de mis favoritos.

Info



Peso

12,7 kg (talla M)

Precio

2.599 €

Texto:

Iñaki Gavín

Fotos:

Alberto Lessmann

Publicado el 25/11/2015

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