Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Cuando el aluminio está tan bien tratado como en el cuadro de la MMR Zen 10 y tan bien acompañado con componentes efectivos y solventes, nos encontramos con bicicletas perfectas para el usuario que busca adentrarse en el XC con garantías… y un precio razonable.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado
autor mtbpro
Víctor Marcos
autor de las fotos
David Agüero

fecha04/08/2022


lo mejor
Calidad del cuadro y acabados generales de la bici, acertada selección de componentes.
lo peor
Unos neumáticos de mayor balón aportarían un plus de seguridad en zonas técnicas de descenso.

Aún a riesgo de ser repetitivos y un poco pesados -no nos cansamos de decirlo- MMR es una de las marcas, no solo nacionales, con montajes más competitivos del mercado y con una relación calidad-precio difícil de igualar. Y aquí nos encontramos con un nuevo ejemplo, uno más, de lo que estamos hablando: la MMR Zen 10.

MMR introdujo la gama Zen dentro de sus familia de MTB hardtail con el fin de salvar el escalón existente entre las sencillas Kuma y Woki, bicicletas plenamente de iniciación al MTB, y las Rakish, ya con cuadro de carbono y con un enfoque claramente competitivo. Y lo ha hecho de una forma sencilla y efectiva: recurriendo a un cuadro de aluminio de calidad y con una geometría intermedia (G2), que combina rendimiento y comodidad a partes iguales, sin caer en los extremos.

Un cuadro de aluminio construido bajo el concepto Alloy Concept Lite, con tubería hidroformada de triple conificado 6061, que permite jugar con los espesores de los tubos, haciéndolos más delgados en aquellas zonas menos sometidas a tensiones, como las partes centrales, y ensanchándolos en otras más críticas, como las uniones y las soldaduras.

El resultado final es un cuadro estilizado, de líneas esbeltas y que transmite ligereza a simple vista. Por no hablar de un acabado muy trabajado que hace que, en la distancia, la Zen pueda ser confundida con una bicicleta de carbono. A ello contribuyen, sin duda, las soldaduras pulidas de zonas como la dirección o el tubo del sillín en su unión con tirantes y tubo superior. Soldaduras que sí son visibles en zonas críticas como el pedalier o las punteras traseras, y que dejan bien a las claras el buen trabajo desarrollado por MMR en este sentido.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

El cableado es interno, aunque no totalmente, pues el cable del cambio trasero ve la luz por la parte baja del pedalier para llegar al descubierto hasta el desviador Sram GX Eagle por la parte inferior de la vaina. Y otros dos detalles importantes: el cuadro está preparado para montar tija telescópica, con un diámetro de 30,9 mm, y su correspondiente guiado de cable interno; y no encontraremos roscas portabultos de ningún tipo, salvo las de los portabidones, lo que nos habla de la intención ciertamente “Racing” de este modelo.

En cuanto a la geometría y medidas, cuyos números detallados puedes encontrar en este cuadro, nos encontramos con un ángulo de dirección de 69,5 grados, un reach de 421 mm (talla M) y unas largas vainas de 445 mm (iguales en todas las tallas), lo que se traduce en una bicicleta estable donde se prima la seguridad sobre el “nervio”.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Componentes de prestigio en la MMR Zen 10

Como decíamos al comenzar el artículo, en MMR son auténticos maestros a la hora de montar sus bicicletas, sea de la gama que sean, con componentes fiables y de prestigio, adecuados a cada nivel, sin que el coste final se dispare. Porque si nos ponemos a enumerar nombres como SRAM GX Eagle, RockShox Judy Silver, Mavic, Hutchinson, Ritchey o Selle Italia... podríamos pensar que la cifra del precio final va a superar los 2.000 euros. Pues nada más lejos de la realidad.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Comenzando por la horquilla de suspensión, la RockShox Judy Silver Air 15 Boost con 100 mm de recorrido y bloqueo remoto en el manillar, se antoja como el complemento perfecto para un cuadro de este nivel. Una vez ajustada al peso del biker y las condiciones del terreno por el que predominantemente montemos, su respuesta es plenamente satisfactoria y, en el caso de necesitar un modelo con mayor respuesta y sensibilidad, siempre podremos sustituirla en el futuro por una versión superior.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

A nivel de transmisión, el hecho de contar con el SRAM GX Eagle 1x12 al completo es una auténtica gozada. Obviamente, el peso es muy superior al de sus hermanos mayores y la rapidez de accionamiento algo menor, pero su fiabilidad y resistencia está fuera de dudas. La amplitud del desarrollo elegido, además, con un plato de 32 dientes y un casete trasero de 10-52, acerca esta bicicleta a la inmensa mayoría de usuarios.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Los frenos, encomendados también a SRAM, en este caso, con su modelo Level y discos de 160 mm delante y detrás, son otra garantía, en este caso, de seguridad, aunque a más de uno le pueda echar para atrás la apariencia y el tacto un poco “endeble” de las manetas. Una sensación que desaparece desde el primer momento que los accionamos para detenernos allí donde hemos elegido.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Siguiendo por las ruedas, no deja de sorprendernos, de forma agradable, la presencia de Mavic, una marca no demasiado presente en montajes de este nivel, pero que siempre es sinónimo de garantía, durabilidad y, en el caso de tener problemas en el largo plazo, facilidad para encontrar repuestos y reparar. Las Crossride FTS-X cumplen con creces las expectativas, con un buje trasero tremendamente sonoro que, eso sí, en virtud de los gustos de cada uno, puede despertar sentimientos encontrados. A nosotros, personalmente, nos encanta.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Sobre los aros Mavic, y sin movernos de Francia, Hutchinson se encarga de calzar esta MMR Zen con su modelo Cobra de 29'' y 2.10'' de balón. Unos neumáticos muy rodadores, con posibilidad de tubelizar, con un compuesto y taqueado diseñado principalmente para terrenos secos. En este sentido, sí que echamos de menos un poco más de anchura -el cuadro permite un paso de ruedas de hasta 2.30''- para lograr un poco más de seguridad y agarre en terrenos más técnicos, sobre todo en la rueda delantera.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Los periféricos de aluminio, como dirección, potencia, manillar y tija de sillín, llegan de la mano de otra firma clásica del MTB como Ritchey, que también sabe volcar toda su experiencia en competición sobre componentes de nivel más asequible.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Por último, mención especial para un Selle Italia Model X que nos ha resultado tremendamente cómodo durante los días que salimos con la Zen, y que se suma a la lista de componentes de calidad con los que MMR ha dado forma a esta bicicleta.

El conjunto de todo ello se traduce en un peso total de 11,6 kg en talla M, sin pedales, una cifra muy conseguida y asentada sobre el magnífico cuadro de aluminio, sobre todo teniendo en cuenta que estamos hablando de una MTB que no supera los 2.000 euros.

Pistas y senderos, el terreno predilecto

Ya sobre los pedales y recorriendo los primeros caminos, la MMR Zen se siente como una bici tremendamente cómoda desde el inicio, colocándonos en una posición que prioriza el confort y la seguridad sobre el rendimiento, lo que nos hace pensar en una montura ideal para largas carreras o marchas XCM, más que XC puro y de velocidad.

Aunque, ojo, la Zen transmite buenas sensaciones de agilidad y ligereza cuando apretamos fuerte los pedales y nos exigimos un poco. A altas velocidades, además, se muestra estable y segura, siendo en los ascensos donde, probablemente, unas vainas un poco más cortas hubieran aportado un poco más de tracción y soltura a la hora de afrontar desniveles pronunciados.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

En los descensos, la Zen se comporta con aplomo y estabilidad, tanto en su tren trasero como delantero, siendo aquí donde posiblemente nosotros hubiéramos incorporado neumáticos de mayor balón, con el fin de incrementar la seguridad y la confianza en terrenos más técnicos o trialeros. En este sentido, cuando la cosa se complica, los 2,10'' de los Hutchinson Cobra se quedan un poco cortos.

La transmisión SRAM GX Eagle y la horquilla RockShox Judy Silver Air acompañan perfectamente al cuadro de la MMR Zen sobre los caminos, haciendo de esta bicicleta una opción ideal para todos aquellos que comienzan a tomarse en serio esto del MTB, en su versión XC, pero no quieren desembolsar una cifra elevada por un cuadro de carbono que, en ocasiones, y para abaratar el precio final, puede llegar montada con componentes de menor calidad.

Porque el aluminio, bien trabajado, puede tener como resultado bicicletas tan completas y competitivas como esta MMR Zen 10.

Probamos la MMR Zen 10: aluminio muy bien tratado y acompañado

Cosas de familia MMR Zen

La familia MMR Zen se compone de tres modelos que comparten básicamente el mismo cuadro y geometría, además de componentes como tija, manillar y potencia. En lo más alto encontramos el modelo 00, montado con transmisión Shimano XT y horquilla Fox Rhythm 15 Boost, con un precio de 1.850 euros. En el nivel intermedio, el modelo 10 que hemos probado estos días, y que tiene un precio de 1.799 euros. Y abriendo la gama, por el escalón inferior, el modelo 30, con transmisión Shimano Deore-XT y horquilla RockShox Judy Silver Air 15 Boost, por 1.575 euros.

MMR Zen 00

MMR Zen 00 - 1.850 €

MMR Zen 10

MMR Zen 10 - 1.799 €

MMR Zen 30

MMR Zen 30 - 1.575 €

La bici al detalle...

Cuadro de aluminio 6061 de la MMR Zen 10
Cuadro

Sin duda, uno de los aspectos más llamativos de la MMR Zen 10 es su magnífico cuadro de aluminio pero, sobre todo, el nivel de acabados que luce, propio de bicicletas de gama alta. En el interior, tubería de aluminio 6061 hidrofomado de triple conificado, que permite jugar con espesores y, por ejemplo, 'aplanar' tirantes traseros hasta límites insospechados. En el exterior, las soldaduras pulidas -salvo en pedalier y punteras traseras-, el acabado de la pintura y los logos impresos de la marca hablan muy bien del trabajo de la firma asturiana, que nos tiene acostumbrados ya a este tipo de detalles.

SRAM GX Eagle 1x12 en la MMR Zen 10
Grupo: transmisión y frenos

Nada que objetar al SRAM GX Eagle 1x12 que monta la MMR Zen 10. Precisión, efectividad y una combinación de desarrollos -32T en plato y 10-52T en casete- que nos permite afrontar cualquier tipo de terrenos y pendientes con totales garantías. Lo mismo podríamos decir de los frenos elegidos para este montaje, unos SRAM Level con discos de 160 mm, más que suficientes para una bicicleta de este perfil, eminentemente XC/XCM. Por cierto, un grupo, el GX Eagle de SRAM, que cuesta encontrar en bicicletas de este nivel de precios...

RockShox Judy Silver Air 15 Boost en la MMR Zen 10
Horquilla

Otro detalle de calidad que nos brinda MMR en esta Zen 10 es la horquilla de suspensión RockShox Judy Silver Air 15 Boost, en acabado Fast Black. Sus 100 mm de recorrido, bien ajustados, pueden dar mucho de sí al usuario de este tipo de bicicletas... y el bloqueo remoto en el manillar un punto a favor de los que buscan comodidad y no les importa sumar un cable más -y un artilugio más- en el manillar. Ya sabemos que, en esto de los bloqueos remotos, hay opiniones para todos los gustos...

Mavic Crossride FTS-X con Hutchinson Cobra 29x2,10
Ruedas

MMR suele ser una marca muy cuidadosa a la hora de calzar sus bicicletas, ya sea de carretera o de montaña. Y la MMR Zen 10 no es una excepción. El 'savoir faire' de las marcas francesas Mavic y Hutchinson son otro punto a favor de esta bici. La primera, con sus llantas de aluminio Mavic Crossride FTS-X, robustas, con un rodar muy fino y un sonido -el del buje trasero- que enamorará a más de uno.

Y la segunda, con unos neumáticos, los Hutchinson Cobra 29x2,10", que se han mostrado como una magnífica elección para este perfil de bicicleta, eminentemente rodadora. Eso sí, creemos que con un ancho superior -el cuadro admite hasta 2,30''- la MMR Zen 10 ganaría en aplomo y seguridad a la hora de afrontar descensos un poco más complicados, sobre todo en el tren delantero. Por cierto, el conjunto de ruedas se puede tubelizar sin problemas.

Más información

Peso:

11,6 kg (talla M)

Precio:

1.799 €

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