Baterías de estado sólido ¿Qué son exactamente? ¿Llegarán a las e-bikes?
El CES (Consumer Electronics Show) de Las Vegas, que acaba de celebrarse durante estos primeros días del año, es el evento de tecnología e innovación aplicado al consumidor más importante del mundo. Allí acuden empresas de todos los sectores imaginables, año tras año, para poner sobre las mesa las novedades tecnológicas que van a introducir en el mercado de forma inminente.
Una feria donde la movilidad sostenible gana enteros, edición tras edición, y donde este año se ha presentado un hito importante, la Verge TS Pro, considerada la primera motocicleta eléctrica de producción del mundo equipada con una batería de estado sólido.
Y es que, a diferencia de las baterías de iones de litio convencionales (que usan electrolitos líquidos o en gel), esta moto utiliza una batería de estado sólido completa, lo que resuelve varios de los problemas de la movilidad eléctrica actual: el fabricante afirma que puede recuperar unos 290 km de autonomía en solo 10 minutos de carga. De hecho, la versión de largo alcance promete hasta 600 km con una sola carga, una cifra récord para una motocicleta de calle.
La batería alcanza una densidad energética de 400 Wh/kg, lo que permite que sea más ligera y pequeña sin perder potencia. Igualmente, se aumenta la vida útil de la misma hasta los 100.000 ciclos de carga. Y además, al no tener líquidos inflamables, el riesgo de incendio es casi nulo y funciona de manera estable en temperaturas extremas (de -30°C a 100°C).

¿En qué se traduce todo esto si es aplicara a una e-bike?
- Mayor densidad energética: se estima que las baterías sólidas pueden almacenar entre un 50% y un 100% más de energía en el mismo volumen. Esto permitiría tener una batería de 700 Wh con el peso y tamaño de una actual de 350 Wh.
- Carga ultra rápida: podrían cargarse hasta 10 veces más rápido. Se habla de cargas completas en unos 15-20 minutos, algo que cambiaría por completo las rutas largas y la planificación de las mismas.
- Seguridad: al eliminar el líquido inflamable, el riesgo de incendio por perforación o sobrecalentamiento es casi nulo, como decíamos antes.
- Vida útil: estas baterías soportan muchos más ciclos de carga antes de degradarse, lo que haría que la batería durara tanto como el cuadro de la bici.

¿Llegaremos a verlas en e-bikes?
Aunque marcas como Stromer ya han presentado prototipos, lo cierto es que producir estas baterías sólidas es unas 8 veces más costoso que las de litio convencionales. De hecho, todavía no se han llegado a producir en masa, por lo que la apuesta empresarial por este tipo de baterías todavía puede resultar arriesgada para las marcas.
Los materiales para elaborar este tipo de baterías sólidas son más costosos y las líneas de producción de las tradicionales baterías de litio no sirven, por lo que los fabricantes de baterías tienen que invertir mucho dinero para transformar sus líneas de trabajo, lo que sin duda va a llevar un tiempo.
Las baterías sólidas, además, aún cuentan con otros inconvenientes: con el uso pueden crecer en su interior unas pequeñas agujas de litio llamadas dendritas que pueden llegar a perforar el electrolito sólido, con cierto riesgo de cortocircuitos.
Por otro lado, en una batería tradicional, el líquido rodea perfectamente los electrodos. En una sólida, es difícil mantener un contacto perfecto entre dos materiales sólidos mientras la batería se expande y contrae ligeramente al cargarse. Si el contacto falla, la electricidad no fluye.
Buena prueba de que la tecnología de este tipo de baterías aún tiene ‘cuentas pendientes’ es que su llegada al mundo del automóvil se está dando, de momento, con cuentagotas. El grupo Stellantis, por ejemplo, sí ha comenzado a probar una flota piloto de Dodge Charger Daytona con estas baterías. Mientras que marcas chinas como Dongfeng y Chery también han anunciado lanzamientos inminentes para finales de 2026 con autonomías que rondan los 1.000 km.
Los medios especializados también apuntan que Toyota y Nissan podrían estar trabajando en coches eléctricos equipados con baterías sólidas para 2027-2028, mientras que otro gigante como Hyundai apunta a 2030.
En definitiva, puede que las baterías sólidas formen parte del futuro de las e-bikes, pero no de forma inmediata. Y probablemente tendremos que esperar a su instauración plena en el mundo de la automoción eléctrica, antes de verlas en nuestras e-bikes. Eso sí, cuando lleguen hasta nosotros, la revolución puede ser total.
¿Quieres estar al tanto de todas las novedades de MTBpro?
Suscribete a nuestro newsletter para no perderte el mejor contenido relevante, novedades, opinión, podcast, etc.
Víctor Marcos
Archivo/Donut Lab






