Bicis míticas: Giant ATX One Myles Rockwell

Bicis míticas: Giant ATX One Myles Rockwell

Myles Rockwell sacaba la pierna en las curvas para equilibrarse. Era su marca. Quizás para gestionar sus 1,91 m de altura o quizá para mantenerse encima de la Giant ATX One. Una Giant que le dio el oro en el Mundial de Sierra Nevada del 2000.

Texto:
Alberto Álvarez
Foto:
The pro´s closet
Publicado el 19/01/2018
Bicis míticas: Giant ATX One Myles Rockwell

Quizá no conozcas a Myles Rockwell. El bueno de Myles, que debe rondar ahora los 45 años, compitió en descenso durante los 90 y principios de los 2000 con marcas tan míticas como Yeti, Cannondale y Giant. Se retiró en 2002, tuvo algún problemilla con la ley y la posesión de marihuana, trabajó de carpintero y se le ha visto ligado a alguna operación de cambio de equipo de Aaron Gwin.

Rockwell es un tipo enorme, 1,91m de altura, con cara de súper héroe americano y en competición era una auténtica bestia pedaleando sin parar durante todo lo que duraba el descenso. Aunque con Giant estuvo corriendo 3 años, de 1998 a 2000, todas las bicis que usaba siempre parecían pequeñas para él independientemente de la marca utilizada.

Las tijas de sillín súper altas, los manillares muy estrechos y unas ruedas de 26” que ahora nos parecen de risa, pero que fueron nuestro pan de cada día durante más de treinta años… Myles Rockwell fue toda una referencia durante más de una década a pesar de haber coincidido con el casi invencible Nicolas Vouilloz.

En 1998, cuando comenzó a correr con Giant, Myles se encontró con un modelo de 8” pulgadas de recorrido (203 mm) y con una altura de pedalier por las nubes (395 mm), que en varias ocasiones y dependiendo del circuito rebajaba el recorrido hasta 152 mm en horquilla y amortiguador para que el pedalier bajara unos 50 mm y la bici se hiciera más estable a alta velocidad.

Y es que en esa época las geometrías de descenso eran un auténtico disparate si lo comparamos con la actualidad.

La Giant ATX One de Rockwell del año 2000 con la que ganó el Mundial de descenso de Sierra Nevada, no solo tenía un pedalier a 395 mm del suelo, sino que la distancia entre ejes era de 1.130 mm... Hoy en día la Glory DH de Giant con el mismo recorrido es unos 15 cm más larga. El ángulo de dirección era de 66 grados, la potencia, de 70 mm, y el manillar, de 680 mm... Sí, sobre «eso» corrían circuitos de la Copa del Mundo…

La Giant ATX One de Rockwell pesaba 19,11 kg sin contar los pesadísimos pedales de plataforma de Shimano. Solo el cuadro y el amortiguador ya pesaban 5 kilos y cada llanta Mavic, 700 gramos... es decir, 20 kilos de bici de descenso con la que ganar un mundial en el año 2000

 

A pesar de ello la Giant ATX de Rockwell contaba con detalles bastante interesantes para esa época como las llantas Mavic D321 con 29 mm de anchura interna, el desviador trasero Sram 9.0 SL Woody con ese especial acabado en madera o unos frenos Hope de 4 pistones que según el propio Myles eran lo más evolucionado técnicamente de la bici en esa época.

Aun así, montaba discos totalmente personalizados de 185 mm delante y 160 mm detrás. Aunque la horquilla sí que llevaba eje pasante de 20 mm, la rueda trasera montaba un cierre rápido convencional.

Myles Rockwell ha contado en más de una ocasión que él estaba acostumbrado a llevar un muelle súper duro en su amortiguador y en la horquilla porque no le gustaba nada que la bici fuera dando «bote» en cada piedra que cogía.

En el año 2000, un ingeniero en prácticas llamado Dirk no paraba de mirar la telemetría de la Giant ATX en competición y trató de convencer a Rockwell para que se pasara a unos muelles mucho más blandos y probara con otros reglajes con los que aprovechara todo el recorrido útil.

Y así lo hizo en Maribor, donde a pesar de una caída Myles empezó a sentir mucha más sintonía con la bici y, sobre todo, un par de semanas más tarde, en Sierra Nevada, donde, en palabras textuales del americano, iba «pegado al suelo».

Otro de los aspectos que Rockwell alababa de haberse mudado a un equipo con base en Europa (en Holanda exactamente) como era Giant por aquel entonces, era el paso a montar neumáticos Michelin. Y es que Michelin en esa época invirtió un montón de millones y contaba con un sistema de refuerzo en las paredes del neumático anti-pinchazos, que les hizo ganarse una buena fama.

Y aunque últimamente algunos riders, entre ellos el antes nombrado Nico Vouilloz están comenzando un debate de hasta qué punto las bicis de descenso deben ser tan ligeras como lo son en la actualidad, la Giant ATX One de Rockwell pesaba 19,11 kg sin contar los pesadísimos pedales SPD de plataforma de Shimano. Solo el cuadro y el amortiguador ya pesaban 5 kilos y cada llanta Mavic, 700 gramos… Es decir, 20 kilos es lo que pesaba esta bici ya mítica con la que Rockwell ganó el Mundial en el año 2000

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Alberto Álvarez

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The pro´s closet