Como arruinar tus frenos en 10 minutos

Que los frenos funcionen al 100% de su rendimiento es algo totalmente necesario. Un error en el mantenimiento, apurar demasiado las pastillas o los discos y utilizar las herramientas menos adecuadas, te pueden llevar al desastre total…

Como arruinar tus frenos en 10 minutos
autor mtbpro Alberto Álvarez
autor de las fotos Archivo / Unior / Mariano Herranz

fecha16/06/2021


Los frenos de disco son uno de los componentes más importantes de la bici, pero a la vez más delicados. Sangrados que se complican, cambio de pastillas en las que no paran de rozar el disco, o usar herramientas que no son adecuadas, pueden terminar con la vida útil de tus frenos mucho antes de lo que pensabas. Los frenos de disco hay que cuidarlos mucho, y sobre todo, no cometer los siguientes errores básicos que pueden acabar con ellos en 10 minutos o menos

1.Usar aceite mineral en vez de DOT y viceversa

Puede parecer una barbaridad poner un aceite erróneo durante el sangrado de tus frenos de disco, pero es más habitual de lo que pensamos. El aceite mineral y el tipo DOT, son los aceites usados por las diferentes marcas de frenos y poner el que no debes, no solo puede acabar con tu sistema de frenada, si no que puede ser el causante de quedarte sin frenos y provocar un accidente grave.

Si utilizamos aceite mineral a un sistema que funciona con DOT, como mínimo, lo más probable es que perdamos progresividad y eficacia en la frenada y que tengamos problemas en las bajadas más prolongadas, ya que con el calor puede que el líquido empiece a pasar a estado gaseoso y se comprima más (aumentando el recorrido de la maneta y perdiendo mordiente el freno).

Imagen del sangrado de unos frenos Shimano con aceite mineral

Si por el contrario usamos aceite sintético tipo DOT en un sistema de aceite mineral, dada su mayor corrosividad, nos estropeará irremediablemente juntas, retenes y demás componentes del freno, provocando que, incluso, tengamos que cambiarlo al completo. Así que lo mejor es que tengamos claro cuál debemos utilizar y usar, sólo, lo que nos recomienda el fabricante del freno.

Lo fundamental, es que uses el aceite que recomiende el fabricante y nunca otro tipo. También es importante que tengas en cuenta, que los aceites DOT están disponibles en diferentes versiones (DOT, 3, 4, 5 y 5.1 principalmente) y se diferencian entre si entre otras cosas, por su compuesto, su temperatura de ebullición y sus diferentes capacidades para absorber en mayor o menor medida la humedad. De hecho, algunos de ellos no se deben mezclar entre si, como los DOT 3, 4 y 5. El mejor consejo es que siempre que sangres el sistema y uses aceite nuevo, sangres dos veces el disco para eliminar por completo los restos del anterior y que no compres botes muy grandes de aceite DOT, ya que con el tiempo pierden sus propiedades y absorben humedad.

En MTBpro te hemos hablado de los dos tipos de aceite en más ocasiones, con lo que te recomendamos que le des un repaso, para que conozcas las diferentes especificaciones de cada tipo de aceite.

2.Contaminar discos y pastillas

Los discos y las pastillas ni tocarlos. Nada de tocarlos con los dedos (de nos ser que lleves guantes de goma, látex o similares) y nada de rociarlos con aceite lubricante ni con desengrasante. Y esto es algo que hacemos más a menudo de lo que pensáis. Si queréis limpiar el casete o la cadena y rociarlos con desengrasante, aseguraros de que el disco está cubierto con un paño de tela o similar y de que la rueda está desmontada de la bici. De este modo os aseguráis que el aceite no entre en contacto con las pastillas de freno ni con la pinza. Si el aceite entra en contacto con las pastillas, este suele quedarse dentro del compuesto de las mismas, reduciendo de manera drástica su capacidad de frenada. Lo mismo con los discos.

Limpieza ese bici con el disco de freno y pinza de freno cubiertos

Existen limpiadores para discos y frenos, que eliminan los restos de aceite. Son muy eficaces con los discos y conviene usarlos después de lavar la bici, pero como comentaba, si entra mucho aceite en las pastillas de freno, mejor cambiarlas y aprovechar a limpiar bien la pinza por dentro y por la parte externa de los pistones.

3.Apurar demasiado las pastillas y los discos

Otro de los errores más básicos. Como sabéis, las pastillas tienen un soporte metálico que nunca debe de tocar el disco. Cuando veáis que os queda un milímetro o menos de material de frenada en las pastillas, hay que renovarlas. Recuerda en este sentido, que los diferentes compuestos de pastillas de freno, puede hacer que tengan una mayor o menor duración.

Imagen de una pinza de freno de la marca Magura

Del mismo modo, los discos de freno suelen tener un mínimo de grosor que suele rondar los 1,55mm. Lo tienes detallado en el propio disco. Lo más fácil para saber su grosor, es usar un calibre (mejor si es digital) y ver en que situación está el desgaste, siempre en la zona de la pista de frenado. Si usas un disco por debajo del grosor mínimo recomendado, no solo no va a frenar en condiciones, si no que puede llegar incluso a romperse.

Calibre digital midiendo el grosor de un disco de freno

4.Rayar los pistones en el cambio de pastillas

Relativo al cambio de pastillas que os acabamos de comentar, recordar que cuando cambies las pastillas, los pistones suelen estar bastante cerrados y conviene abrirlos con cuidado, para que vuelvan a su posición inicial y tengas espacio para las pastillas nuevas. Para esta operación, usa la herramienta específica para separar pistones, porque si usas un destornillador o una herramienta punzante, puedes dañar o arañar los pistones.

Herramienta específica para empujar los pistones a su punto de inicio

En el caso de los pistones cerámicos de marcas como Shimano, rayarlos puede significar incluso la rotura de los mismos en condiciones de grandes cambios de temperatura. Trata los pistones con delicadeza, utiliza la herramienta adecuada y límpialos aprovechando el cambio de pastillas.

5.Romper las juntas o retenes

Y con respecto a los pistones, hay otro tema muy importante por el cual puedes arruinar tus frenos en un minuto. Cuando hacemos el cambio de pastillas y empujamos los pistones a su posición inicial, tienes que pensar que el sistema hidráulico de frenada está cerrado, es decir, que al empujar los pistones, vas a empujar el aceite en dirección a la maneta. Si haces esto con el sistema cerrado (sin el puerto de sangrado de la maneta abierto) puede que dañes alguna de las juntas o retenes en la maneta y el sistema empiece a perder aceite por la misma. No es lo habitual, pero a veces pasa si lo hacemos muy de golpe.

Imagen de unos pistones de una pinza de freno sin pastillas de freno

De este modo, en sistemas como Shimano, si quieres situar los pistones en su posición inicial antes de cambiar pastillas, abre el tornillo de la maneta y sitúa el vaso de sangrado con un poco de aceite mineral. Una vez hecho, ya puedes empujar los pistones sin problema, ya que al estar el sistema abierto, no forzarás ninguna junta. En otros sistemas como SRAM, también conviene situar una jeringuilla o similar con algo de aceite DOT en la maneta, pero al ser sistemas más sensibles, puede que entre algo de aire en el sistema y te toque sangrar.

Lo más importante, es que uses la herramienta adecuada para colocar los pistones en su punto de inicio y que lo hagas muy despacio. Si no quieres abrir el sistema, puedes hacerlo con el cerrado, pero hazlo suavemente y aprovecha para limpiar los pistones alrededor, para que se deslicen lo mejor posible.