Ixio Barandiarán, el alma del Equipo Orbea

Ixio Barandiarán, el alma del Equipo Orbea

Orbea cumplía 175 años y, para celebrarlo, hablamos con Ixio Barandiarán, el alma de aquel equipo de los Garro, Lezaun, Olaberría... que con el tiempo llegó a ser el mejor del mundo

Texto:
Mariano Herranz
Foto:
Orbea
Publicado el 11/11/2016
Ixio Barandiarán, el alma del Equipo Orbea

Para hablar del equipo Orbea nada mejor que hacerlo con el «autor intelectual», el alma, la figura que ha estado siempre omnipresente desde sus comienzos, su director, Ixio Barandiarán.

Hace 175 años desde que los hermanos Orbea abrieron un pequeño taller en Eibar, en el corazón del País Vasco, dedicado a la fabricación de revólveres y pistolas, que acabó convirtiéndose una referencia entre los fabricantes de armas. Pero al finalizar la Primera Guerra Mundial las armas dejaron de ser negocio y en Orbea Hermanos y Cía cambiaron los tubos de los cañones por los de los cuadros de las bicis. Fue el comienzo de una historia que llega hasta nuestros días.

En este tiempo Orbea se ha convertido en una marca respetada en todo el mundo del mountain bike, no solo en carretera, donde ya era una referencia. Una imagen que ha labrado sobre dos bases que han crecido de forma paralela: el trabajo realizado con su gama de montaña, personificado en las Rallon, Oiz o en las nuevas Occam, y sus éxitos en la competición con un equipo que ha tenido en sus filas a corredores de la talla de Julien Absalon, Jean Christophe Peraud, Roberto Lezaun, Carlos Coloma o Iñaki Lejarreta y que llegó a proclamarse campeón de la Copa del Mundo por equipos en 2009. Era el mejor equipo del mundo.

Ixio, el autor intelectual

Ixio es un tipo sencillo, discreto, al que no le gusta trabajar de cara a la galería, prefiere moverse en la sala de máquinas, es el autor intelectual. Le conozco desde aquel primer equipo Orbea de mountain bike del que formaban parte Jokin Mujika, Juan Carlos Garro, Igor Fernández y Harriet Ibarretxe.

Pero el germen de aquel equipo se gestó un año antes, cuando el que era su cuñado, Jokin Mujika, se quedó sin equipo de carretera. Jokin tenía una tienda en Beasain que estaba bastante vinculada con Orbea, Jokin Mujika Kirolak, así que propusieron a la gente de Orbea montar un equipo de ciclocross. «Era 1992 y por aquel entonces llegó el furor del mountain bike –cuenta Ixio–, empezamos a correr y a ganar carreras en Euskadi».

En 1996 llegó al equipo Roberto Lezaun, que se convertiría en el corredor más importante de esa primera era del equipo Orbea en las carreras. Lezaun era otro corredor que provenía de la carretera y es que los corredores que fueron pasando por el equipo Orbea tenían un perfil parecido...

«Nos llamaban carreteros porque el perfil de nuestros corredores era ese, de gente de carretera, buscábamos gente con disciplina y nosotros veíamos el mountain bike como muy anárquico, buscábamos otra cosa».

Hoy las cosas han cambiado respecto a aquellos años de la explosión del XC..., entonces conocido como rally. Ixio sigue las carreras y me cuenta con cierta tristeza que «la competición ha bajado mucho, poca gente sigue el mountain bike y ha bajado la calidad de las carreras. Antes estaba Last Lap y había carreras bien organizadas y eso repercute en el deportista. Hoy son de segundo nivel y hace más difícil que salgan chavales nuevos».

Era dorada del XC

Aquella era la época dorada del XC en España, con el Gran Premio Coronas y con buenos equipos que viajaban a las carreras varios días antes con grandes estructuras, carpas..., pero el equipo Orbea, aunque era de los más potentes en cuanto a nombres, hacía poco ruido: llegaban en furgoneta el día anterior a la carrera, entrenaban el circuito, al día siguiente corrían la carrera y se volvían a casa. Sin hacer ruido...

«Nos interesaba menos el márketing y más ir al lío... Eso sí, cuando empezaron las carreras por etapas, la Vuelta a España o la Volta a Catalunya, fuimos los primeros en llevar masajista... Luego el equipo se fue profesionalizando e internacionalizando y también se fue convirtiendo en un elemento de márketing para Orbea... »

«El equipo y las bicis han ido creciendo a nivel cualitativo de forma paralela y cuando hemos pensado que teníamos una buena imagen de marca ya establecida nos hemos retirado. Además ahora el mercado va más por otros lados, se mueve más por las dobles, el concepto enduro...».

Además de Lezaun y Mujika, que lo dejó después de los Juegos Olímpicos de 1996, por el equipo han pasado, entre otros, corredores como Andoni Olaberría, Carlos Coloma, Iñaki Lejarreta, Rubén Ruzafa, Marga Fullana, Janet Puiggros, Catharina Pendrel, Jean Christophe Peraud... «Con Peraud ganamos la Sea Otter dos veces, cuando casi nadie conocía qué era aquello –se apresura a acotar Ixio, orgulloso–, y ahora ahí le tienes, segundo en el Tour de Francia...». Sin duda, Ixio tiene buen ojo para los corredores.

Julien Absalon

Pero el corredor que elevó al equipo Orbea a otro nivel fue Julien Absalon, que venía de ganar tres campeonatos del mundo consecutivos (Les Gets 2004, Livigno 2005 y Rotorua 2006) y repitió con el equipo vasco en Fort William 2007, además de lograr victorias en la general de la Copa del Mundo de 2007, 2008 y 2009, así como en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

Y por lo que cuenta Ixio, cuando Absalon fichó con el equipo Orbea él ya se había fijado en el equipo, había ido viendo su evolución a lo largo de los años y le gustaba cómo hacían las cosas.

Eso sí, a Ixio le queda la espinita clavada de haber tenido a José Antonio Hermida, a quien intentó fichar para el equipo: «Me dolía tener en España a un corredor como Hermida y que no estuviese con nosotros, pero no fue posible».

Naturalmente, en la conversación tenía que aparecer Iñaki Lejarreta, que murió en 2012 arrollado por un coche mientras entrenaba: «Fue un golpe muy duro, tenía un especial feeling con él. Era un chaval que se exigía mucho, demasiado... Tenía un nombre, un apellido, y eso pesaba. Solo pensaba en la bici y yo le decía que tenía que desconectar más, que había más cosas en la vida, la familia, los compañeros...».

En una firma pequeña como Orbea es fácil que los corredores del equipo sean tenidos muy en cuenta para el desarrollo de las bicis e Iñaki fue uno de los corredores más involucrados... 

«Le teníamos muy a mano y cuando había cualquier cosa que probar, como le teníamos cerca... Él junto con Absalon y Lezaun han sido los que más y mejor información han aportado a los ingenieros. Cuando Roberto corría con la bici de aluminio, con el aluminio era fácil, fuimos haciendo modificaciones y llegamos a hacer cuadros a medida»

«Con el carbono la cosa ya era más complicada y ahí jugamos con manillares, potencias... Pero sí, el equipo, los corredores, han estado muy implicados en el desarrollo y diseño de las bicicletas. Iban los ingenieros a hablar con ellos 3 o 4 veces cada temporada».

El equipo Orbea deja de competir pero no la competición

Precisamente aquel 2012 fue el último año del equipo Orbea en la competición y de Ixio recorriendo medio mundo, de carrera en carrera, con el camión del equipo. Ahora, excepto el Orbea Enduro Crew, todos los equipos son externos: patrocinan al Luna Pro Team, «el mejor equipo del mundo femenino», se afana en aclarar, con el que Catharina Pendrel ha logrado dos copas del mundo (2010 y 2012) y dos campeonatos del mundo (2011 y 2014), y en España, el Primaflor Orbea.

En todo este tiempo, el equipo lo ha ganado todo: campeonato del mundo, Juegos Olímpicos, Copa del Mundo, pero de lo que se siente Ixio más orgulloso es de la Copa del Mundo por equipos«Con un corredor bueno puedes ganar cualquier cosa pero para esto tienes que tener muchos buenos y que todo vaya muy rodado. En ese caso teníamos a Julien Absalon, Jean Christophe Peraud, Iñaki Lejarreta y Rubén Ruzafa. ¡Teníamos allí a dos españoles!».

Bueno, de aquella Copa del Mundo por equipos y también de la relación que sigue manteniendo prácticamente con todos los que han pasado por el equipo Orbea. Como cuenta Ixio«me gusta mucho este deporte, mi vida es la bicicleta, pero lo que más aprecio es la relación con la gente, amistades que haces y perduran con el tiempo. Es un orgullo».

Texto:

Mariano Herranz

Fotos:

Orbea

Publicado el 11/11/2016