Probamos la MMR Lyth 10: Una ebike entre el trail y el enduro con la potencia de Avinox
La Lyth es la primera bici de MMR con motor Avinox y la que la marca asturiana coloca en lo más alto de su gama eléctrica por potencia, batería y geometría. Cuando la presentó a principios de verano ya explicamos sus cifras: 160 mm de recorrido delante y 155 detrás, motor Avinox M2S, batería de 800 Wh integrada en el tubo diagonal y un cuadro de carbono compartido en todos los montajes. El mes pasado pudimos probar la Lyth 10, el montaje intermedio de la gama, que cuesta 7.499 € y ha dejado nuestra báscula en 22,55 kg en talla M.
Lo interesante de esta bici no está en la ficha, sino en la decisión y el planteamiento que hay detrás: MMR ha mezclado una geometría de enduro sobre unos recorridos que podríamos considerar “trail largo” o “all mountain”. En una época en la que muchas eMTB de motor potente se van a 170 mm y a más de 23 kg, la Lyth apuesta por una bici de senderos con la que bajar rápido, subir con control y, si se quiere, exprimir en un bike park. Es una eMTB para el ciclista que quiere disfrutar de los senderos al máximo, no para el que busca una bici de descenso con asistencia.
Creo que es una buena propuesta y está en línea con lo que MMR viene haciendo en los últimos años: hacer la bici que le piden sus seguidores o aquella que cree que mejor puede encajar en los mercados donde está presente. Con esta filosofía, el equipo de ingeniería de Chechu Rubiera ha creado bicis de todas las disciplinas que encajan muy bien en nuestro mercado. Han conseguido un buen equilibrio entre seguir y aplicar tendencias y adaptarlas a lo que ellos consideran mejor para sus clientes. Esto es algo que muchas marcas americanas han hecho con maestría durante décadas.

Un cuadro de carbono, un motor y una batería para toda la gama
El cuadro es de carbono Mid Modulus. Creo que el nombre es muy descriptivo. Parece que han optado por un cuadro de módulo intermedio que aporta el equilibrio necesario de rigidez y peso para una ebike de montaña. Es el mismo para toda la gama, con la misma geometría, el mismo motor y la misma batería, así que lo que separa a un montaje de otro son las suspensiones, la transmisión, los frenos y las ruedas.
El sistema Avinox M2S es el motor que ha puesto patas arriba la categoría de las eMTB en el último año y creo que no es necesario que entremos en detalles sobre lo que aporta en cifras y letras. Tenéis mucha información sobre él aquí mismo, en MTBpro.

En todo caso, conviene aclarar un matiz importante respecto a las cifras. Y es que dependiendo de la batería que usemos tendremos unas cifras máximas u otras. MMR es una de las numerosas marcas que ha optado por la batería interna de 800 Wh. Esta batería aporta ligereza y un tamaño espectacularmente pequeño para la potencia que ofrece. Pero limita ligeramente los números “tope” del M2S. Por ejemplo, la potencia máxima queda en 1.300 W y los 150 Nm solo aparecen en Boost. Con todo, sobra potencia para cualquier subida, y precisamente por eso el Avinox se ajusta desde la app: el par y la potencia de cada modo se pueden limitar, algo que en MTBpro recomendamos desde que probamos el sistema, porque la asistencia sin control no aprovecha ni la batería ni la tracción.

Geometría: ángulos de enduro con recorridos de trail
Es el apartado que creo que mejor define a la Lyth. Con el flip chip en posición Low, el ángulo de dirección es de 64°, el de sillín de 77,5°, las vainas miden 445 mm y el eje de pedalier queda 30 mm por debajo de los ejes de rueda. El reach (alcance) es de 445, 475 y 510 mm en las tallas S, M y L, con un stack (altura del cuadro) de 620, 635 y 655 mm. Son cifras de eEnduro: alguna bici de 170 mm de recorrido que probamos hace unos meses en estas mismas páginas se movía en ángulos casi idénticos. La diferencia es que la Lyth lo hace con 10 mm menos de recorrido en cada eje.
El flip chip, situado en el anclaje de la bieleta, cambia la geometría bastante. En posición High la dirección pasa a 64,8°, el ángulo de sillín a 78,6°, el pedalier sube 12 mm (queda a 18 mm de caída) y el reach crece 9 mm en todas las tallas. No es un ajuste de “fine tuning”. Es un flip chip que cambia de forma sustancial el objetivo de la bici y eso es algo que aprecio. Si “complicamos” y añadimos cosas deben aportar valor añadido.

Las vainas de 445 mm, iguales en las tres tallas, están en una longitud media en comparación con otras bicis de su categoría y contribuyen a mantener la rueda delantera pegada al suelo cuando el Avinox empuja en los senderos más empinados. Con un ángulo de sillín tan vertical, la Lyth coloca al ciclista encima del pedalier, que es justo lo que pide una bici de 22,5 kg cuando el terreno se empina.
El tallaje merece un aviso. Solo hay tres tallas, y los saltos entre ellas son notables. Si estás entre dos tallas conviene que eches un vistazo a la tabla de geometrías.

En acción con la MMR Lyth 10
He montado con la Lyth 10 sobre todo en posición High, que es la que recomiendo para la mayoría de ciclistas y de senderos. Lo primero que me llamó la atención, antes de llegar a ninguna subida ni bajada, es lo bien que rueda: la sensación de calidad de rodadura es muy alta, obviamente de bici de gama alta, y el conjunto de componentes es más que equilibrado. Todo combina y nada sobra, que no es lo habitual en un montaje intermedio, donde suele haber uno o dos componentes puestos para cuadrar el precio.
En esta configuración la bici sube con una estabilidad que sorprende para una geometría tan lanzada. El sillín a 78,6° y las vainas largas reparten el peso de forma que la rueda delantera no se levanta ni siquiera con el Avinox en los modos altos, y la bici mantiene el control en todo momento. Mi lectura es que MMR ha entendido bien cómo entrega la potencia este motor, y también que la mayoría de ciclistas no lo va a configurar para quitarle Nm, así que ha compensado esa potencia con una geometría que evita que la bici se descontrole subiendo. Allí donde la geometría resulta demasiado endurera para una subida técnica, la asistencia al pedaleo compensa la diferencia.

El peaje de ese planteamiento aparece en los giros cerrados. En una subida revirada o en un paso lento entre piedras, la distancia entre ejes y las vainas de 445 mm piden más anticipación que en una trail al uso.
Bajando es donde su geometría brilla. La dirección relajada, el pedalier bajo y la distancia entre ejes larga convierten a la Lyth en una bici estable y noble a alta velocidad, y los 160/155 mm de recorrido se aprovechan al máximo. Es aquí donde entra en juego la posición Low del flip chip: con la dirección a 64° y el pedalier 12 mm más bajo, la bici gana aún más aplomo, pero el eje de pedalier queda a 30 mm de caída y las bielas empiezan a tocar en piedras y raíces en zonas técnicas de subida.

Por eso creo que Low es una posición para quien vaya a exprimir la bici en un bike park o en bajadas largas y limpias, y High la posición para el uso habitual. Es muy interesante que MMR ofrezca las dos, porque la geometría de la Lyth da para llegar muy lejos. En MTBpro hemos demostrado que se puede disfrutar en bike parks como La Pinilla (ojalá vuelva a abrir pronto) con bicis de trail de bastante menos recorrido, y con una bici como esta, que permite bajar muy rápido sin penalizar el pedaleo, el margen de diversión seguro que es mucho mayor.
La cinemática no tiene misterio: es un “four bar” con un “horst link”. Sin duda, se ha convertido en casi un estándar en ebikes. Aporta fiabilidad, buen comportamiento y una integración limpia y sin demasiados problemas con todos los sistemas de asistencia al pedaleo.

En cuanto a la autonomía, he hecho rutas largas sin ningún problema de batería. No he llegado a los optimistas 157 km que declara MMR pero vuelvo a insistir en que limitando el par y la potencia desde la app, que es como recomendamos usar cualquier Avinox, los 800 Wh dan un margen muy amplio y permiten plantearse rutas largas sin pensar en el cargador. Si no tocamos la app y nos dejamos llevar por el empuje estándar del M2S mi media está entre los 60 y los 80 kilómetros dependiendo del perfil y mis ganas de sudar.

Conclusión
La MMR Lyth 10 es una bici de trail con geometría de enduro, y esa combinación es su mejor argumento: baja con la estabilidad de una eEnduro, sube con control pese a la potencia del Avinox y, gracias a sus 160/155 mm, no penaliza en una ruta de senderos como lo haría una bici de 170 mm. Y encima, el flip chip le da una segunda personalidad para quien quiera llevarla al bike park.
Sobre el precio, 7.499 € es una cifra que puede asustar a primera vista, pero estamos ante una bici de gama alta bien pensada, con transmisión electrónica, suspensiones Fox Performance, frenos SRAM Maven y el sistema Avinox con batería de 800 Wh, y con un montaje en el que ninguna pieza desentona con el resto. En su categoría, el montaje que ofrece por ese precio está en la parte alta de lo habitual. Los 22,55 kg de nuestra báscula no la colocan en cifras récord pero sí en la franja de las Avinox ligeras.
Es la ebike del que quiere disfrutar de los senderos al máximo. No es la bici para quien busca una eMTB cómoda de pistas y rutas tranquilas, a la que le sobra ángulo de dirección y motor, ni para el que quiere una bici de bike park puro, que encontrará más recorrido y montajes más orientados a ese uso en otras bicis de la categoría o en un modelo tan interesante como la recientemente lanzada Lyth 00 Plus.

Cosas de familia: MMR Lyth
Toda la gama Lyth comparte el cuadro de carbono, la geometría, los recorridos de 160/155 mm, el motor Avinox M2S y la batería de 800 Wh. Los montajes se diferencian en suspensiones, transmisión, frenos y ruedas. Son cuatro modelos: los tres iniciales presentados en su lanzamiento y la 00 Plus, que MMR añadió a principios de septiembre.
Lyth 00 Plus: suspensiones Öhlins RXF38 m.3 y TTX22, transmisión SRAM XX Eagle AXS, frenos SRAM Maven Ultimate, ruedas DT Swiss HXC 1200 de carbono. Precio: 10.999 €.
Lyth 00: suspensiones Fox Float 36 Factory y Float X Factory, transmisión SRAM X0 Eagle AXS, frenos SRAM Maven Ultimate. Color Fade. Precio: 9.499 €.
Lyth 10: suspensiones Fox Float 36 Performance y Float X Performance, transmisión SRAM S1000 Eagle AXS, frenos SRAM Maven, ruedas DT Swiss HX 1700. Colores Void y Amber. Precio: 7.499 €.
Lyth 30: suspensiones Fox Float 36 Rhythm y Float X Rhythm, transmisión Shimano XT M8200 con mando Deore M6200, frenos Shimano Deore M6220. Colores Void y Amber. Precio: 6.199 €.
La bici al detalle...
Las ruedas son DT Swiss HX 1700 de aluminio, con bujes de 110x15 y 148x12 mm, un modelo pensado para eMTB. Van calzadas con Maxxis Minion DHF de 29x2,6" con carcasa plegable y tubeless ready, que es el ancho máximo que admite el cuadro.
Fox Float 36 Performance de 160 mm con 44 mm de avance delante y Fox Float X Performance de 185x55 mm detrás. Es el nivel intermedio de Fox, con ajustes suficientes para el ciclista que no busca un reglaje fino de compresión a alta y baja velocidad, y un escalón por debajo de las Factory de la Lyth 00.
La Lyth 10 apuesta por unos SRAM Maven de cuatro pistones. Con un motor de 150 Nm de par de pico y 22,5 kg de bici, una potencia de frenado alta no es un lujo, sino una necesidad, y los Maven son de los frenos más potentes del mercado en su categoría.
Manillar y potencia OneUp de aluminio, con potencia forjada de 42 mm. Es una elección coherente con la geometría, que con un reach de 475 mm en talla M no necesita más longitud de potencia.
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