Primeras Pedaladas: Polini E-P3+, el motor para ebikes "made in Italy"

Polini lleva más de 75 años conectando con precisión a hombres con máquinas. Pueden presumir de ser de los mejores resolviendo la poética ecuación que plantea un motor al adaptar su rendimiento a las capacidades del ser humano. Ahora con e-bikes.

Polini E-P3+
autor mtbpro Antonio del Pino
autor de las fotos Polini

fecha30/11/2021


En la propia pagina web de Polini puedes ver tanto su time line de éxitos como las características de su nuevo motor Polini E-P3+. En este sentido no creo que os vaya a resultar nada revelador que Polini empezara su actividad con las bicicletas, negocio del que antes de la llegada de las e-bikes tampoco es que quedara mucho, la verdad.

Igual de cierto es que todo ese recorrido vital de marca asociado a las motos ha llevado a que este nuevo motor Polini E-P3+ sea formidable en todo su contexto: por concepto, por calidad y control de fabricación, por rendimiento y como digo en la apertura de este artículo, por la experiencia que les confiere llevar tantos años afinando el comportamiento de todo tipo de motorizaciones para todo tipo de disciplinas, adaptando la respuesta del corazón del vehículo para que se fusione con los humanos más rápidos del mundo y que ambas cosas se sientan y entiendan como una sola.

Este viaje relámpago a su cuartel central en la preciosa localidad de Alzano Lombardo, en Bergamo, más que una prestación al uso en la que se organiza la clásica experiencia con el nuevo producto previa formación técnica de todo el argumentario, fue una ingeniosa inmersión en Polini para la comprensión de por qué Polini es Polini y hacia dónde quieren que vaya Polini.

La verdad es que el mero descubrimiento de todos los departamentos que ocupan las decenas de salas en la planta de oficinas de gestión y  desarrollo bien valen tanto el viaje como un idílico reportaje de por sí. Es una auténtica lástima que muchas de las cosas que vimos allí no las podamos compartir con vosotros, con muchos prototipos del mundo de las motos, innovaciones bastante asombrosas, procedimientos y, en resumidas cuentas, información que en manos concretas podría suponer una ventaja o un regalo para otros competidores tras mucho trabajo e inversión.

Saimon Polini sería nuestro guía personal, actual responsable general de la marca. Su cara me resultaba muy familiar, claro, hasta que busqué su perfil de Instagram mientras nos abría todas las puertas y pude ver que es una de esas personalidades que frecuentemente he visto en televisión recogiendo algún premio de fabricante en carreras de motos del máximo nivel. Hombre inteligente, hábil, excelente relaciones públicas como buen italiano, maestro de su industria y muy coherente con su negocio.

Sólo calidad

Al primer tour por sus oficinas le siguió la cadena de producción y ensamblaje de los motores, de combustión y eléctricos. Espectacular si eres nuevo en este trabajo, bueno, espectacular siempre, pero después de tantos años en este negocio es lo que viene siendo una planta de producción al uso llena de robots de mecanización, tratamiento y procesado de infinidad de piezas de todo tipo, sobre la que se ha implementado la producción de su nuevo motor Polini EP-3+.

Ser falsamente humilde en estas cosas no aporta nada, pero ya tengo conocimiento en este nivel de profundidad de la industria como para diferenciar lo aparente de lo realmente importante. Es más, creo que me habría dado cuenta si todo lo que nos enseñaron fuera una falsa puesta en escena sólo para impresionarnos y que nosotros os trasladáramos la grandiosidad producto de ruido, maquinas y el bulto.

Polini E-P3+

No, desde Polini no tienen necesidad ninguna de aparentar nada, básicamente porque lo realmente difícil, que es la capacidad de producción, eso ya lo han desarrollado en los últimos 75 años. Sin embargo sí tienen un cierto complejo sobre el que el mismo Saimon Polini no tuvo ningún pudor en hablar abiertamente… Y es que históricamente los productos italianos siempre han gozado de una extraordinaria reputación en aspectos como la creatividad conceptual y el diseño, pero la fiabilidad frente a otras industrias nacionales no ha sido su fuerte.  Son conscientes de que para superar ese prejuicio van a tener que satisfacer las más altas expectativas, para que la propia experiencia de los usuarios sea la que consolide la verdad de este alto nivel de exigencia.  Ese era el propósito principal de este encuentro con una selección de cuatro periodistas españoles: poner el valor el tremendo salto de calidad que Polini ha dado para este motor eléctrico Polini EP-3+.

Realmente se trata de un motor de construcción minimalista, tanto en dimensiones físicas como en la reducción de elementos complejos susceptibles de averiarse. La construcción desde luego se realiza a conciencia, ya no hablo de decisiones previas a nivel de ingeniería en las que a priori Polini ya saben mejor que nadie cómo sacar rendimientos sorprendentes de motores muy pequeños. Podrás pensar, “sí, de motores muy pequeños de combustión”. Cierto, pero como nos subrayaba el propio Saimon Polini, al margen de que la fuente de engría para generar movimiento sea eléctrica, el profundo conocimiento de todos los elementos mecánicos que transmiten esas energía es clave, tanto para ahorrar fricciones, perdidas o espacio, como conseguir que la fiabilidad sea máxima incluso en las condiciones más exigentes.

Polini E-P3+

Ese es el criterio en una producción de unos 6.000 motores al año, muy pocos dentro de las cifras que se manejan en la nueva industria de las e-bikes, en los que absolutamente todos se revisan uno a uno tanto estructuralmente como pieza a pieza para, una vez ensamblados, verificarlos  en todos los posibles rangos de uso, superando muchos test y con mucho margen el rendimiento máximo al que va a ser sometidos en el escenario más extenuante del mundo real.

Viendo trabajar a sus operarios no se puede decir que el proceso de fabricación y montaje del Polini EP-3+ entienda de prisas, sin contadores de tiempo ni cadenas automatizadas, sí con estaciones de calidad con múltiples pasos de verificación hasta que una vez montados todos los elementos mecánicos, electromecánicos y electrónicos… acaban todos y cada uno en ese banco de potencia al que hago referencia donde se realiza un rodaje previo a su montaje en las ya cada vez más marcas de bicis que eligen al fabricante italiano como proveedor de motores para sus e-bikes.

La realidad

No me voy a poner súper estupendo diciendo que el test en esta presentación fue una prueba de fuego, porque de hecho fue una prueba por los pelos. Un recorrido circular de apenas de 10 km escoltados por un miembro del equipo de desarrollo mostrándonos los tres principales mapas de uso preconfigurados más otros dos custom que se pueden hacer a medida de nuestras necesidades.

Polini E-P3+

Cierto es que no tengo información en relación a la experiencia acumulada necesaria para poder hablar de fiabilidad, pero sí que tengo conocimiento y referencias más que de sobra para poder decir de primeras que Polini con esta versión “plus” ha dado un salto de calidad en lo referente a la calidad del pedaleo. En una e-bike no se trata sólo de potencia bruta neta, se trata de que el cerebro que gestiona la bici debe coordinarse con el que intenta gestionarla encima de la bici… y ahí sí, la calidad de sensación “bici” es de lo mejor que ofrece el mercado.

De las dos versiones disponibles del motor Polini E-P3+ nos tocó la versión MX de 90 Nm frente a la versión Road pensada para carretera y gravel de 75 Nm. Realmente son el mismo motor exacto pero con diferentes mapas buscando una entrega más coherente con la disciplina en la que se vaya a montar el EP-3+.

Ambas versiones pesan los mismos 2.950 gramos, tienen el mismo grado de protección IP 55 y entregan potencia de forma gradual hasta 120 pealadas por minuto, solo que la versión Road entrega un pico máximo de 500 vatios frente los 600 vatios del MX y como digo, generan un torque de 75 o 90 Nm respectivamente.

Si ya has montado o tenido otras e-bikes, a poquito sensible que seas, el gran valor diferencial de este EP-3+ está en la calidad de pedaleo que genera su alta sensibilidad a la potencia que el propio ciclista aplica en las bielas, tanto por la velocidad de gestión de esa información como por la calidad de respuesta en sus asistencia.

Es como si supiera lo que pretendes hacer, en realidad y, como digo, eso se debe a la velocidad de gestión de la información,  y sobre todo, que todo esto en la práctica no impone un estilo de pedaleo como sí me pasa con otras e-bikes, en las que acabas pedaleando como quiere la bici y no como a cada uno le sale de forma natural.

En este caso, con el motor Polini EP-3+, pedalees como pedalees, el motor sólo redondea la pedalada desde el punto que tú le marcas en cada momento, para que genere el mismo avance muscular que se consigue con las piernas, solo que este caso cuentas con “unas piernas” mucho más fuertes, pero igual de precisas.Polini E-P3+El propio display aporta tres mapas prefigurados (Touring, Dinamic y Race) con comportamientos bien definidos. Tal vez el Race se desboque un poco, pero en manos hábiles supone poder subir por sitios verdaderamente increíbles. No hablo de velocidad punta porque corta a 25 Km/h, me refiero a la curva de progresión de entrega rápida que permite acelerar fuerte y prepararte para buscar la línea técnica ideal, sin la preocupación de que la propia asistencia te descabalgue porque el motor no ha cortado a tiempo y vayas acabado estampándote contra algo en una subida. No, precisamente es en estas situaciones donde se aprecia más si cabe esa velocidad de gestión.

A todo eso, hay que sumar los dos mapas custom que a partir de los primeros meses de 2022 se podrán configurar a medida de cada uno con la App que lanzará Polini, con la posibilidad de conseguir cosas tan chulas como poder dotar de un “golpe de gas” extra al motor si pedaleas muy fuerte de salida.

Esto es algo que estábamos buscando muchos aficionados a las zonas muy técnicas, porque a nadie se le pasa por alto que una bici de más de 20 kilos no se mueve como una pluma precisamente… y para superar grandes obstáculos en cortas distancias se necesita ese “reprís” inmediato manteniendo un poco de asistencia mientras colocas bielas en horizontal y te colocas para superar el obstáculo.

Del mismo modo, por ejemplo, el segundo mapa custom te puede ayudar a todo lo contrario, a que tenga una entrega especialmente suave y que corte de inmediato nada más bajes la intensidad de pedaleo.

En realidad todas las opciones serán posibles y eso, viendo lo preciso que es el motor Polini EP-3+ a las ordenes de asistencia desde las bielas, es todo un puntazo.

Polini E-P3+

Respecto a la paranoia existente con la autonomía de las e-bikes, partiendo de que nunca se puede asegurar una distancia fija por la variables de peso del usuario con todo su equipamiento y el desnivel acumulado… Por poner un ejemplo, el motor EP-3+ en mapa Touring, Polini estima una autonomía de entre 180 y 220 km con nivel de asistencia 1 del 30%, de 150 a 180 km  en nivel de asistencia 2 del 60%, de 100 a 150 km en nivel de asistencia 3 del 120%, de 80 a 100 km en nivel de asistencia 4 del 250% y de 60 a 85 km en nivel de asistencia 5 del 400%.

Por su parte el display TFT Polini es más que correcto. Con una pantalla a color de 2,5 pulgadas de luz adaptativa, muestra los típicos datos de potencia de pedaleo del ciclista, la cadencia, la potencia del motor y el rango residual y cuenta con un mando remoto de control que probamos justo en fase de finalización y que ya el “proto” permitía un uso intuitivo y preciso.

Las baterías de ion litio de 36V  a 14 Ah - 504 Wh permiten a los fabricantes añadir extender de 250 o 380 Wh e incluso añadir una segunda batería de 504 Wh, con lo que ahí ya nos iríamos a autonomías muy bestias, tanto como el sobrepeso que se añadiría. Sea como sea ofrecen múltiples soluciones y eso está muy bien.

Todo esto unido nos presenta un nuevo motor Polini Ep-3+ de alta gama en su fabricación, firmado íntegramente por Polini, en el que el software PDC «Polini Dynamic Control» le dota de la naturalidad de uso que muchos ciclistas pedíamos, con el que ahora sólo nos queda el reto de poder acumular muchos más kilómetros.

Polini E-P3+

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