Miembro de BRIF luchando contra el fuego

Qué hacer en caso de incendio forestal

En caso de que nos topemos con un incendio forestal es importante que tengamos muy claros los pasos a seguir para ayudar a que no se propague, pero, sobre todo, para protegernos a nosotros mismos.

Texto:
Luis M Del Cerro
Foto:
Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación
Publicado el 29/06/2019
Miembro de BRIF luchando contra el fuego

Los ciclistas de montaña somos, sin proponérnoslo, “vigilantes” del espacio natural. En muchas ocasiones pedaleamos por zonas a las que los vehículos motorizados e incluso muchas personas no llegan. Eso hace que, podamos ser de los primeros en encontrarnos un incendio forestal.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que lo principal es la “autoprotección”. Si acabamos heridos no solo no ayudaremos a localizar y extinguir el incendio, sino que es probable que nos convirtamos en un problema más para lo servicios de emergencia. Por tanto, nunca te pongas en riesgo.

Llamar y localizar

En caso de que te encuentres un incendio lo primero que debes hacer es llamar al 112. Este teléfono de emergencias funciona en toda España y nos conectará con el centro coordinador de la comunidad autónoma en la que te encuentras. En ese centro coordinador pueden activar todos los recursos necesarios para atajar la situación.

Cuando hablamos de “encontrarnos” con un incendio puede ser que nos estamos refiriendo a ver una columna de humo más o menos cercana o, en el peor de los casos, toparnos con una zona en llamas. En el primer caso, ante la duda, llamemos. Nadie nos va a echar en cara si se trata de una quema de rastrojo prevista o si la emergencia está controlada: estamos intentado ayudar. Solo debemos evitar llamar si vemos claramente que ya están los servicios de emergencia trabajando por la zona.

En caso de que tengamos la sensación de que somos los primeros en encontrarnos el incendio busca algunas referencias visuales en la zona que te puedan a ayudar a localizar el lugar o intenta recordar el último municipio o “lugar habitado” por el que pasaste para poder recurrir al socorrido “cerca de”.

Vete rápido

Si nos topamos con una zona en llamas, después de llamar al 112, aléjate lo más rápidamente posible.

Puede que nos parezca que el fuego no se mueve o que avanza lentamente, pero, por desgracia, lo hace mucho más rápido de lo que parece y puede llegar a rodearnos. Además, el humo y el aire caliente en nuestros pulmones pueden llegar a ser tan peligrosos como las llamas.

En general será mejor irnos por un camino o pista que nos lleve hacia abajo. Por un lado, cuesta abajo siempre iremos más deprisa. Por otro, los incendios suelen avanzar más rápido hacia arriba que hacia abajo debido al efecto del aire caliente que generan. Para que nos hagamos una idea: un incendio activo puede subir por una ladera incendiada diecisiete veces más rápido que una persona normal andando.

Si estamos en una zona más o menos llana, opta por elegir un camino que nos lleve en dirección contraria a la que sopla el viento. Para saber en qué dirección va el viento, fíjate en el humo. Y haz esta comprobación de vez en cuando ya que puede haber cambios de viento repentinos.

Por otro lado, intenta elegir siempre una pista o un camino ancho de salida de la zona. Intenta evitar senderos cerrados y técnicos, aunque los conozcas. Si puedes ir al mismo sitio por una pista o un camino más o menos ancho siempre será una mejor opción. En un sendero corremos el riesgo de caernos por los nervios o encontrarnos en medio de algún otro foco del incendio sin apenas darnos cuenta. En una pista o camino tendremos más seguridad, más visibilidad y más capacidad de reacción.

Además, evita siempre caminos que nos metan en barrancos u hondonadas ya que pueden convertirse en una trampa.

En todo caso, ten siempre presente que no debes parar hasta llegar al municipio más cercano.

Sin combustible no hay fuego

Si te encuentras desorientado o no sabes muy bien hacia donde ir ten en cuenta que las zonas ya quemadas o con materiales que no son combustibles o tienen mucha humedad como una zona rocosa, un río o laguna o una carretera siempre serán los mejores sitios desde los que pedir y esperar ayuda.

Por otro lado, evita siempre refugiarte en pozos o en cuevas ya que si acaban siendo rodeadas por el fuego el oxígeno puede acabarse rápidamente.

Si en la zona en la que estás ya hay mucho humo moja alguna de las prendas que lleves con agua del bidón o de la mochila de hidratación respirando a través de ella hasta que puedan acudir en tu ayuda. Lo ideal es respirar haciendo inspiraciones poco profundas y lentas y hacerlo cerca de tierra y evitando inhalar humo espeso.

En un caso extremo en el que nos veamos rodeados y si las llamas no son muy altas podemos intentar cruzar el fuego buscando una zona donde la altura de llamas sea la menor posible y donde veamos claramente que hay detrás. Si tenemos agua a mano siempre será recomendable mojar nuestra ropa. Y si las llamas ya están muy próximas, la opción drástica sería tumbarse en el suelo y cubrirse la mayor parte del cuerpo con tierra.

Que la bici te ayude… siempre

Una de las ventajas de encontrarnos un incendio forestal pedaleando con una bici de montaña es que siempre podremos huir de la zona mucho más rápido que si fuéramos andando. Pero, si vemos que la situación se complica y es posible que tengas que avanzar campo a través o por una zona muy complicada técnicamente es posible que lo más prudente sea abandonarla. Tu vida es lo primero.

Vigilar y localizar

Como ves, nuestra protección y seguridad es lo primero. Un incendio que nos puede parecer pequeño puede convertirse en un frente de incendio infernal en muy poco tiempo. Precisamente por esto, el avisar lo antes posible y localizar con la mayor exactitud posible el foco de las llamas es la mayor aportación que puedes hacer para solucionar la situación. A partir de ahí, debemos ponernos a salvo y dejar que los profesionales hagan su trabajo.

También podemos y debemos alertar a los servicios de emergencia cuando veamos conductas de riesgo (por ejemplo, barbacoas u hogueras en el campo) o a alguien que nos pueda resultar sospechoso. Si nos encontramos algún pequeño resto de fuego de fogata podemos apagarlo con agua o arena hasta que deje de humear.

Por supuesto, como ciclistas de montaña evitaremos arrojar cualquier tipo de basura que pueda acabar convirtiéndose en el origen de un fuego o en combustible.

Atent@ a las alertas

Estar informados siempre es importante. Puedes estar al tanto de la situación de riesgo de incendio a través de los medios de comunicación pero, también puedes consultar los mapas de niveles de riesgo de incendios de la Agencia Estatal de Meteorología.

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Texto:

Luis M Del Cerro

Fotos:

Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación

Publicado el 29/06/2019