shimano xtr di2

Shimano XTR Di2: la revolución

El cambio electrónico llevaba desde 2009 en el mundo de la carretera y la única duda era en qué año se daría el paso de introducirlo en el sendero. Pero… ¿qué podía aportar un cambio electrónico en el mountain bike?

Texto:
Luis Miguel del Cerro
Foto:
Mariano Herranz
Publicado el 21/12/2015
shimano xtr di2

XTR Di2: Preguntamos a Shimano

Puedo aburrirte diciéndote lo que que Shimano te ha contado ya: que si han hecho tropecientos kilómetros de pruebas, que si está testado en competición, que si Absalon ha tenido mucho que ver. Todo esto ya lo sabes, así que vamos a ir al grano. Vamos a ver las sensaciones y conclusiones que hemos sacado después de hacer más de 600 km con una bici de test montada por Macario Llorente (distribuidor en exclusiva de Shimano en España) para que la prensa pueda probar el nuevo grupo.

La bici XTR Di2 de test es una bici rígida, de carbono, con componentes ultraligeros de PRO y Shimano… ¿Un truco para que no nos salgamos del ámbito del XC?, ¿para qué no «comamos piedras»? Seguro que no, pero por si acaso ya te adelanto que esta «ultra XC» ha acabado librando guerras en terrenos poco aptos para ella y en condiciones meteorológicas sólo comparables a las afrontadas por la Armada Invencible (nosotros acabamos mucho mejor el viaje). 

Una bici con dos motores

Pues sí, tener un Di2 significa que añadimos dos motores a nuestra bici. Son pequeños pero matones. Uno va instalado en el cambio trasero y otro en el desviador delantero. Serán esos motores los encargados de «empujar» la cadena y aquí tenemos uno de los primeros elementos claves de este grupo. El motor moverá la cadena sí o sí. Cuando oímos el característico sonido del motor podemos estar seguros de que la cadena subirá con un 100% de seguridad. Con barro, con la cadena seca de aceite, da igual…, la cadena subirá o bajará en función de lo ordenado. 

Si eres uno de esos pocos bikers que haces un mantenimiento impecable y regular de cable y fundas es probable que pienses que eso también lo consigue tu grupo… pero tú y yo sabemos la verdad. Cuando el barro y el agua lo empapan todo empiezan los problemas. En el caso del XTR Di2, llenando de barro manualmente el casete, el funcionamiento dejaba de ser perfecto pero infinitamente mejor que con un grupo mecánico. Por cierto, impagables las caras de otros bikers que veían cómo me ponía perdido tirando barro al casete con las manos… 

En lo que respecta al funcionamiento normal (sin sabotajes) el cambio es 110% preciso. La diferencia respecto a un grupo mecánico es que esa eficacia a veces se traduce en un cambio más brusco de piñones que puede sorprender a algún usuario de Shimano.

Cuando oyes el sonido del motor puedes estar seguro de que la cadena subirá sí o sí. Con barro, seca, da igual…, la cadena subirá o bajará en función de lo ordenado

Sin embargo, en el caso de los platos esa precisión se traduce en una suavidad extrema. Tal vez sea en la parte delantera donde he notado una diferencia más apreciable, cuando toca que la cadena suba de plato puedes llegar a tener la sensación ¡de que no ha cambiado! Casi sin ruido, sin que la cadena se «atasque» al engranar en ningún momento… En fin, una de esas sensaciones que no me ha hecho falta apuntar en la libreta.

Otra «tortura» a la que hemos sometido al grupo han sido cambios de desarrollo bruscos y con malas intenciones. ¿Subir 6 coronas rápidamente en plena pendiente y casi en parado? Con brusquedad y con un sonido que suena a queja, pero lo hace de forma eficaz. Te lo aseguro: en mecánico, imposible sin víctimas.

Por cierto, otra de esas sensaciones que no necesita recordatorio: «Llevo 100 km y no he oído nunca el roce de la cadena en el desviador delantero…». Es que el desviador ha visto que la llevas muy cruzada y se ha movido unos milímetros para evitar la fricción. Fanáticos de «ni un ruido, ni un crujido»: el Di2 es vuestro amigo.

Aunque para muchos no sea importante, el diseño del cambio y el desviador es impecable y la integración del motor perfecta. Si te paras a arreglar el mundo con cualquier otro ciclista de montaña es poco probable que se percate de que tu grupo es electrónico a menos que insistas en hacérselo ver para presumir debidamente.

En lo que respecta a lo práctico, siguiendo la línea de sus compañeros mecánicos, el cambio trasero queda bien recogido y a salvo de las piedras. ¿Y la batería? En nuestro caso, guardada en la tija PRO de carbono con la que venía equipada esta unidad de pruebas. De todas formas, si optas por no esconderla, hay un soporte que se acopla a los tornillos del portabidón. Para que te hagas una idea, es más pequeña que muchas de las minibombas de inflado que suelen llevarse en mochila y maillot. Nuestra unidad, al ser interna, pesaba unos 50 gr (la externa supone 20 gr extra).

Synchro Shift: S1, S2… ¿M?

¿Te acuerdas cuando los grupos tenían un indicador que nos permitía saber en qué plato y piñón pedaleábamos? Luego desaparecieron en muchos grupos ya que todos ya éramos unos «cracks» del desarrollo y lo único que aportaban estos indicadores era peso. Pues bien, con el Di2 el indicador ha vuelto… Con 11 coronas detrás puede resultar útil volver a tener una referencia sobre la corona que estamos usando, pero la pantalla del Di2 es mucho más: es el auténtico cerebro.

A través del llamado «display» podremos cambiar el Di2 de manual a los dos modos de Synchro Shift que podemos configurar (S1 y S2). Y lo habitual es que una vez que pruebes el Synchro Shift… nunca vuelvas al manual. Precisamente esta es una de las grandes aportaciones del Di2 al mountain bike. Simplificando lo que hace el SS, es probable que alguien te diga: cambia automáticamente los platos. Pero la realidad es que hace mucho más.

Si vas pedaleando y te encuentras con una pendiente pronunciada y necesitas aumentar el desarrollo, el Di2 en modo Synchro Shift llegará un momento en que hará el cambio de plato (al pequeño)... y de piñones. Dependiendo de la configuración que lleves, bajará el plato y uno o dos piñones. ¿Por qué? Porque se trata de mantener una relación de marchas y un desarrollo óptimos, sin saltos bruscos. Y es que el Synchro Shift no se desarrolló para cambiar los platos automáticamente sino para explotar al máximo el rango de desarrollo que supone llevar 11 coronas y 2 ó 3 platos.

Lo habitual es que una vez que pruebes el Synchro Shift… nunca vuelvas al modo manual. La tentación será dejar el pulsador izquierdo encima del piano...

Recuerda que en el casete hay poca capacidad de elección (11-40) pero en platos tenemos distintas opciones, como 38-28, 36-26 y 34-24 cuando hablamos de la configuración de XTR Di2 para dos platos o 40-30-22 para los pocos que sigan pensando que es útil llevar tres. En nuestra unidad de pruebas he disfrutado del 36-26 con el que he conseguido cotas de felicidad increíbles.

Entendido… Más rango, ¿y para qué? Un buen ejemplo es el de los «pros» que se dedican al XC Maratón: el disponer de más posibilidades de desarrollo supone un paso más suave entre ellos, lo que les permite encontrar siempre una posición óptima entre el ir «flojo» o el ir un poco «atrancado», además de que muscularmente puede ser mucho más agradecido tener distintas posiciones intermedias de desarrollo.

Lo mejor de todo es que el Synchro Shift hace todo el trabajo y ellos solo tienen que centrarse en «leer» la carrera y estudiar otros muchos parámetros que son importantes en otros tipos de pruebas (potencia, velocidad, desnivel acumulado… o el mapa del recorrido). 

En otras disciplinas o en otros usos fuera de la competición el Synchro Shift supone un problema menos (me refiero a dejar de usar la maneta de la izquierda), pero para otros muchos es «un curso de desarrollos». Me explico: con las dos preconfiguraciones de serie del SS muchos ciclistas descubrirán que lo que ellos pensaban que era el desarrollo más lógico… no lo era tanto. 

En mi caso, no he hecho grandes descubrimientos pero sí que me di cuenta de la capacidad del Di2 para leer la mente de los que llevamos tiempo en esto. En las primera salidas con el Synchro activado me sorprendí apoyando el dedo en el pulsador izquierdo justo cuando el Di2 iba a hacer el cambio de platos... ¡Pero qué listo es este tipo! En la segunda salida opté por poner un poco de cinta de pintor en el pulsador para evitar tentaciones. En la quinta…, ¿para qué es necesario tener un pulsador izquierdo? La tentación es dejarlo en casa, encima del piano (basta con desconectar el cable y quitar el pulsador). 

Una de las cosas más espectaculares del funcionamiento del XTR Di2 es la forma en la que cambia entre platos

Otro punto «inteligente» y que demuestra que los japoneses de Shimano están en todo es el pitido de «cuidado, que cambio el plato y el que avisa no es traidor». Ya te he comentado que una de las cosas más espectaculares es la forma en la que el XTR Di2 cambia entre platos, pero ese cambio no deja de ser un momento crítico. A esto hay que añadirle que, como ya sabes, el Di2 cambia ¡de platos y piñones a la vez! Cuando llegues a un desarrollo en el que la siguiente pulsación suponga un cambio de plato oirás un pitido. De esa manera podrás decidir si haces el cambio ya o prefieres «negociar» la última piedra de la trialera con lo que llevas.

A estas alturas puede que alguno piense: ¿para qué necesito dos configuraciones posibles de Synchro Shift? En mi caso, la pregunta es: ¿por qué no quitan la opción manual y añaden una tercera opción de configuración? En todo caso, lo que nos permite tener dos configuraciones disponibles es que si tenemos una ruta o una carrera con dos zonas de recorridos muy distintos (una de llaneo y otra de trialeras y rampas imposibles) podemos configurar ambas opciones (S1 y S2) para afrontar mejor una u otra.

Y ahora… ¿cómo configuramos esas opciones de Synchro Shift? Aquí viene la parte en la que los «puretas» nos sentimos raros. Es el momento en el que metemos la bici en el salón para conectarla al PC por USB. Cuando era joven y mi máxima aspiración en la vida era cambiar mi Shimano 200GS por algo mejor nunca imaginé que podría acabar así. 

Con el programa E-Tube de Shimano lo primero que debes hacer es comprobar que todos los componentes están actualizados. Shimano publica actualizaciones casi todos los meses para corregir errores, añadir opciones o añadir compatibilidades. Después podrás regular cosas como la velocidad a la que cambia o las coronas que subirá el pulsador de derecho cuando hagas una pulsación continuada. Te puedo asegurar que esto último funciona perfectamente y que para más de uno que se la juega en un segundo puede resultar fundamental.

En todo caso, la «madre del cordero» del E-Tube es la posibilidad de preconfigurar el Synchro Shift. Con un asistente muy sencillo podrás establecer la combinación de plato-coronas para cada una de las dos programaciones que puedes guardar en tu bici. ¿Puedes hacer cosas absurdas? Pocas. El sistema tiene limitadas las opciones, de manera que no podrás hacer configuraciones que pongan en peligro tus piernas o al propio grupo (ambas cosas suelen ir unidas). 

Otra gran funcionalidad del software e-Tube es el entretenimiento. Si te gusta el tema de desarrollos, rendimiento… es probable que se convierta en un vicio que necesite terapia de desintoxicación. Cuando te montes en tu coche y no puedas decidir cuándo entra la cuarta… te va a parecer una atraso.

Peso y autonomía

Todos nos decís: «yo no compito», «eso solo vale para profesionales»... pero todos preguntáis por el peso. No sé que pensar. Es muy difícil determinar la diferencia de peso respecto a un grupo mecánico. Desviador, cambio y display suponen más peso, pero hay un ahorro importante en cables y fundas. Dependiendo de cómo esté montada tu bici este peso puede variar. También depende de si optas por un montaje de tres platos (¿por qué?) o por uno monoplato (¿estás seguro?). Y por último, ¿y si nos dejamos el pulsador izquierdo en el trastero de casa? De hecho, las cifras oficiales dicen que sin el pulsador izquierdo y con una configuración de dos platos el peso del mecánico y el electrónico son similares.

En cuanto a la autonomía, nosotros hemos hecho más de 600 km y solo hemos gastado «dos rayitas» de batería. Hemos hecho una encuesta entre gente que conoce bien y ha probado el grupo y con dos platos estaríamos hablando de en torno a unos 1.000 o 1.200 km. En fin, es poco probable que te quedes tirado en medio de la montaña salvo que pretendas irte a Alemania en bici sin acercarte a un enchufe.

El Di2 supone un antes y un después en la forma en la que entendemos el manejo de desarrollos en el mountain bike

¿El precio? Elevado, como siempre que hablamos del XTR. Pero en este caso hay que añadir aún más. A fin de cuentas, aquí sí que podemos decir aquello tan manido de que estamos ante «la última y más moderna tecnología». Y eso tiene un coste. Es difícil concretar un precio exacto ya que dependerá de las configuraciones que el cliente elija: pulsadores, cables, platos… No me mojo.

Si estás interesado es mejor que te hagan un presupuesto en tu tienda preferida y que te den el susto ellos. En todo caso, la forma más «barata» de acceder a esta tecnología será comprar una de las bicis de gama alta que montan esta tecnología.

Y entonces...

Volvamos al inicio: pureta y escéptico. ¿Puede aportar algo la tecnología Di2 al MTB? En los primeros 10 km pensé: muy preciso, no falla…, pero teniendo en cuenta lo que vale, no sé yo. 100 km después ya tenía serias tentaciones de devolverle la bici a Macario Llorente con un Shimano SIS que tengo guardado en una caja desde hace casi 20 años… A lo mejor no se dan cuenta. Quiero un Di2, necesito un Di2, ¡mi tesoroooooo!

Hablando en serio, es una tecnología revolucionaria y esto supone un coste que no está al alcance de todos y a la que no todos sacarían el máximo provecho. Cuando te acostumbras a que una pulsación es una corona más o menos sí o sí y en toda circunstancia, cuando descubres que puedes disponer de una variedad amplísima de desarrollos manejándolos con una única palanca, cuando haces cientos de kilómetros sin un salto de cadena o sin que esta acabe descansando en algún momento en el pedalier o cuando tienes un desviador delantero que cambia hacia arriba casi con más eficacia que hacia abajo es muy difícil volver atrás salvo que la factura te toque pagarla a ti.

Definitivamente, el Di2 supone un antes y un después en la forma en la que entendemos el manejo de desarrollos en el mountain bike y un hito en la aplicación de una electrónica realmente efectiva, eficaz y que supone un valor añadido para nuestro deporte. ¡Viva la Revolución Di2!... Y que nadie se chive de lo del SIS, por favor. 

Estos son los elementos de Di2:

Display

El auténtico cerebro del Di2. En él podremos ver el nivel de la batería y en qué corona vamos así como cambiar las distintas configuraciones de nuestro Di2: manual o algunas de las dos preconfiguraciones que hayamos realizado en nuestro ordenador con E-Tube (S1 y S2). También será el punto de conexión para cargar la batería o conectarnos por USB a nuestro PC (de momento, E-Tube Project no está disponible para Mac).

 

Desviador delantero

Nuestro componente favorito. Suele tener menos trabajo que su compañero, el cambio trasero, pero es increíble la manera en que maneja y engrana cuando toca subir la cadena al plato grande: eficacia y suavidad imposibles para cualquier otro sistema. Por otro lado, es el elemento más llamativo ya que el motor se coloca en la parte superior del desviador. Cuenta con un sistema de seguridad anti bloqueo.

 

Cambio trasero

El responsable de mover la cadena sobre las 11 coronas del XTR Di2 tiene el motor eléctrico integrado en la parte trasera en una posición que lo hace bastante discreto y alejado de los golpes. Dispone de un sistema de seguridad ante impacto y de otro anti bloqueo. Su eficacia está íntimamente ligada a su motor eléctrico pero la incorporación de otras tecnologías Shimano ya conocidas como Shadow RD+ son también muy importantes.

 

Pulsadores

Los pulsadores Firebolt tienen una ergonomía inmejorable y gracias a la goma que los recubre es casi imposible que tu dedo resbale. Por otro lado, son sólidos y muy compactos. Recuerda que con Synchro Shift, si quieres, solo necesitas el de la derecha.

 

Batería

En nuestro caso, se trata de la batería interna (SM-BTR2) que los amigos de Macario Llorente decidieron esconder en la tija de sillín. Inevitable en un grupo electrónico, apenas aporta 50 gr extra al grupo. También hay disponible una batería externa (SM-BTR1) que puede acoplarse con un soporte específico al portabidón y supone unos 70 gr.

 

Texto:

Luis Miguel del Cerro

Fotos:

Mariano Herranz

Publicado el 21/12/2015