Canyon Strive CF 9.0 Race

Canyon Strive CF 9.0 Race

No, no estas soñando, es la nueva Canyon Strive CF 9.0: 160 mm de recorrido y una geometría diseñada para disfrutar bajando o 130 mm y una geometría trail ideal para subir y pedalear. Dos bicis en una con tan solo pulsar un botón. «La máquina».

Texto:
Iñaki Gavín
Fotos:
Alberto Lessman
Publicado el 14/07/2015
Canyon Strive CF 9.0 Race
Estética y personalidad. Funcionamiento del Shapeshifter, dos bicis en una. Comportamiento en bajadas y en subidas. Relación calidad precio. «Ready to race»
Plato de 34 dientes, excesivamente grande para uso endurero.

No es ningún secreto que las bicis de enduro son las que mayor interés han despertado entre el público durante las últimas temporadas. De un tiempo a esta parte la palabra enduro está en boca de todos, el calendario de carreras es cada vez más numeroso, los senderos se han llenado de bikers con «ropa ancha» y ya no hay marca en el mercado que no tenga en su catálogo por lo menos una bici de enduro. Está claro, el flow está de moda.

Tampoco hace falta ser muy observador para darse cuenta del espectacular salto, en términos de calidad, diseño y tecnología que los ingenieros de Canyon han conseguido imprimir a toda su gama de bicis de unos años atrás hasta nuestros días. Bicis avanzadas y con tecnología en las que el desarrollo y la investigación es ahora un sello de identidad que el cliente final asocia a la marca alemana. Los últi mos modelos en aparecer, como por ejemplo la Spectral, no han hecho más que reafirmar esa percepción por parte del gran público. 

Partiendo de cero

Después de varias temporadas «en activo» a la Strive le tocaba renovarse para seguir siendo competitiva y en Canyon no dudaron. Lejos de hacer una pequeña remodelación o de introducir ciertas mejoras sobre el modelo ya existente, los alemanes decidieron partir de cero y hacer una bici revolucionaria completamente nueva.

Paralelamente al desarrollo de la nueva Strive, que hoy puedes ver aquí, el equipo de pruebas de Canyon trabajaba duro en busca de un sistema que consiguiera la bici con la que todos hemos soñado en alguna ocasión. ¿No me digas que no te gustaría tener una bici de enduro para salir por el monte, que suba y pedalee de manera eficiente, cómoda de posición y geometría y que a la vez tenga suspensiones de largo recorrido, ángulo de dirección abierto y pedalier bajo para disfrutar bajando?

Después de tres años de intensas pruebas, primero con el cuadro de 26” y más tarde ya con el nuevo de 27,5” los resultados empezaron a dar frutos. El Shapeshifter estaba listo para ser montado en una bici de serie, pero antes debía pasar el examen final, así que decidieron probarlo en el más exigente de los escenarios, las Enduro World Series.

¿Quién no ha soñado con una bici que suba y pedalee de manera eficiente y que a la vez tenga suspensiones de largo recorrido y ángulo de dirección abierto para disfrutar bajando?

Durante una temporada completa montaron el Shapeshifter en las bicis del equipo oficial para poner a prueba la fiabilidad y la eficacia del sistema, el premio fue la victoria de Fabien Barel en la última carrera del año en Finale Ligure.

Lo que pasó desde aquel día hasta hoy seguro que lo conoces bien, la presentación de la nueva Strive CF causó muchísima expectación. Esta bici abre un nuevo camino, hasta ahora nunca explorado, sobre el rendimiento de las bicis de enduro tanto en subidas como en bajadas.

Canyon Strive CF 9.0 Race

Vida nueva, bici nueva

Si estás pensando que la única novedad de la Strive es el Shapeshifter te equivocas, la bici entera es nueva, ni rastro de la «antigua» Strive. El estilizado cuadro «full carbon», excepto la bieleta, es 100% nuevo, sus líneas recuerdan mucho a su hermana pequeña, la Spectral. Otra novedad interesante es la posibilidad de poder elegir entre dos geometrías, Race y Regular, la primera más enfocada al público que le gusta competir y que necesita una bici algo más larga de tubo horizontal y potencia más corta y la segunda, más polivalente, para bikers que hacen un enduro de montaña pero que no necesita una geometría tan de carreras. Cerrando el capítulo de las principales novedades, comentar el paso de ruedas de 26” a 27,5”. 

La familia Strive CF consta de cinco modelos en función de la calidad del montaje, y para que nadie se quede con las ganas el nuevo cuadro está también disponible en aluminio. La Strive AL cuenta con cuatro montajes y también con la posibilidad de elegir entre geometría Race y Regular.

Volver a creer

Cuando apuestas por una bici muy específica, ya sea una enduro, ciclocross o una de puro XC, de alguna manera te alejas o renuncias a disfrutar de la polivalencia y de la riqueza que ofrecen las all mountain o bicis polivalentes que existen hoy en día...

Con este «prejuicio» en la cabeza me dirigía, aquella mañana del mes de enero, en dirección a la sierra dispuesto a dar los primeros pedales sobre mi nueva compañera. Manu Muñoz, de Canyon, ya me había avisado: «Las posibilidades del Shapeshifter son impresionantes, la nueva bici es una pasada, vas a ver cómo baja, pero cuando vas a alucinar de verdad es cuando empieces a subir…».

Tengo la bici desde hace algunos días en casa, así que la llevo bien ajustadita, hace buen día y el terreno está perfecto para dar pedales, no hay tiempo que perder. Además, estoy entusiasmado con correr con ella el Enduro Extrem de Patones, así que he venido a esta zona a rodar con la bici para ir acostumbrándome al terreno y a sus fuertes desniveles. 

Los primeros kilómetros que tengo por delante son de subida, primero por carretera y luego por pista. Las suspensiones bloqueadas y el Shapeshifter en posición XC. Avanzo con soltura y los metros van cayendo con facilidad, en la posición XC el tubo del sillín se «endereza» hasta los 75º, al principio lo notas un poco vertical, pero pasado un rato te acostumbras sin ningún problema.

Al llegar las rampas duras me doy cuenta que me he «acabado» el desarrollo y que ya no me quedan más piñones para poder aguantar la cadencia de subida… Lo que toca ahora es sufrir, menos mal que me pilla en una época del año en la que aún mantengo la forma. A no ser que seas «el rey de los watios» tendrás que acortar un poco el desarrollo y cambiar el plato por otro más «terrenal». 

Se acaba la carretera y entro en la pista que sigue subiendo sin descanso, parece mentira pero estoy disfrutando en una subida con una bici de enduro… Ver para creer, hace rato que se me pasó el frío de la mañana… 

Si cierras los ojos subiendo, las sensaciones serán las de ir sobre una bici trail de 120 mm, es increíble cómo escala esta Strive

Aumento el ritmo para comprobar más a fondo el rendimiento de la bici en subida y la bici me devuelve más de lo mismo: avance y excelente respuesta en el pedaleo. Me sorprende el buen tarado y la firmeza del bloqueo del Monarch Plus trasero (ajustado a un SAG del 15 %), aprieto las manos y me pongo de pie... ¡Impresionante! Si cierras los ojos, las sensaciones serán las de ir sobre una bici trail de 120 mm, es increíble cómo escala esta Strive. 

«Race» significa carrera

Con el pulso en la zona roja llego al final de la subida, aprovecho un plano para estabilizarme y para «jugar» con el cambio de posición del Shapeshifter. Es un movimiento súper sencillo e intuitivo, no te costará ni dos intentos, a la primera ya tendrás el gesto interiorizado y lo harás sin darte cuenta. Aun así en la parte superior de la bieleta hay un pequeño testigo que está en verde cuando la bici está en posición XC y en negro si el sistema está en posición DH. Bastará un simple vistazo de reojo para asegurarte si está en una posición o en otra, el segundo día ya ni lo mirarás.

Continúo por la pista hasta desviarme por un sendero de bajada que se supone será uno de los tramos del Enduro de Patones, la cosa se pone caliente. El camino empieza a inclinarse y a retorcerse, hay árboles a cada lado del sendero y noto que a pesar de ir concentrado al máximo tengo que aflojar porque no soy capaz de calcular bien la distancia en algunos pasos y tengo miedo de darme contra un árbol.

No entiendo nada, la posición es perfecta para bajar, la bici es estable y muy manejable, y sin embargo no voy seguro en estos pasos estrechos. Decido parar y examinar que todo esté correcto y es entonces cuando caigo en la cuenta de que llevo un manillar de 78 cm, bastante más ancho que el manillar de mi bici habitual y excesivamente ancho para este tipo de terrenos y para alguien de mi envergadura/estatura.

Sigo bajando y empiezo a acostumbrarme a la anchura, poco a poco voy ganando soltura y velocidad, termina la zona de bosque y me lanzo a todo lo que da la bici por el sendero, ahora a cielo descubierto. Uf, cómo corre esta bici, se nota que es una bici de carreras. La mayor longitud de ejes y de tubo horizontal con respecto a la versión regular le aporta más aplomo en zonas rápidas sin tener que sacrificar manejabilidad ya que la potencia que monta es de 40 mm de longitud frente a la de 60 mm que lleva la versión regular.

En bajadas la rápidas la bici no se mueve y va atornillada al sendero, manteniendo siempre la sensación de control que necesitas en ese tipo de situaciones pero permitiendo a la vez anticipar o efectuar cambios de trayectoria sin tener que «pelearte» con ella para variar la trayectoria. 

Si a primera hora de la mañana estaba impresionado por las cualidades escaladoras de la nueva Strive, ahora voy completamente alucinado por la facilidad de la bici para mantener ritmos altos en bajada sin llegar a perder la trazada o los apoyos que desde el manillar le ordeno con mis manos.

Trabajando en equipo

Continúo bajando cada vez más acoplado a la bici, la seguridad que aporta el tren delantero es una de las claves para poder entrar con decisión y seguridad en los pequeños apoyos que el paso de otras bicis han dejado a la entrada de las curvas. Debajo del casco se adivina mi sonrisa, cuando consigues enlazar con soltura más de un giro sin quedarte clavado te sientes el rey del mundo.

Puede que lo que más me haya gustado de la Canyon sea la suspensión trasera, su comportamiento es brillante en todo tipo de situaciones, es tragona, sensible, suave y muy predecible. Da igual que entres un poco colado o con la rueda fuera de la línea, en cuanto la cubierta toca la tierra la bici entra en «modo tracción» y sin brusquedades ni extraños te devuelve a la posición de control que tenías antes de tu error al trazar la curva... ¡Genial! Todo sucede con una naturalidad como pocas veces he sentido al bajar con una enduro de nueva generación. 

Antes de llegar a la zona final del tramo negocio los últimos giros con soltura y acelero fuerte para llegar con la suficiente velocidad al cortado. La gran absorción del cuadro, unido a la buena rigidez lateral, hace que las aceleraciones sean mucho más vivas de lo que en principio imaginé. Sobra decir que llevar una enduro de 160 mm por debajo de 13 kg pedales incluidos es toda una ventaja y a su vez algo impensable hasta hace muy poco tiempo. Casi sin tiempo de pensar he saltado y aterrizado y ya estoy pedaleando de nuevo con fuerza. Ha sido un vuelo corto pero lo suficiente como para confirmar la ligereza y la manejabilidad del nuevo cuadro. 

En la nueva Strive todo trabaja con un único fin, hacerte llegar antes a la línea de meta con el máximo rendimiento, el mínimo desgaste y la máxima diversión

Lógicamente cuando una bici «funciona» no suele ser solo por un motivo sino más bien por todo lo contrario, en esta máquina de endurear todo trabaja al mismo tiempo con un único fin, hacerte llegar antes a la línea de meta con el máximo rendimiento, el mínimo desgaste y la máxima diversión, la nueva Canyon Strive es una auténtica «bici race».

Después de esta salida hubo muchas más, según fueron pasando los días mis sensaciones fueron mejorando y mi seguridad fue aún a más, la única modificación que hice pensando en Patones fue poner un manillar de 750 mm y un plato de 28 T, por lo demás es una bici perfectamente válida para ir directamente de la caja a la salida de cualquier enduro sin tener que hacer nada más que ponerle el dorsal en el manillar... A no ser que sufras, como yo, una inoportuna caída, se te salga el hombro y tengas que acabar pasando por el quirófano... Sí, ya lo sabrás, al final me quedé sin correr en Patones y le pasé el testigo a Nicky..., pero esa es otra historia.

Volvamos a lo nuestro, para concluir, si tuviera que resumir las claves fundamentales del excepcional comportamiento endurero de esta bici empezaría por su geometría, sobre todo esos 423 mm de vaina trasera que la hacen endiabladamente ágil en giro corto. Lo siguiente sería el perfecto equilibrio entre firmeza y absorción que el tarado de la Pike y sobre todo el Monarch ofrecen. Continuaría con el gran trabajo que Sram ha hecho con los nuevos frenos Guide; por potencia, seguridad, tacto y control, ahora mismo están al mismo nivel que su competencia directa que todos sabemos cual es. Y terminaría con el buen comportamiento de las Maxxis en todo tipo de terrenos. 

¿Para los 365 días del año? 

Definitivamente sí. Si eres de los que te gusta bajar más que subir pero también disfrutas cuesta arriba, si eres de los que de vez en cuando le gusta ponerse «un numerito» y participar en algún enduro, si buscas una bici con un montaje de calidad y además valoras la posibilidad de disponer, con solo pulsar un botón, de una bici más pedaleadora y con un carácter más polivalente, estás de enhorabuena. La nueva Canyon Strive es la máquina.

Detalles de la bici

puesto de mando

El manillar es un Renthal Fatbar Carbon de 78 cm de anchura que, junto a la nueva y ligera potencia Renthal Apex de aluminio de 40 mm cm de largo, forma un conjunto súper fiable, rígido, absorbente y ligero. Además del buen rendimiento, los componentes Renthal le dan a la Strive un toque de exclusividad que pocas bicis tienen en ese rango de precio. El mando de la tija telescópica se encuentra en el lado derecho del manillar, no molesta y se acciona fácil y cómodamente. Las manetas son las nuevas Sram Guide RS, muy cómodas, fácilmente regulables y con un tacto algo blando pero muy efectivo para este tipo de bicis. Los puños son los Ergom GE1 con sistema lock on especialmente diseñados para enduro, dirt o freeride. Partiendo de un estudio de la manera en que se lleva la mano al practicar estas modalidades, los Ergom ofrecen mucho apoyo y seguridad a la vez que consiguen disminuir las tensiones que se generan en las manos en conducción agresiva. Ofrecen un equilibrio ideal entre control, tacto y comodidad. Están fabricados en dos tipos de caucho en función de la zona de apoyo de las manos, de lo mejor que he probado últimamente. El mando que acciona el Shapeshifter está situado en el lado izquierdo del manillar, no sobresale en exceso, está bien integrado y su accionamiento es cómodo y sencillo de pulsar. La posición de conducción viene condicionada por el manillar de 78 cm. Si estas habituado a manillares anchos te parecerá ideal, a mí me sobran 3 cm ya que yo soy talla «small», cuando le puse el manillar de 75 cm la postura se quedó perfecta. 

frenos

Los nuevos Sram Guide RS están a la altura de la expectativas que sobre ellos se ha creado. Son potentes, suaves, dosificables y muy progresivos. Durante los entrenamientos del enduro de Patones hemos estado haciendo las largas bajadas de la zona sin que los RS mostraran signos de fatiga ni pérdida de rendimiento por temperatura. Los nuevos discos tienen ahora más brazos, con lo que se consiguen eliminar la vibraciones de anteriores modelos. Las pinzas, ahora de cuatro pistones de doble diámetro, son las principales culpables de la gran potencia de frenada de estos nuevos Guide que tanto nos han gustado. Como curiosidad, comentar que la construcción de las manetas es simétrica, de tal manera que pueden estar indistintamente a la izquierda o a la derecha del manillar. El diámetro de los discos es de 200 mm y 180 mm respectivamente. 

ruedas

Las Sram Rail 50 eran una incógnita hasta ahora para mí ya que nunca las había probado. Aparte de su rodar fino, estas Rail 50 han demostrado su gran fiabilidad aguantando sin rechistar estos meses de uso intensivo más el «examen final» con la participación en el Canyon Enduro Extrem de Patones sin inmutarse. Estéticamente son muy sobrias. Las cubiertas son la High Roller II y la Minion DHR II de Maxxis en su versión EXO y 3C. Poco que añadir que no se haya dicho ya de estas polivalentes y eficaces cubiertas que, con su excelente rendimiento en casi todo tipo de terrenos, aportan un plus de seguridad y control a todo el conjunto. 

grupo

Nada que objetar al funcionamiento del Sram X01 que monta la Strive. Suave, rápido, preciso, fiable, ligero… Podrás estar a favor o en contra del 1x11 como opción para tu bici, pero estando en una forma física media y después de hacer unos cuantos kilómetros con él te aseguro que no querrás volver a tu anterior grupo. El plato de 34 que trae de serie la bici es excesivamente largo, independientemente de tu nivel físico, si el uso que vas a darle a al bici es endurero, tanto de subida como de bajada, mi consejo es que pongas un plato de 30 T. Las bielas son de 170 mm en todas las tallas con el fin de conseguir ganar altura libre al suelo ya que en posición DH el pedalier se queda a 345 mm del suelo. 

suspensiones

Siguiendo la línea general de calidad en los montajes al que nos tiene acostumbrados la marca alemana, no podíamos esperar otra cosa que la horquilla RockShox Pike RCT3 Solo Air. La Pike tiene una asombrosa capacidad de absorción en todo su recorrido, una elevada rigidez tanto lateral como frontal y un espectacular tacto cremoso en la primera parte de su recorrido. Regulable en baja, compresión (3 posiciones: bloqueo, pedaleo y abierto) precarga y rebote. Eje de 15 mm. Detrás nos encontramos con el Monarch Plus RC3 de RockShox. La primera parte de su recorrido es súper sensible, gracias al aporte de aire del novedoso sistema Debon Air, lo que te asegura una comodidad altísima al pedalear sobre terrenos inestables o muy bacheados. La eficacia del Rapid Recovery hace que el amortiguador esté siempre listo sea cual sea el terreno por el que ruedes o la velocidad a la que vayas. De las tres posiciones en compresión me ha gustado la configuración tan cerrada que trae de serie en la posición más firme, esto hará que junto con el Shapeshifter en posición XC la suspensión trasera apenas interfiera en el pedaleo cuando subimos, consiguiendo unos niveles de eficacia muy altos para tratarse de una bici de enduro. En ritmos altos y sobre terreno irregular, el comportamiento del Monarch junto con el sistema de suspensión de la Strive se merece un sobresaliente. Regulable en rebote, precarga de aire y compresión (tres posiciones). Durante el test y en el Enduro de Patones estuvimos montando con un sag entre el 25 y 29%. 

cuador

Estéticamente, el nuevo cuadro de carbono de la Strive (2.400 gr) sigue la línea estética que la marca introdujo hace un par de temporadas con la aparición de la Spectral. Los acabados son de primer nivel, el cableado es interior y los rodamientos están sobredimensionados para garantizar la rigidez, la resistencia y el buen funcionamiento de la suspensión trasera. Siguiendo con la suspensión trasera, decir que se mantiene fiel a los cuatro puntos de giro y el Horst Link que habitualmente utilizan. El cuadro está lleno de detalles de calidad, como por ejemplo la protección de la parte baja del cuadro y de la vaina trasera derecha. El eje trasero es 12x142. Estéticamente espectacular. 

Info



Peso

12,5 kg (talla S)

Precio

4.299 €

Texto:

Iñaki Gavín

Fotos:

Alberto Lessman

Publicado el 14/07/2015

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