Merida eONE-FORTY 8000 en acción

Merida eONE-FORTY 8000

Merida ha renovado sus gamas más importantes de e-Bikes con un nuevo cuadro para la eONE-FORTY y eONE-SIXTY. Probamos la eONE-FORTY, en la que el resultado conseguido ha sido un equilibrio excepcional con una e-Bike, ligera, manejable y muy divertida.

Texto:
J. Daniel Hernández
Fotos:
David Agüero
Publicado el 02/01/2020
Merida eONE-FORTY 8000 en acción
Geometría y reparto de pesos muy logrados, la bici es muy manejable. Calidad del montaje. Acierto al montar 29” delante y 27,5” detrás.
Sillín un poco incómodo para una e-bike. Aunque sea una e-bike, echo en falta un bloqueo con mando remoto de las suspensiones. Batería de 504 Wh, se merece una de 625 Wh.

Merida Bikes ha hecho una apuesta fuerte por las e-bikes, renovando poco a poco su catálogo e introduciendo mejoras en sus modelos. La llegada de los cuadros de carbono, con un anclaje del motor optimizado y la posibilidad de jugar con el reparto de pesos del motor y batería, es un ejemplo de ello. Un fabricante con el músculo de Merida debía, podía (y ha conseguido) beneficiarse de ello.

La Merida eOne-Forty 8000 es una e-bike que se podría definir como trail “de manual”, sin embargo, muestra unas capacidades y aptitudes superiores. De hecho, aunque dentro del catálogo de Merida la encontramos como trail, en la unidad de prueba, tal y como viene de fábrica, está considerada como all-mountain/enduro. Y pese a que los recorridos de suspensiones nos hablan de 140 mm delante y 130 mm detrás (133 concretamente), cumple con creces para un uso razonablemente agresivo.

Vista trasera de la Merida eONE-FORTY 8000

Buena parte de esta mejora y facilidad de uso y manejo llega de la mano del rediseño del cuadro, con un triángulo principal de fibra de carbono (el basculante y triángulo trasero son de aluminio). A la mejora lograda en términos de ligereza (menos de 22 kg para la unidad probada) se le suma la facilidad para repartir mejor el peso que el sistema Shimano Steps consigue, ubicando el peso del motor y la batería integrada en un punto lo más bajo y retrasado posible.

Al igual que sucede con su hermana mayor eOne-Sixty, el anclaje y protección de la batería se realizan mediante el Energy Guard, un recubrimiento que además de protegerla minimiza las vibraciones y ruidos que provoca el sistema eléctrico y permite un cambio de batería sencillo y rápido.

Entrada de cables Thermo Gate en la Merida eONE Forty 8000

El cuadro incluye también nuevas entradas Thermo Gate para el cableado que sirven como “toberas de ventilación” del sistema eléctrico, una medida que ayuda a paliar el recalentamiento del conjunto batería-motor que padecían las primeras e-bikes. Este mismo cuadro permite el montaje de bidones de gran capacidad (750 ml) sin interferir con la suspensión o la batería y el motor, algo que hasta hace muy poco se antojaba complicado en estas bicicletas.

Merida eONE-FORTY 8000

29” delante y 27,5+” detrás ¿el futuro?

Hay otro factor importante, además, que define la nueva línea de e-bikes de Merida (lo hemos visto también en la eOne-Sixty) y es la estructura de las ruedas similar a las motos de motocross, con una rueda delantera de mayor diámetro (29x2,5”) y una trasera menor pero más ancha (27,5x2,6”). Esta configuración comienza a ser habitual en las e-bikes y no está exenta de lógica. Para empezar, podemos plantearnos que, si lleva (muchos) años funcionando en las motos de campo, ¿por qué no iba a hacerlo en las bicis, especialmente las eléctricas?

Merida eONE-FORTY 8000

Una rueda trasera con un balón más ancho nos ofrece mayor tracción y agarre, además una mayor capacidad de retención en frenada. Es cierto, si hablamos de bicicletas convencionales (o pulmonares), que el menor diámetro y mayor anchura resta eficiencia al pedaleo en comparación con un diámetro mayor con un ancho menor, pero esto queda compensado cuando hablamos de e-bikes y entra en juego la asistencia a la pedalada.

Pero como seguimos hablando de bicicletas y no de motos, esto tiene que venir acompañado de una geometría y diseño del triángulo trasero muy cuidados, con una ligereza considerable pese a ser de aluminio (para compensar el posible mayor peso de la rueda), una rigidez sobresaliente (nuevamente aquí encontramos una herencia de su hermana mayor eOne-Sixty, ya que usan el mismo basculante) y una geometría que permita unas vainas cortas (439,5 mm oficiales) que nos pongan el peso lo más cerca posible del pedalier para no perder eficiencia en el pedaleo. Y Merida, en este caso, lo ha logrado.

Merida eONE-FORTY 8000 en acción

Siguiendo la referencia de su hermana mayor, merced al menor recorrido de las suspensiones y con la misma altura del pedalier al suelo, tenemos una bicicleta más baja en términos generales, por lo que la facilidad de manejo y conducción es mayor.

Montaje “full Shimano”

Una de las cosas que destacan del acabado eONE Forty 8000 es su clara apuesta por Shimano para el montaje completo de la bicicleta. El sistema Steps E-8000 es un viejo conocido nuestro, un sistema fiable, con una buena entrega de potencia y con una gran ventaja, la posibilidad de “tunear” los modos a nuestro gusto. La batería InTube de 504 Wh también aporta sus ventajas a la bicicleta, entre otras cosas unos tiempos de carga bastante cortos.

Pero es un sistema del que ya hemos hablado largo y tendido y te recomiendo que eches un vistazo en la web de Merida cómo han encajado el sistema en el cuadro, donde explican también cómo han solucionado el cableado interno en el espacio que queda entre el cuadro y la batería.

Display Shimano en la Merida eONE-FORTY 8000

Si bien sigue dependiendo del pequeño display que va al manillar y la curiosa botonera (dejando de lado la apuesta inicial por un sistema parecido al de los mandos de cambio), lo importante es que podemos modificar los parámetros de los tres modos de asistencia (cuatro si contamos el OFF que inhabilita el sistema, pero no lo apaga, para poder accionarlo en el momento en el que lo necesitemos) para poder adaptarlos a nuestros gustos y necesidades.

Respecto a la transmisión y los frenos, poco se puede decir que no se haya dicho ya. Shimano ha logrado una categoría de componentes superlativa, con una suavidad y precisión de funcionamiento impresionante… y, algo muy importante, una calidad de frenado (aparentemente) inmejorable. El comportamiento de los frenos SLX de cuatro pistones con discos de 203 mm es impresionante, compensando el mayor peso de la bicicleta y sin palidecer por ello. Además, gracias a la Ice Technologies no padeceremos de sobrecalentamiento por complicada o larga que sea la bajada.

En acción con la Merida eONE Forty 8000

En cuanto al cambio, encontramos un desviador trasero XT 8100 de 12 velocidades con pulsador XT y casete SLX 10-51, que admite una suavidad y precisión de cambio igual que el XT. A lo mejor cuando llegue el momento de sustituirlo por desgaste podemos plantearnos poner a su hermano mayor, pero mientras tanto desempeña su función con igual calidad. El plato es de 34 dientes, lo que nos permite unas sensaciones de pedaleo y cadencia prácticamente iguales que si llevásemos una bicicleta convencional.

La Merida eONE-FORTY 8000 en acción

En acción: muchas sorpresas con la eONE-FORTY 8000

Los que nos dedicamos a probar bicis de diferente tipo, a la hora de probar una e-bike, debemos cambiar ligeramente el chip. Si no es lo mismo probar una XC que una enduro, una e-bike tiene también sus particularidades que hacen de la prueba algo diferente, por momentos más complejo y en otros momentos más divertido.

Con la Merida esta transición ha sido fácil. Normalmente lo fácil es, al pasar de una bicicleta convencional a una eléctrica, adaptarse rápidamente a la asistencia al pedaleo subiendo y encontrarnos las complicaciones bajando debido, sobre todo, al mayor peso. Sin embargo, con la eOne-Forty 8000 las cosas han sido algo diferentes.

La Merida eONE-FORTY 8000 en acción

Voy a comenzar hablando de cómo baja, ya que es el aspecto en el que más destaca y más ha mejorado la eOne-Forty respecto a sus antecesoras y a otras e-bikes. Nos encontramos ante una bici ágil, muy manejable, con tendencia a la diversión y a permitir que el rider se regodee en zonas en las que con otras bicicletas hay que estar más atento y “fino”.

Pongo “fino” entrecomillado porque no es una cuestión de más o menos técnica, sino de una sensación de algo más de permisividad si no vas “por el sitio”. La geometría y el reparto de pesos de la eOne-Forty hace que rodemos con ella por sitios más técnicos y complicados con cierta tranquilidad y mucha seguridad. Es cierto, hablamos de una all-mountain de 140/130 mm, pero por momentos no parece tener fin.

La Merida eONE-FORTY 8000 en acción

La horquilla RockShox Pike Select Air y el amortiguador Deluxe Select+ contribuyen también a ello. Una vez lo regulamos en perfectas condiciones de uso, tendremos dos aliados con una capacidad de absorción enorme. En ese sentido, no hay que restar mérito al esquema de suspensión de la eOne-Forty, que contribuye a lograr un recorrido progresivo del amortiguador.

Eso sí, por ponerle un pero, aunque sea una e-bike, estaría bien contar con un mando remoto que nos permita bloquear la horquilla y el amortiguador, ya que aunque nos pongamos de pie bastante menos que con una bici convencional, cuando lo hacemos perdemos bastante eficiencia de pedaleo, especialmente si tenemos en cuenta que el sag óptimo de las suspensiones es tirando a blando ya que así le sacamos mejor partido en las bajadas.

La Merida eONE-FORTY 8000 en acción

En esa misma línea podríamos hablar del segundo (y prácticamente último) pero que le he encontrado a la eOne-Forty 8000, que es el sillín. Reconociendo que es una cuestión absolutamente personal y que, en materia de sillines y posaderas lo que a uno le funciona no es norma universal ni le tiene que funcionar a otro, el sillín Expert (firmado por la propia marca) elegido es menos mullido y cómodo de lo que reclama una e-bike.

Sería un sillín ideal para una bicicleta trail convencional, incluso para una XC, porque tiene aspecto de ser bastante ligero, pero para una e-bike, en la que pasamos mucho más tiempo sentados (y en la que ponerse de pie es complicado debido a la falta de bloqueo remoto de las suspensiones), le falta algo de mullido o confort. Como digo, reconozco que esta es una apreciación totalmente subjetiva y, por tanto, antes de hacer nada recomendaría a cualquier futuro (o presente) usuario de la eOne-Forty 8000 que lo pruebe antes y que saque sus propias conclusiones.

La Merida eONE-FORTY 8000 en acción

Volviendo a su capacidad bajadora, otro gran aliado es la tija telescópica, firmada por la propia Merida, con un diámetro de 30,9 mm y que nos ofrece de recorrido toda la carrera de su mástil (150 mm en talla M), lo que nos permite adoptar una posición de conducción con un centro de gravedad muy bajo, además de ofrecer más espacio para movernos sin encontrarnos con el sillín al jugar con el cambio de pesos. De hecho, personalmente, al pedalear sentado en el sillín con la tija completamente bajada me sentía como en una bici de BMX o, mejor dicho, una de DH.

En cuanto a su capacidad rodadora, la posición es bastante cómoda y eso, junto a la asistencia del motor, hará nuestra vida mucho más fácil en pistas y senderos con buen firme por empinados que sean. En zonas técnicas, la mayor tracción que ofrece la rueda trasera también es una buena aliada.

La Merida eONE-FORTY 8000 en acción

En una de mis salidas, hecha después de unos días bastante lluviosos, me metí por una pista en la que habían estado talando y retirando madera, por lo que el camino estaba totalmente embarrado y destrozado. En ese punto, en el que con otra bicicleta igual hubiese tenido que echar el pie a tierra, apretando los dientes y procurando pedalear constantemente, pero con una cadencia considerable, para mandar potencia a la rueda trasera, conseguí superar ese tramo sin mayores dificultades. La eOne-Forty se pegó al terreno y me ayudó a seguir avanzando como si en lugar de una rueda trasera llevase la oruga de un tanque.

Conclusión

Conclusiones de la Merida eONE-FORTY 8000

¿Es la Merida eOne-Forty 8000 la e-bike que necesitas? No me atrevo a decirte que sí con rotundidad, pero de lo que estoy seguro es de que posiblemente se le parezca mucho. Filias y fobias aparte a la elección de sus componentes (motor Shimano o preferencia por cualquiera de los otros “motorizadores” del mercado, por ejemplo, componentes y demás), como conjunto hay que reconocer el gran trabajo que han hecho en Merida, logrando una bici equilibrada, divertida y manejable.

Porque hay que reconocer que, al menos la mayor parte de las veces debería ser así, al final una bicicleta es algo que nos tiene que divertir, que nos tiene que ayudar a ser mejores, pero que también nos tiene que plantear retos. Y detalles como la configuración de ruedas con distinto tamaño (que al principio puede suponer un reto para la industria ciclista pero que lleva años funcionando en las motos) ayudan a ello. Personalmente he de decir que me han gustado mucho las sensaciones que me ha despertado en ese aspecto y que puede ser un estándar de futuro si no lo es ya en el presente.

Cosas de familia Merida eONE Forty

La nueva familia eOne-Forty está compuesta por tres modelos, del que hemos probado el montaje intermedio. El modelo superior, con un precio de casi 8.000 € lo encontramos con un montaje con elementos menos habituales como la horquilla DT F535ONE, ruedas DT Swiss Spline HX1501. Por debajo encontramos un modelo más económico (algo menos de 5.500 €) con horquilla Marzocchi Z2 para e-Bikes, amortiguador RockShox Edge TR, frenos MT-520 (también de 4 pistones y discos de 203 mm) y una transmisión Shimano Deore de 10 velocidades. Además, en este caso encontramos el motor Shimano Steps E-7000 en lugar del 8000 de sus hermanas.

Merida eONE-Forty 9000

Merida eOne-Forty 9000 | 7.999 €

Merida eONE-Forty 8000

Merida eOne-Forty 8000 | 6.699 €

Merida eONE-Forty 5000

Merida eOne-Forty 5000 | 5.450 €

Detalles de la bici

Rueda delantera de 29" y trasera de 27,5"

La configuración de las ruedas 29/27,5” y la elección de los neumáticos Maxxis DHR son responsables, en buena medida, del gran comportamiento de la eOne-Forty. Esta configuración tiene visos de imponerse en las e-bikes, ya que aúna la mayor manejabilidad de la rueda delantera de 29” (además del mayor ángulo de ataque ante obstáculos) con la mayor tracción y agarre de la trasera. Lo que en una bicicleta convencional puede ser un punto negativo, en una e-bike se convierte en muy positivo.

Los Maxxis DHR han mostrado un comportamiento excepcional en, prácticamente, todos los terrenos, pero hay que destacar su buen agarre tanto en terreno embarrado como en zonas de roca y agresivas, con un taqueado que permite enfrentarse a piedras y raíces sin miedo alguno.

Batería Shimano STEPS de 504 Wh

Si bien la batería de 504 Wh se puede antojar algo corta viendo los estándares actuales de 625 Wh, es cierto que la gestión de este sistema permite una vida útil (tanto de la batería en sí como de cada carga) que la hacen más que suficiente para un uso normal, siendo muy complicado de que se nos quede corta de carga. Además, el proceso de carga es bastante rápido, alcanzando el 100% en 5 horas y un 80% en apenas dos horas.

Motor Shimano STEPS E-8000

La motorización está encargada al Shimano Steps E-8000, un sistema fiable y compacto y que permite modificar los parámetros de los tres modos de asistencia (Eco, Trail y Boost) a nuestro gusto o necesidades con tres ajustes: Dynamic, Explorer y Custom. Pero es que además, si no te quieres complicar la vida demasiado, el propio modo Trail se ajusta automáticamente de forma rápida y continua en función de la presión que ejerzas sobre los pedales; cuanto más pedalees con más fuerza te ayudará el motor con su empuje.

Frenos Shimano SLX de 4 pistones

Ya lo dijimos en la presentación de los nuevos grupos Shimano XT y SLX. El trabajo realizado en ellos es impresionante, la llegada de las 12 velocidades, mejoras en desviador, pulsadores y manetas de frenos y otros detalles los ponen a la vanguardia tecnológica. Pero hay que destacar rendimiento conseguido en los nuevos frenos SLX de 4 pistones. Gracias a los discos de 203 mm tenemos una potencia capaz de detener a una e-bike o incluso una moto. Y todo ello sin peligro de recalentamiento gracias a la tecnología Ice Tech de Shimano.

Amortiguador RockShox Select+

RockShox se encarga de las suspensiones de este modelo, con una horquilla Pike Select Air y un amortiguador Select+. Su capacidad de absorción es impresionante, conseguir un buen “setting” nos hará volar y aterrizar con una suavidad excepcional, aunque en su contra juega el hecho de no disponer un mando de bloqueo remoto. Bloquear el amortiguador es sencillo y está relativamente accesible, pero no así la horquilla.

Cuadro de la Merida eONE Forty 8000

El cuadro, fabricado de fibra de carbono en su triángulo principal, tirantes, vainas y bieletas son de aluminio, integra perfectamente tanto el reducido motor Shimano como la batería. Dispone de unas aperturas en los laterales de la dirección que permiten disipar el calor generado por las baterías. Por otro lado, el Internal Block, tecnología de Merida para impedir que la horquilla gire hasta tocar el cuadro, se ha incorporado ahora en este y además cuenta con protectores de goma para también impedir golpear el carbono con la horquilla. Tiene espacio para poder poner un portabidón grande.

Info



Peso

21,7 kg (talla M)

Precio

6.699 €

Texto:

J. Daniel Hernández

Fotos:

David Agüero

Publicado el 02/01/2020

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