specialized stumpjumper fsr

Specialized Stumpjumper FSR Expert 650B

Todos soñamos lo mismo, queremos una bici que baje tan bien como suba y que suba tan bien como baje. Queremos una bici que sea eficaz, divertida, ligera y equilibrada, que sirva para todo y que estéticamente sea espectacular. A veces ocurren cosas que no esperamos, como la nueva Specialized Stumpjumper FSR, la bici con la que siempre has soñado. 

Texto:
Iñaki Gavín
Fotos:
Alberto Lessmann
Publicado el 14/08/2015
specialized stumpjumper fsr
omportamiento en subidas, bajadas y terreno mixto. Bici muy divertida y ágil. Sensación de control y ligereza. Geometría. Personalidad y estética, montaje de calidad. Equilibrio general de la bici. SWAT Door.
Discos de freno en tallas S y M de 180 y 160 mm. ¿Por qué no de 200 y 180 mm como las tallas grandes?

Si lo comparamos con otros deportes clásicos llenos de historia y tradición, el mountain bike sería como un recién nacido que no tiene ni cincuenta años de vida. A pesar de ello, la corta historia de nuestro deporte nos ha dado momentos gloriosos, personajes importantes, inventos revolucionarios y bicis para el recuerdo que, queramos o no, ya forman parte de nuestra historia. 

Ahora mismo seguro que te estás preguntando a qué viene este ladrillo histórico. Pues bien, enseguida te lo explico: el de la Specialized que hoy tienes delante de tus ojos ha sido uno de los nombres que quedará grabado para siempre en la historia de nuestro deporte. Entre otros honores, la Specialized Stumpjumper fue la primera bici de mountain bike fabricada en serie, una bici que en su momento consiguió mostrar al mundo el espíritu y las posibilidades de diversión y libertad que el mountain bike podía ofrecer… El resto de la historia creo que ya la conoces, ¿no?

Desde entonces hasta nuestros días el ilustre nombre Stumpjumper ha ido pasando de generación en generación hasta nuestros días. En Specialized son conscientes del peso y del significado de esa palabra, por ello esta vez no han querido sacar un modelo más, una evolución/continuación del modelo anterior, sino partir de cero y crear una bici completamente nueva que rompiera con todo lo anterior. Una bici que aúne el espíritu de aquella primera Stumpjumper, que reivindicaba la diversión y la libertad de subir y bajar por cualquier tipo de camino, sendero, pista o vereda, pero que a la vez sea una bici moderna, adaptada a las nuevas formas actuales de hacer trail. Una bici con una geometría específicamente diseñada para cada medida de rueda, efectiva, ligera, muy divertida y con un rendimiento al máximo nivel y, cómo no, aportando soluciones revolucionarias y fabricada con la mejor tecnología disponible hasta el momento. 

Aínsa Zona Zero: el flechazo 

Mis amigos de grupeta dicen que soy un «biker fácil», que me enamoro perdidamente de la primera rueda que pasa… pero a mí no me importa, soy un tío liberal, me gustan las relaciones abiertas y si puedo tener varios líos a la vez pues eso que me llevo. 

La primera vez que vi al natural la nueva Stumpjumper fue en el «Destination Trail» que Specialized España organizó en mayo en Aínsa Zona Zero. Tengo que reconocer que en ese momento sí que pensé que era la bici de montaña más acojonante que había visto hasta entonces; traté de calmarme, pero según empecé a saber más de ella más me iba atrayendo. 

El cuadro es completamente nuevo, con una nueva geometría claramente más enfocada hacia un uso mucho más all-mountain que la anterior Stumpjumper

El cuadro es completamente nuevo, con una nueva geometría claramente más enfocada hacia un uso mucho más all-mountain que la anterior Stumpjumper. Para que nos entendamos, las nuevas Stumpjumper tienen ahora el ADN y la personalidad de las EVO, basta con echar un simple vistazo a la ficha para que entiendas de lo que hablo: 67º de lanzamiento, un pedalier situado a 33,5 cm del suelo y unas vainas con unos increíbles ¡42 cm de longitud! 

En cuanto a las suspensiones, lo mas significativo es la desaparición del Brain en todos los montajes y el acuerdo de colaboración con Fox para crear un amortiguador específicamente tarado para esta bici, con regulaciones tanto en volumen de cámara de aire como en compresión y rebote. La verdad es que la cosa no podía pintar mejor. 

Aquella primera toma de contacto con la 650B en Aínsa me dio muchas pistas sobre lo que unos días más tarde comprobaría con más tranquilidad en mi zona de pruebas habitual. 

Probando, probando

Tan solo unos días después de la presentación en la Zona Zero llegaba a la redacción la Stumpjumper lista para el test. «Genial –pensé–, aún mantengo frescas todas las sensaciones que me dejó la bici en Aínsa», así que, sin dejar pasar más tiempo, terminé de montarla y ajustarla y decidí dedicarle las siguientes dos semanas a mi nueva compañera. 

Las primeras pedaladas son siempre interesantes, en mi caso, las primeras impresiones con la Stump fueron de comodidad al rodar, naturalidad y facilidad al pedalear y suavidad de funcionamiento.

Empiezo la subida y bloqueo las suspensiones, la bici pedalea con fluidez y mantiene sin aparente esfuerzo el ritmo de cadencia que le impongo. La pista gana inclinación, pero estoy tranquilo, los 74º de tubo vertical junto con el perfecto bloqueo de las suspensiones me aseguran un pedaleo mucho más eficiente de lo que a primera vista imaginé. Sin querer estoy apretando el ritmo y la bici ni se inmuta, me pongo de pie sobre los pedales y aprieto con fuerza, y ¡sorpresa!, la bici sale disparada y acelera casi al instante. Sinceramente, no esperaba un nivel de reactividad tan vivo en una bici de este tipo, a ver si al final va a ser verdad que las bicis Trail lo hacen todo bien...

Aprovecho un camino paralelo a la pista para poner a prueba las cualidades escaladoras de la nueva Specialized. Pongo las suspensiones en posición intermedia y trato de hacer todo el tramo sin echar pie a tierra. El suelo empieza a estar seco y ya no hay tanta tracción como a principio de primavera, aún así la bici es muy precisa y entra por el sitio con facilidad, el tren delantero apoya con la suficiente firmeza como para no perder la línea al pedalear fuerte, pero tampoco se muestra pesado y lento. El camino termina con un par de giros muy cerrados que consigo enlazar gracias a no perder la tracción, seguramente el llevar el amortiguador en posición intermedia es mejor cuando se trata de subidas con mucha inclinación, escalones y terreno descompuesto.

La nueva Stumpjumper es bici muy equilibrada, buena escaladora y en la que se ha hecho un excelente tarado de las suspensiones

Por fin se acaba la subida, lleno el bidón en una fuente cercana y me grabo en el móvil las sensaciones para pasarlas por la noche al ordenador: «bici muy equilibrada, excelente tarado de las suspensiones tanto en modo «Climb» como en posición intermedia, cómoda y buena escaladora, para ser una trail la bici anda bien para arriba y aún te pide más, los kilómetros pasan fácil»...

«Destination fun»

Llego al final de la pista, el camino se estrecha y acaba convirtiéndose en una vereda muy fina llena de «subeybajas» y curvas enlazadas, vamos, lo que de toda la vida ha sido un sendero divertido aunque ahora lo llamemos all-mountain. Bajo la tija y apuro las marchas. Empiezo a pillar velocidad, sin querer, mis manos ya están sujetando el manillar con más fuerza que hace unos minutos y retraso la postura para poder absorber con las piernas. Se tira muy bien del tren delantero para hacer un «manual», lo que hace que se pasen muy bien los obstáculos.

Llega la zona de curvas y meto la bici con decisión, la bici apoya con aplomo y peina la curva con una facilidad asombrosa. Salgo disparado hacia el siguiente giro, entre medias me da tiempo a meter un par de pedaladas completas, la rigidez de la zona del pedalier es evidente en este tipo de acelerones. La solidez y la seguridad con la que he negociado el giro anterior hace que me anime a probar a entrar con algo más de velocidad en el siguiente, ¡allá voy!

Esta curva tiene un poco más de peralte que el anterior así que «tiro» la bici contra la curva, arqueo los codos y me estiro hacia atrás para ayudar a meter la bici con el cuerpo… Impresionante, la bici traza la línea y la mantiene con fluidez. En este tipo de conducción la bici se muestra endiabladamente rápida, es una continuación de tu pensamiento, marcas el movimiento y la Stumpjumper entra «con todo» y sale de la curva sin pestañear. Estoy alucinando con la eficacia del tren trasero. 

Termino la zona de curvas y enlazo con la segunda parte de la bajada, una zona más abierta y rápida con unos saltos encadenados donde este invierno me rompí el hombro. Hasta hoy no había vuelto a pasar por aquí, espero hacer las paces con este fatídico lugar. Llego al primero y salto con prudencia, la bici en el aire es neutra y noble, sin inercias ni latigazos extraños, cojo confianza y decido saltar un poco más… Tranquilidad absoluta tanto en el despegue como en el aterrizaje, a la Stumpjumper le gusta volar.

Al ataque, la bici es una continuación de tu pensamiento, marcas el movimiento y la Stumpjumper entra «con todo» y sale de la curva sin pestañear. Estoy alucinando con la eficacia del tren trasero

Dejo atrás la zona de los saltos, me quedan tan solo dos rectas en bajada para terminar la ruta, acelero y exprimo el cambio...: ¡cómo corre esta bici y qué bien pisa! Algo en lo que también tiene que ver su altura de pedalier de solo 335 mm. Todo bajo control, ni un susto en toda la tarde, me parece una pasada el excepcional trabajo que la marca californiana ha realizado a nivel de geometría y reparto de pesos en esta impresionante 650B. 

Llego a la portilla, eso quiere decir que se acabó lo bueno, toca pedalear hasta el coche y volver a casa. 

Mientras me dirijo al coche pedaleo tranquilamente y la Stumpjumper me muestra su lado más amable al disfrutar de un regreso hacia el parking a ritmo tranquilo y en modo confort. ¡Anda, si resulta que también sabe pedalear plácidamente por los caminos disfrutando del paisaje, qué chica tan completa! 

Llego al coche y guardo la bici, conduzco pensativo hacia casa y no acabo de encontrar un solo defecto a esta impresionante bici que tan buen sabor de boca me acaba de dejar. Sin duda, es una bici digna de llamarse Stumpjumper.

¿Trail 365 días al año?

Pasaron los días y seguí montando, hice salidas de todo tipo: rutas largas, bajadas a saco, salidas tranquilas, montadas de pedaleo... y en todo momento la bici se desenvolvió con soltura y eficacia. 

Una bici con nada menos que 14 modelos a elegir: Comp, Comp Carbon, Expert, Elite y S-Works, cada uno de ellos desdoblado en 29”, 27,5”, o 650B como les gusta decir a los chicos de Specialized, y 27,5 plus, a excepción de la Elite, que solo estará disponible en 29 y 27,5”. Nosotros hemos probado para ti la 650B, que inaugura esta medida en la gama Stumpjumper, y por primera vez en mi vida el sueño de poder tener una verdadera trail, una bici polivalente que suba y baje igual de bien, se ha hecho realidad… 6.000 euros tienen la culpa, pero no desesperes, hay una Stumpjumper FSR desde 3.000 euros.

En definitiva, si te gusta subir casi tanto como bajar, si te gusta el mountain bike en estado puro, si eres de los que lo das todo cuesta arriba pero te gusta «pilotar» cuando el sendero se pone cuesta abajo, está claro que eres un trail biker que alguna vez has soñado con una bici como esta. En ese caso, tu momento ha llegado. 

Detalles de la bici

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Uno de los «culpables» del buen rendimiento y la precisión en el manejo de la Stumpy son las ruedas. El conjunto formado por el aro Roval Traverse (29 mm de ancho interior) junto con los ligeros radios DT Revolution y los bujes Roval (15 mm el delantero y 142+ el trasero) hacen que la bici ruede con una finura y una precisión exquisitas. Bajando y curveando a ritmo alegre es donde el aplomo de una llanta de garganta ancha marca realmente las diferencias. La cubierta delantera es la Butcher 2.3", una rueda que aguanta el apoyo «hasta el infinito y más allá» y que pocas veces te traicionará. Agarra y transmite seguridad en todo tipo de terrenos y, si eres de los usa presiones bajas, disfrutarás más aún buscando los límites de esta excepcional goma. En la parte trasera la Purgatory 2.3" es una buena rodadora a la hora de correr pero sin perder prestaciones cuando llega el momento de los apoyos y las frenadas bajando. A la hora de subir o de mantener la rueda pegada al suelo en terreno de poca tracción la Purgatory trabaja al mismo nivel que el resto del conjunto. 

Con decir Shimano XT ya está todo dicho. Buena mordida, excelente tacto, fáciles de regular hasta con guantes, ligeros y potentes. Specialized monta frenos de 180 mm de diámetro delante y de 160 mm atrás en tallas S y M y en tallas grandes utiliza frenos de 200 mm de diámetro para la rueda delantera y 180 mm para la trasera. Tanto en la primera jornada de pruebas en los exigentes senderos de la Zona Zero en Aínsa como a lo largo de todas las semanas con las que rodé con la Stumpy nunca tuve bajones de rendimiento en la frenada por fatiga o sobrecalentamiento. Yo no soy ni muy pesado ni muy ligero pero personalmente montaría frenos de 200 mm delante y de 180 mm detrás en todas las tallas, por lo menos en la M. 

Tranquilo, sigue mirando y tómate tu tiempo, aun así te aseguro que vas a necesitar mucho tiempo hasta que descubras todos los detalles que esconde esta pequeña obra de arte fabricado en FACT 9M Carbon (triángulo principal). Cableado interno, guiado interior de los cables a través de tubos de carbono independientes que facilitan el montaje, protegen el cuadro por dentro y consiguen que desaparezcan los típicos enganchones con otros cables. En el tubo superior, la pieza en forma de Y que acaba en el tubo vertical y que sirve de refuerzo es ahora mucho más estilizada y estrecha y sigue los criterios estéticos de los últimos modelos de la marca.

Aparte de las protecciones de vainas ya conocidas en modelos anteriores, también se ha diseñado y colocado una nueva pieza de plástico que protege los bajos del cuadro ante golpes o saltos de piedras. El triángulo trasero es completamente nuevo, desaparece el arco o wishbone que servía de unión entre los tirantes y, para evitar problemas de flexión o rigidez, se ha aumentado la sección de los tirantes en esa zona. De esta manera se consigue acortar la longitud de las vainas, adelantar el sistema de suspensión y conseguir mayor recorrido en cualquier diámetro de rueda. ManFu es el nombre que recibe la nueva bieleta, ahora mucho más compacta y más accesible (mantenimiento de rodamientos) gracias al diseño más sencillo de todo el conjunto. 

Otra de las novedades de esta Stumpjumper es la incorporación, bajo el tubo superior, de una multiherramienta EMT y de un tronchacadenas integrado en el eje de la dirección. Hasta ahí podríamos decir que se trata del concepto SWAT ya visto en las Epic y trasladado ahora a las Stumpjumper. Pero en Morgan Hill han querido dar una vuelta más de tuerca al concepto SWAT y, para aprovechar el espacio que existe en el interior del tubo diagonal, han creado una compuerta de acceso con espacio suficiente para poder llevar una cámara de recambio, una bomba, desmontables, un gel o cartuchos de CO2, dinero, la documentación, un pequeño chubasquero de bolsillo… La idea es tan genial y sencilla como difícil de realizar. Como dato curioso decirte que las primera pruebas con este sistema empezaron hace cinco años y hasta ahora no ha visto la luz. La maniobra de poner/quitar la tapa es rápida y fácil incluso con los guantes puestos y el compartimento es completamente estanco. El interior de la zona es de carbono trenzado, más resistente que el habitual para que soporte mejor los posibles movimientos del accesorio que llevemos dentro. El incremento de peso del cuadro es de tan solo 90 gr, insignificante en comparación con el beneficio del sistema. Para que la carga no se desplace hacia el pedalier y pueda causar daños se ha puesto un tope de plástico, «bulk head», que impide que lo que llevemos pueda caerse y engancharse con el pedalier.

También se han fabricado fundas de tela especialmente diseñadas para guardar todo lo que quieras transportar en el SWAT Door. Son dos bolsas con capacidad para una cámara de recambio, una bomba, cartuchos de CO2, geles, monedas, etc. Estas bolsas cumplen la triple misión de evitar ruidos y vibraciones y asegurar que durante la marcha la carga no se mueva o se golpee con las paredes del cuadro. 

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A partir de ahora veremos qué pasa con el nuevo XT pero de momento el 1x11 de Sram (en este caso Sram X1) se puede decir que es el «grupo oficial» en bicis de este segmento. Rápido, ligero, preciso y, a veces, un poco ruidoso son las cualidades que definen al X1 de Sram. Todo un acierto el plato de 30 T. Aun así, si eres muy fan del 2x11 estás de enhorabuena ya que gracias al nuevo diseño del basculante y al Taco Blade (viene incluido al comprar la bici) podrás montar tu doble plato en todos los cuadros Stumpjumper.

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En línea con el resto de la bici, la RockShox Pike RC de 150 mm aporta seguridad, tacto, absorción y mucho control a la zona delantera de la Stumpjumper. Con un primer tramo muy sensible, un segundo tramo muy tragón y un buen final progresivo, pocas serán las zonas donde esta horquilla te deje tirado o con malas sensaciones, subiendo el bloqueo es ideal. En la parte trasera el nuevo Fox Float Rx Trail Tune CTD, con tratamiento Kashima y autosag, se entiende a las mil maravillas con el sistema FSR de Specialized. Los tarados específicamente configurados para esta bici trabajan muy bien en posición de bloqueo, dejando al amortiguador con una firmeza ideal, perfecta para que la pedalada sea eficiente. En bajadas endureras, con el amortiguador en modo abierto, la suspensión trasera se lo traga todo , recupera rápidamente y transmite tanta seguridad que a veces da la sensación de estar bajando en una bici de mayor recorrido. 

Info



Peso

12,3 kg (talla M sin multiherramienta ni troncahcadenas del SWAT)

Precio

6.000 €

Texto:

Iñaki Gavín

Fotos:

Alberto Lessmann

Publicado el 14/08/2015

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