Las 5 claves de la tecnología de suspensión Genie de Specialized
La innovación en suspensiones en el mountain bike avanza a un ritmo vertiginoso, y Specialized dio un golpe sobre la mesa con su más reciente creación: la tecnología de suspensión Genie. Presente en bicicletas como la Stumpjumper 15 y la nueva Turbo Levo 4, que ya hemos tenido la oportunidad de probar en MTBpro, este sistema promete cumplir los tres deseos de todo ciclista de trail: la sensibilidad de un muelle, la progresividad del aire y una capacidad de ajuste sin precedentes.
Desarrollada por el equipo de Ride Dynamics de Specialized (su departamento interno dedicado a la ingeniería de la suspensión), en colaboración con ingenieros de Fox, Genie no es solo un amortiguador, sino un nuevo enfoque técnico de cómo la rueda trasera debe interactuar con el terreno.
La tecnología Genie ha sido diseñada para unificar las ventajas de ambos mundos: la sensibilidad lineal del muelle y la progresividad final de la cámara de aire. A continuación, desglosamos las 5 claves que definen esta revolucionaria tecnología.
1. Lo mejor de dos mundos: Sensibilidad de muelle y resistencia del aire
El eterno dilema en la suspensión ha sido elegir entre la increíble sensibilidad inicial y tracción de un amortiguador de muelle y la ligereza y resistencia a hacer topes de un amortiguador de aire. La tecnología Genie se ha diseñado para eliminar este compromiso. Ofrece una sensación inicial extremadamente suave, similar a la de un muelle, que permite a la rueda pegarse al terreno y absorber las pequeñas irregularidades con una eficacia asombrosa. Al mismo tiempo, conserva la progresividad final de un sistema de aire, evitando los topes bruscos en grandes impactos.
2. El secreto está en la doble cámara de aire
El corazón de la tecnología Genie es su sistema patentado de doble cámara de aire positiva. El amortiguador cuenta con una cámara interior y otra exterior que están conectadas mediante unos puertos específicos. Esta configuración aumenta el volumen de aire total en la primera parte del recorrido. El resultado es una curva de compresión mucho más lineal y plana durante el 70% inicial del recorrido, lo que se traduce en una mayor capacidad para "tragarse" los baches y mantener la rueda en contacto con el suelo.

3. Progresividad inteligente para un control total
La magia de Genie se revela en el 30% final del recorrido. Al comprimirse el amortiguador hasta ese punto, un pistón interno cierra los puertos que conectan las dos cámaras de aire. Esto aísla la cámara exterior, reduciendo drásticamente el volumen de aire efectivo. Al reducirse el volumen, la progresividad se dispara, ofreciendo un soporte firme que evita hacer tope de forma violenta. Según datos de Specialized, este sistema reduce los topes bruscos en un 39% en comparación con un amortiguador de aire convencional.
4. Hasta un 57% más de tracción
Una de las métricas más destacadas por Specialized es la mejora en la tracción. Gracias a su comportamiento similar al de un muelle en la zona de baches pequeños y de alta frecuencia, el sistema Genie mantiene el neumático en contacto con el suelo durante más tiempo. Las pruebas de la marca indican que esta tecnología ofrece hasta un 57% menos de tiempo de pérdida de tracción. En la práctica, esto se traduce en un control superior en curvas bacheadas, una frenada más segura y una mayor capacidad para transmitir la potencia al pedalear en terrenos rotos.

5. Capacidad y ajuste para dominar el sendero
Más allá de su rendimiento “individual”, Genie se integra en bicicletas que ofrecen una personalización total. Combinada con la geometría ajustable de 6 posiciones de modelos como la Stumpjumper 15, permite a cada ciclista adaptar la bicicleta no solo a su estilo, sino también al terreno específico de cada salida, algo que pudimos constatar de primera mano en nuestras pruebas. Esta sinergia entre un cuadro versátil y una suspensión que se adapta de forma inteligente al recorrido convierte a las bicicletas equipadas con Genie en unas bicis perfectas para cualquier tipo de sendero, desde el flow más suave hasta el descenso más técnico.
Al ser amortiguadores convencionales, podemos adaptar su respuesta en el tramo medio y en el tramo final añadiendo o quitando espaciadores en la cámara de aire interna. Esta maniobra se puede realizar sin necesidade de herramientas, sólo con tus manos, en una maniobra que no lleva ni 5 minutos y que no necesita desmontar el amortiguador de la bicicleta. En la presentación de la Stumpjumper 15, Iñaki nos lo demuestra en un interesante vídeo.

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Luis M. del Cerro
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