Polar V800

Polar V800

400€
| Distribuye: 
Polar España

¿Es un pulsómetro? ¿Es un GPS? ¿Es un...? Es probable que sea todo eso y algo más. Después de pedalear con el V800 durante tres meses hemos tenido la tentación de ponerle nombre, de felicitarle por su cumpleaños. A fin de cuentas se ha convertido en un pequeño entrenador que con su seguimiento y consejos nos ha ayudado mejorar.

Texto:
Luis Miguel del Cerro
Foto:
mtbpro
Publicado el 19/11/2015
Polar V800

Su precio y su funcionalidad hace que mucha gente piense que el Polar V800 es únicamente para atletas que se mueven en la élite pero no es del todo cierto. Nosotros no somos ni mucho menos ese tipo de humanos y sin embargo hemos aprovechado más que bien el V800. 

Sin Flow no hay V800

Gran parte de la funcionalidad del V800 está asociada al Polar Flow. Este servicio vive en internet, en la nube, y darse de alta es sencillo y gratuito. Para que te hagas una idea, el seguimiento de la actividad, la creación de nuevos entrenamientos o la gestión de las rutas se hace aquí y luego se transfiere al dispositivo. Sin el acceso a Polar Flow el V800 sí que se transforma en un «vulgar» pulsómetro con GPS. En todo caso, es difícil pensar que el V800 consiguiera hacer funcionar su «magia» sin el apoyo de una plataforma de este tipo. Por tanto, debes tener en cuenta que si compras un V800 no solo compras un producto sino también un servicio.

Lo más importante cuando nos damos de alta en Polar Flow es completar correctamente nuestro perfil de usuario aportando datos de peso, altura, FC máxima y mínima, etc. Con estos datos y algunas preguntas sobre nuestras pautas de vida el V800 se pondrá a trabajar tanto en tu día a día como en tus sesiones de entrenamiento. Por otro lado, con esta información Polar Flow te ayudará a configurar de forma muy rápida tus sesiones de entrenamiento, por ejemplo, estableciendo automáticamente tus zonas cardiacas.

Por cosas como esta es por lo que no estamos tan seguros de que el V800 sea solo para «pros». El atleta experimentado puede personalizarlo absolutamente todo pero en un caso como el nuestro es probable que prefiramos que el sistema sea el que fije las 5 zonas y los umbrales. 

Una vez dados de alta, ya podemos crear «entrenamientos» en el sistema, añadiéndolos al calendario de actividades. Luego solo hay que entrar en el calendario del V800 y activar la actividad. ¿Y si no quiero que esté asociado a un día y hora concreta? Pues basta con que ese entrenamiento lo guardes en favoritos: Polar Flow almacena los que quieras y tu V800 hasta 20.

En los entrenamientos puedes elegir una opción de «Entrenamiento rápido», «Ritmo de carrera” o «Por fases». El primero es bien sencillo: especificas la distancia, el tiempo o las calorías que quieres quemar y luego en el V800 tendrás una «ruleta» que indicará el porcentaje de objetivo que lleves cubierto en cada momento.

En el caso del ritmo de carrera: especificas, por ejemplo, tiempo y distancia y el V800 se encargará de completar el resto de valores que tendrás que «cumplir» para conseguir tu objetivo de entrenamiento. El tercero es el tradicional y eficaz entrenamiento por fases aplicable tanto a los días de fondo (especificando calentamiento, enfriamiento, etc.) como a los de series (aquí tocará declarar muchas más fases). Para este tipo de entrenamiento tenemos una plantilla tipo que hará que configurarlo sea realmente sencillo.

Si lo que prefieres es cargar una ruta en el V800 debes tener en cuenta que no se puede hacer de forma directa (por ejemplo, copiando un archivo GPX) sino que primero deberás cargarla como actividad en Polar Flow para después marcarla como favorita y así «pasarla» a tu dispositivo. 

¿Y como acaba toda esta información en mi V800? Lo más fácil es instalar en tu teléfono con sistema Android o en tu iPhone la app de Polar Flow. La app se sincronizará con el sitio web y el V800 a su vez con tu teléfono vía Bluetooth. Además la app es una estupenda manera de analizar de forma rápida tus entrenamientos y tu actividad diaria. El diseño es bueno, se mueve con fluidez aunque se echa de menos el no poder dar de alta en ella los entrenamientos. También resulta algo molesto que se interrumpan algunas sincronizaciones tras la actualización a la última versión (seguro que se corrige pronto).

La otra opción es conectar el dispositivo a tu PC mediante USB e instalar y utilizar el programa FlowSync. Es muy rápido y además permite instalar actualizaciones que ayudan a mejorar y corregir errores en el dispositivo.

En marcha

Sensor (o banda) puesta, uniforme listo, bici preparada, sesión programada… ¡A entrenar! La verdad es que desde el primer momento te sorprende y abruma un poco toda la información que un dispositivo tan pequeño puede llegar a ofrecerte. Con el GPS activado consigues tener un ciclocomputador de gran potencia en tu muñeca, grabar el «track» de la ruta y estar atento a las variables fisiológicas del entrenamiento.

Ahora solo falta ordenar toda esa información. Para ello no queda más remedio que utilizar un sistema de pantalla con distintas visualizaciones. Estas visualizaciones son completamente personalizables desde, otra vez, Polar Flow, pudiendo añadir, quitar y ordenar los datos disponibles a tu antojo.

 

En ruta, sobre la bici, siempre podemos acudir a los botones para hacer los cambios de visualización: son generosos en tamaño y de fácil accionamiento y, a pesar de las decenas de opciones que gestiona cada uno (y que cambian dependiendo de la actividad o de la configuración del dispositivo), en un par de salidas tendrás todo (casi) bajo control.

En todo caso, si no quieres andar «cacharreando» con los botones puedes configurar dos opciones más sencillas. Una primera consiste en un «toque de pantalla» que permite cambiar algunas opciones al golpear el cristal (tranquilo, será difícil que lo rompas). La sensibilidad al toque sobre la pantalla la podemos regular aunque ya te adelanto que en MTB es interesante irse al «toque fuerte» o una zona de trialeras puede dar lugar a crear 20 vueltas casi sin darnos cuenta. 

La otra opción es configurar el toque del V800 con el sensor. Bastará con llevarnos la mano al pecho para activar o cambiar visualizaciones. 

Una de las opciones que más llaman la atención al principio es la posibilidad de utilizar el GPS no solo para guardar datos sino también para seguir una ruta determinada. ¿Me libraré también del GPS del manillar o del mapa? Es probable que no. De cara a la navegación hay limitaciones propias de un dispositivo de este tipo como el hecho de que muchos lo utilicen en la muñeca (también se puede poner en el manillar) o el tamaño de su pantalla. En todo caso, hay cosas que son mejorables como la forma de plantear el mapa de rutas o el hecho de que haya que ir hasta el punto de partida exacto de la ruta para poder empezar el track.

La navegación del V800 puede ser decisiva en caso de ir por un trazado «semi conocido» y necesitar salir de dudas, para rutas sencillas o como apoyo en algunas marchas y competiciones. Funciona pero de momento no te libras del mapa. 

En todo caso, la opción que se ha desvelado realmente útil es la que nos permite guardar un PDI en cualquier momento de la ruta. ¿Dónde empezaba aquella trialera brutal? ¿Y el mirador con esas vistas donde estaba? En dos toques de botón los tendrás guardados y georreferenciados para siempre.

Y, por último, si te pierdes, el GPS tiene una opción que te guía automáticamente al inicio de la ruta aunque, eso sí, sin navegación sobre track: hay que seguir la flecha.

¿Cómo ha ido?

Después de cada entrenamiento toda la información queda almacenada en el V800 aunque lo más sencillo y recomendable es sincronizarla cuanto antes con la app de nuestro teléfono para que esté pronto a buen recaudo en el servicio web de Polar Flow. El V800 mostrará un resumen sencillo de la actividad que podemos complementar con otro más visual en la app o con otro ya más completo y preparado para el análisis en el sitio web.

Los más expertos podrán realizar análisis muy concienzudos sobre la actividad. Los menos entendidos podemos beneficiarnos del análisis automático de la carga de entrenamiento. El V800 se encargará de calificar el entrenamiento y darte un tiempo aproximado de recuperación basándose no solo en los datos de esa sesión concreta sino en el historial completo de tu actividad.

Algo parecido hace la aplicación de «Estado de recuperación», que utiliza los datos del entrenamiento con los de actividad diaria para decirte en qué fase de recuperación estás en cada momento y lo que tardarás en llegar a la siguiente. 

Ya ves que el V800 no es un mero notario de nuestra actividad. Este afán por informarnos y ayudarnos lo llaman en Polar «Smart Coaching». 

¡Es hora de moverse!

Estoy harto de ver este mensaje cada tres por dos en mi muñeca de lunes a viernes. El V800 también trabaja en la oficina ya que incluye funcionalidades típicas de las pulseras de fitness, tan de moda en un pasado reciente. ¿Sentado frente al monitor escribiendo sobre MTB casi una hora? El V800 te echa la bronca…

Además, al darte de alta en Polar Flow el asistente te pregunta sobre tu ritmo de vida diario. En función de eso calcula un nivel de actividad diaria mínima recomendada. El objetivo suele ser razonable y con un poco de «escaleras mejor que ascensor» y «me voy a acercar andando a casa de Juan» conseguimos cumplirlo casi todos los días. En todo caso, cuando después de un día de reuniones te acuestas con un 33% de cumplimiento te das cuenta de lo que conlleva la «vida moderna».

Conclusión

Le pondrás nombre y le felicitarás el cumpleaños. El V800 es un buen amigo que combina funcionalidades estratosféricas para atletas y entrenadores de élite con otras muchas opciones que conseguirán que los «paquitos» como nosotros mejoremos y convirtamos nuestras salidas al «tun tun» en pequeños entrenamientos de calidad. Eso sí, es importante tener una conexión a internet cerca.

Texto:

Luis Miguel del Cerro

Fotos:

mtbpro

Publicado el 19/11/2015

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