SOS en Ruta: 3 ajustes de emergencia para salvar tu salida (y tus articulaciones)

¿Dolor de rodilla o manos en tu ruta MTB? Aprende 3 ajustes de emergencia rápidos para altura de sillín, calas y manetas. Elimina molestias, evita lesiones y salva tu salida con estos sencillos trucos de biomecánica de campo.
SOS en Ruta: 3 ajustes de emergencia para salvar tu salida (y tus articulaciones)
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autor mtbpro J. Daniel Hernández
autor de las fotos Archivo

fecha31/12/2025


Te ha pasado: llevas una hora de ruta y empieza ese pinchazo en la rodilla, o se te duermen las manos en la primera bajada técnica. A veces es porque se ha movido un tornillo tras un golpe, y otras porque tu cuerpo te está avisando de que algo no va bien.

No hace falta ser biomecánico para salir del paso. Aquí tienes tres ajustes rápidos de campo que puedes hacer con tu multiherramienta para eliminar dolores y terminar la ruta disfrutando.

Altura del sillín: El guardián de las rodillas

Es el ajuste rey. Si el sillín se baja poco a poco (muy común con el barro y cierres rápidos) o si lo pusiste a ojo al salir del coche, tus rodillas pagarán el precio. Los dos síntomas más claros son:

  • Dolor en la parte frontal de la rodilla (rótula): Generalmente indica que el sillín está bajo. Estás forzando el cuádriceps y comprimiendo la rótula.
  • Dolor en la parte trasera de la rodilla (hueco poplíteo): El sillín está demasiado alto. Estás hiperextendiendo la pierna.

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Para ello existe un ajuste de emergencia, denominado “método del Talón” que nos permitirá hacer un ajuste aproximado para los momentos en los que no tenemos una cinta métrica a mano y usando sólo nuestro propio cuerpo:

  1. Busca un lugar llano y apóyate en una pared o un árbol (o pide a un compañero que te sujete).
  2. Coloca el talón de la zapatilla sobre el pedal en su punto más bajo (las 6 en punto).
  3. Tu pierna debe quedar completamente estirada (recta), sin que tu cadera se incline hacia ese lado.
  4. Al colocar el pie en posición normal de pedaleo (metatarso sobre el eje), la rodilla tendrá la ligera flexión correcta.

Nota: También se puede colocar el pedal en su punto de máxima extensión (sobre las 5 en punto) y, con el pie enganchado al pedal, mirar que la rodilla tenga una ligera flexión de unos 10º. Si tienes dudas, ante un dolor de rodilla en ruta, suele ser menos lesivo pecar de sillín un poco bajo que excesivamente alto.


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Posición de la cala: Cuando el pie "quema"

Una cala floja que se gira o se desplaza puede destrozarte la ruta. También puede ser el origen de dolores de rodilla si el pie va forzado. Tenemos dos síntomas que nos pueden indicar lo que ha pasado:

  • Adormecimiento o "fuego" en la planta del pie: La cala suele estar demasiado adelantada (hacia los dedos).
  • Dolor lateral en la rodilla: El talón está forzado hacia dentro o hacia fuera.

El ajuste de emergencia que puedes hacer para recolocar una cala en mitad del monte y tomando como referencia los metatarsos del pie (los huesos del “juanete”):

  • Longitudinal (delante/atrás): Quítate la zapatilla y localiza el hueso del "juanete" (primer metatarso, la bola del pie). La cala debe estar alineada con ese hueso o ligeramente retrasada (hacia el talón) para bajar mejor en MTB. Nunca por delante.
  • La "Regla de la Rótula" (Visual): Una vez subido en la bici, con las bielas en horizontal (paralelas al suelo), si miras hacia abajo, una línea imaginaria que caiga desde la parte frontal de tu rótula debería pasar por el eje del pedal. Si la rodilla está muy por delante del eje: retrasa el sillín o adelanta la cala (cuidado con esto último). Si la rodilla está muy por detrás: adelanta el sillín.

Consejo: Si se te ha movido la cala y no sabes su posición original, busca la "huella" o marca de suciedad/desgaste en la suela de carbono o plástico. Suele ser el mejor chivato para volver a ponerla donde estaba. Para encontrar la mejor posición, una vez estemos ya en casa, te aconsejamos que leas este artículo.

SOS en Ruta: 3 ajustes de emergencia para salvar tu salida (y tus articulaciones)

Inclinación de las manetas: Adiós al dolor de muñecas

A veces, tras una caída, las manetas de freno giran sobre el manillar. O simplemente las llevas mal puestas de inicio (muy altas o muy bajas estilo "Enduro extremo"), obligando a la muñeca a doblarse y cortando la circulación y el control. Si no las llevamos en una buena posición, lo lógico es que empecemos a experimentar dolor de muñecas, los antebrazos cargados o los dedos dormidos (aquí tienes más detalles de por qué puede suceder). Esto ocurre porque hay un "escalón" en tu muñeca que impide que los nervios y tendones trabajen rectos.

El mejor ajuste (ojo, de emergencia) que puedes hacer durante la ruta es buscar que tu mano sea una extensión natural de tu brazo y trace una línea recta con el brazo ¡en la postura de mayor uso de los frenos! o al menos en la más parecida; es decir, en la postura que adoptamos en los descensos, no cuando estamos sentados pedaleando en llano o cuesta arriba. Para ello:

  1. Adopta tu posición de descenso sobre la bicicleta.
  2. Estira los dedos sobre las manetas de freno.
  3. Mirando de perfil, tu antebrazo, muñeca y dorso de la mano deben formar una línea recta.
  4. Si la muñeca hace un ángulo hacia arriba (maneta muy alta): bájala.
  5. Si la muñeca se "dobla" hacia abajo excesivamente (maneta muy baja): súbela.

Ojo, como no contarás con una llave dinamométrica, no aprietes las manetas “a muerte”. Deben estar firmes, pero permitir que giren si te caes para evitar que se partan.

SOS en Ruta: 3 ajustes de emergencia para salvar tu salida (y tus articulaciones)

¿Qué herramienta mínima llevar en ruta para solucionarlo?

Para realizar estas operaciones en mitad del monte es imprescindible llevar siempre una multiherramienta compacta de calidad. Asegúrate de que tu modelo incluya, como mínimo, llaves Allen de 4, 5 y 6 mm, además de una Torx T25, ya que estas medidas cubren el 90% de la tornillería que encontrarás en la tija, el manillar y las calas de cualquier MTB moderna.

Recuerda tener mucho tacto al apretar. En ruta no solemos llevar llave dinamométrica, así que aplica la fuerza justa para que la pieza no se mueva, pero sin excederte para no dañar las roscas o fisurar componentes de carbono. Un consejo extra: revisa periódicamente que tu multiherramienta no esté oxidada para que encaje perfectamente en la cabeza del tornillo sin deformarlo.


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Conclusión rápida

Estos ajustes son "parches" de emergencia para volver a casa sin dolor. Si las molestias persisten, recuerda que la solución definitiva siempre pasa por una revisión mecánica en taller o, mejor aún, un estudio biomecánico profesional.

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