Alpinestars: motor, los años dorados del MTB y su vuelta a los senderos

Repasamos la historia de una de las marcas míticas de los deportes del motor y el MTB, Alpinestars, que en la actualidad ofrece una completa gama de protecciones y vestuario para mountain bike.

Alpinestars: motor, los años dorados del MTB y su vuelta a los senderos
autor mtbpro Redacción
autor de las fotos Alpinestars

fecha30/08/2022


Alpinestars es una de esas firmas que forma parte del imaginario colectivo de los aficionados al mountain bike y el mundo del motor. De hecho, sus orígenes se remontan al motociclismo, concretamente, a la modalidad de motocross, allá por los años 60. Una curiosa historia que merece la pena recordar.

Todo comenzó en 1963, en la pequeña ciudad italiana de Asolo, al norte del país, donde un artesano del cuero llamado Sante Mazzarolo comenzó a desarrollar los primeros productos bajo el sello de la estrella alpina, enfoncándose en un nuevo deporte que estaba creciendo en Europa y se estaba haciendo muy popular; el motocross. Su primera bota de motocross, de hecho, se convertiría en arquetipo de diseño para este tipo de calzado en los años venideros.

Ya establecido en su nueva sede de Maser, también en el norte de Italia, y más preparada para una producción mayor, Mazzarolo siguió trabajando en el diseño de botas de enduro y motocross para los bikers de la zona. Unos bikers que contribuyeron de forma decisiva en el desarrollo de una nueva bota que, a principio de la década de los 70, ya le dió a Alpinestars su primer Campeonato del Mundo de Motocross, gracias a la figura del mítico Roger de Coster. Un Roger de Coster, por cierto, que ganaría hasta cinco entorchados mundiales.

A medida que el prestigio y la reputación de Mazzarolo crecía, su creatividad también. Y a lo largo de la década de los 70 decidió dar el salto con Alpinestars al motociclismo de circuito y asfalto, logrando su primer título mundial de la mano de otro nombre histórico del deporte del motor, Kenny Roberts, en 1978.

La llegada de Alpinestars al MTB -y a la fabricación de sus míticas bicicletas de vainas elevadas- se gestaría a finales de la década de los 80 y de una forma un tanto curiosa. En 1989 dos ex Fisher Cycles, Roger Malinowski y Bill Stevenson, se unían a MS Racing (marca de ropa y complementos para motos de off-road y de carretera, súper famosa en los 70 y 80 en USA) para fabricar mountain bikes.

Junto con Joel Smith (MS Racing), en 1989 fabrican 4 modelos, momento en el que la compañía decide que sería el último año con ese nombre. De este modo, los ex Fisher y el resto de colegas del departamento de bicis, se ponen a buscar distribuidores por medio mundo y acaban una de sus visitas en Italia para ver a los responsables de Alpinestars. En esa visita Lucía, hija de Sante Mazzarolo, les pregunta que si tienen ya nombre para la marca y ante la negativa de éstos les propone Alpinestars para la nueva aventura. Es 1990 y Alpinestars USA nace como marca manteniendo sus oficinas en California, al frente de las cuales se sitúa Gabriele Mazzarolo, hijo de Sante.

Fueron los años dorados del MTB, que tuvieron en las bicicletas y calzado Alpinestars a sus principales protagonistas, con 5 modelos fabricados en cromoly y aluminio 7005 en 1990, y posteriormente la Alpinestars Ti Mega, fabricada en titanio, que llegaría en 1992. De forma paralela, bikers como Mike Closer comenzaban a subir a los podios de los primeros mundiales de descenso equipados con Alpinestars.

A finales de los 90, Alpinestars volcaría también buena parte de su inversión en el desarrollo de trajes de cuero para Superbikes y MotoGP, vistiendo a pilotos como Nicky Hayden o Carlos Checa, y ganando numerosos campeonatos del mundo en ambas disciplinas, hasta el más reciente de Fabio Quartararo. Todo ello, de la mano de otras innovaciones pensadas para el usuario habitual de la moto, como el Tech Air, su revolucionario airbag para motociclistas, que nació en 2001 y hoy en día muchos deportistas utilizan, tanto en MotoGP como en pruebas off road como el Dakar.

El mundo de las cuatro ruedas tampoco ha sido ajeno a Alpinestars, que desde principios de los 90 se ha dedicado a vestir y proteger a numerosos pilotos de Fórmula 1, Indy Car o el mundial de rallies ¿Algunos nombres? Quizás te suenen Petter Solberg, vencedor del WRC en 2003, o Fernando Alonso, campeón del mundo de F1 en 2005.

Años en los que Alpinestars comenzó a recuperar terreno en el sector del mountain bike, una vez abandonada la producción de bicicletas, centrándose ya en protecciones y vestuario. De nuevo, rapidamente llegarían los éxitos, de la mano de nombres como Greg Minaar, vencedor de la Copa del Mundo UCI de descenso en 2005.

Actualmente, el catálogo de Alpinestars, en cuanto a protecciones para MTB, es el resultado del programa de desarrollo ejecutado desde los departamentos de I+D de la marca, junto a la estrecha colaboración que siempre han tenido con sus embajadores o riders patrocinados, una categoría por la que han pasado nombres míticos como Aaron Gwin o Anneke Beerten, entre muchos otros.