Finsty en la Copa Internacional de Brasil

Pelea de barro en la Copa Internacional

Finsty y Wells, los componentes del SRAM TLD Racing Team, se dirigen rumbo al Sur para la que será una de sus competiciones más madrugadoras.

Texto:
SRAM
Foto:
Russell Finstereals, Alemao Silva, Marcos Ferreira
Publicado el 01/04/2016
Finsty en la Copa Internacional de Brasil

Desde el mismo momento en el que Todd Wells y yo pusimos un pie en la cafetería para desayunar aquella 1ª mañana de la competición, el cielo se cubría con un aspecto más que amenazador. La  cuestión no era si llovería, si no de cuándo y de qué manera nos caería encima el diluvio.

El viaje que habíamos hecho no tenía nada que ver con lo que se nos avecinaba. Tan sólo 2 días antes de empezar La Copa Internacional de MTB nos dirigimos a Araxá, Brasil, desde Tucson, Arizona. Un trayecto de 24 horas que fué incluso más suave de lo que nos podríamos haber imaginado. Los vuelos llegaron en tiempo, las maletas no se extraviaron y el autobús que nos recogía nos sacó del aeropuerto tan pronto como recogimos nuestros equipajes.

Los motivos por los que fuimos a Brasil todo el equipo a participar en una carrera eran muchos y variados. Para mi, era un evento importante, ya que me aseguraría conseguir los puntos UCI necesarios para llegar bien posicionado a la primera etapa del Campeonato mundial. Para Todd, era la oportunidad de curtirse y acumular experiencia en sus piernas, además de hacer turismo y conocer otra parte del mundo.

La carrera mantenía la categoría SHC, la cual, sólo compartía con un puñado de ellas. ( cómo la Cape Epic y la Cyprus Sunshine Cup) y nos metería de pleno con los pesos pesados del panorama mundial, muchos de los cuales estaban a la caza de puntos UCI para clasificarse para las Olimpiadas.

La ciudad de Araxá, en dónde se disputaría la carrera estaba situada unos 500 kms al noroeste de Sao Paulo, es una pequeña ciudad de unos 100.000 habitantes aproximadamente. El Evento desplazó cerca de unas 30.000 personas entre corredores y espectadores, abarrotando todos los hoteles de la zona.


 

La 1ª Etapa era una Contrarreloj de una vuelta a un recorrido de cross-country. Teniendo como hora de salida las 2:11 de la madrugada, empecé mi calentamiento sobre la 1:30 bajo unas nubes tormentosas que amenazaban con empezar a descargar agua en cualquier momento. Por lo general,”el clima de Sur América” puede ser un tanto impredecible, y se iba confirmando según se acercaba la hora de la salida. En último momento hubo un cambio en la salida de la categoría Élite masculina, que se intercambió con la femenina, y nos comunicaron que la nuestra pasaba a “calcula aproximadamente que más o menos en unos 40 minutos, entre las 2:30 y 3:00. Aunque es probable que se retrase hasta las 2:50” bueno, ya sabemos que esto no es precisamente "tecnología suiza."

Justo cuando la ultima chica salió, empezó a caer una ligera llovizna que iba aumentando rápidamente con cada uno de los chicos que salían a competición. Cuando le tocó el turno al 5º o 6º caía un auténtico diluvio. La tormenta que se había estado gestando todo el día finalmente se desató, pero eso no impidió seguir con la carrera. De pronto me vi en algo completamente diferente a lo que, tanto el equipo como yo habíamos previsto, un circuito inundando de agua y barro, con una constante lluvia que lo hizo todo más interesante, por llamarlo de alguna manera. Tanto Todd como yo nos sentimos un poco intimidados por las rebaladizas condiciones pero teníamos que bajar los tiempos- 12ª posición para mi y 19ª para él. Era el momento de limpiar las bicis y volver al recorrido. No había ni un centímetro de la bici o de nosotros mismos que no estuvieramos cubiertos de barro.

La 2ª Etapa empezó muy temprano, con la clasificación para la carrera corta. Todavía me cuesta creer cómo el equipo podía haberlo organizado todo, para así fué y Todd y yo terminamos en 4ª y 5ª posición dentro de nuestra ronda de clasificación (28 minutos) lo que nos hacía pasar a la final. La última ronda de la carrera corta masculina se había previsto para después de la de féminas, que se disputaría en cuanto acabara la nuestra. Todo iba a un ritmo frenético, así que apenas nos dió tiempo para dar una vuelta al circuito y mantenernos calientes antes de volver al circuito.

En el momento de la final, yo me sentía más para comer algo y echarme una siesta que para correr. La carrera se me hizo interminable y sufrí mucho para un resultado un tanto mediocre, pero Todd rodó y se consolidó en una 10ª posición. La carrera “corta” duró cerca de 40 minutos, cuando nosotros, en los Estados unidos sóliamos invertir unos 25, así que ese tiempo añadido fue un extra en el desgaste para el que esoy acostumbrado.

Que la carrera corta se hubiera disputado por la mañana temprano significaba poder irse a la cama pronto antes de la carrera de fondo. Afortunadamente no correríamos hasta las 2.00 de la tarde lo que nos dejaba tiempo para dormir a pierna suelta. Un paseo en bici por la mañana por la zona de nos permitió ver la carrera desde el punto de los espectadores y cómo se vivía el ambiente. Había kilómetros de coches aparcados a los lados de la carretera que llegaba hasta la salida. Era emocionante verlo y eso que no íbamos a correr hasta dentro de 4 horas.

La 3ª etapa era la última y Todd y yo teníamos grandes esperanzas de meternos en el top 10. Pero en apenas 30 segundos de carrera, las espectativas se desvanecieron, lo hicieron tan rápido como lo que tardó otro corredor en sacarme del circuito en la tercera curva. No era lo que tenía previsto.

Cuando conseguí levantarme y recuperar mi bici - cosa nada fácil cuando otros 70 corredores están pasándo a tu lado a gran velocidad - en ese mismo momento, en el que me volví a montar otra vez, fuí consciente que me había quedado en la última posición. Lo único que tenía detrás eran las motos grabando a ese corredor que se dirigía a la zona técnica, tras haber enderezado a duras penas el manillar y que intentaba arreglar todo lo que podía en su bici. Una vez llegué, empecé a intentar explicar al equipo lo que me había sucedido.

No te imaginas tener que remontar una carrera habiéndote quedado en la ultima posición, pero la verdad que tiene un punto de motivación extra cuando ves que te han pasado un montón de corredores. En la penúltima vuelta ví a Todd haciendo un cambio de rueda en la zona técnica. Iba en la octava posición cuando pinchó. Yo había conseguido colocarme en la 23ª, después de adelantar a unos 70 corredores.

Finalmente Todd y yo terminanos el 17º y 18º respectivamente en la clasificación general. No era lo que habíamos planeado para terminar ese fin de semana, pero habíamos obtenido  muchas cosas positivas - yo había conseguido una buena cantidad de puntos UCI, hecho nuevos amigos y descubierto una nueva y espectacular parte del mundo. Tenía muchas ganas de viajar a Sur Ámérica y con esta primera visita a Brasil quedó confirmado lo maravillosa y única que es. Su comida, su gente y cultura son cosas que me fascinaron. Afortunadamente, este año, tengo previstos un par de viajes más a Sur América. Pan AMs se celebra en Argentina este abril y los Juegos Olímpicos de Rio en Agosto. Aunque todavía es pronto y de momento tengo que regresar a Tucson para seguir trabajando. Estamos en plena temporada y aún tengo muchas carreras importantes por delante.

Texto:

SRAM

Fotos:

Russell Finstereals, Alemao Silva, Marcos Ferreira