Duke Fury Jack 27,5”

Test: Duke Fury Jack 27,5”

1 823€
| Distribuye: 
JPRacingBike1

Las ligeras y exclusivas ruedas Duke Fury Jack 27,5" son material de alta gama. Fabricadas de forma artesanal y absolutamente personalizada, son la exquisitez llevada al máximo.

Texto:
Muriel Bouhet
Foto:
Mariano Herranz
Publicado el 16/02/2016
Duke Fury Jack 27,5”

Duke Racing… Quizá no te suene esta marca. Para darte una pista, te diré que hay un piloto puntero de apellido ilustre que está compitiendo con ellos en las EWS. Se trata de Rémy Absalon y estas son sus ruedas, las Fury Jack.

Philippe Jacquinet es un ingeniero mecánico. Cuando llegaba a su casa después del trabajo, se convertía en montador artesanal de ruedas para sus amigos y conocidos desde el garaje de su casa. Su fama se fue acrecentando y cada vez tenía más trabajo, de modo que lo vio claro y en 2009 dejó su trabajo para fundar JPRacing Bike 1 y consagrarse en cuerpo y alma a fabricar ruedas de la más alta calidad con su marca: Duke Racing.

Como artesano de las ruedas, su voluntad ha sido desde el principio la de ofrecer productos de la mejor calidad. Philippe y su equipo están consagrados al desarrollo de buena parte de los elementos que conforman las ruedas, incluidos sus propios bujes y llantas. Toda la parte de I+D tiene lugar en sus instalaciones, desde el diseño 3D hasta los ensayos de laboratorio. Y para las pruebas sobre el terreno tienen a Rémy Absalon.

El modelo que nos han mandado a la redacción de MTBpro es íntegramente personalizado. Nada se ha dejado al azar, desde el diámetro de la rueda, la anchura de las llantas, la elección de los radios, el color de las pegatinas o de los propios bujes, el diámetro de los ejes, el tipo de cuerpo del buje, las cabecillas de los radios o las válvulas.

Nos encontramos ante un material de alta gama. Nuestras ruedas de 27.5” están montadas a partir de unos bujes propios de la casa bautizados como Mad Max. Hay muchos detalles que destacan en ellos. En el buje delantero, el cuerpo central de carbono ofrece rigidez y ligereza, y un «look» tremendamente atractivo. En el buje trasero, el cuerpo que aloja el núcleo de la rueda libre cuenta con hasta 75 dientes que llaman la atención, máxime después de escuchar el peculiar sonido que se produce entre los trinquetes del núcleo y ese dentando del buje. Es una música deliciosa que parece anticipar la calidad de rodadura que las ruedas ofrecen.

En cuanto a los radios, que suman 32 en cada rueda, han escogido para nosotros los afamados Sapim CX_Ray, montados a tres cruces en cada rueda y con ligaduras. Ofrecen una excelente combinación entre ligereza, flexibilidad, y resistencia a la fatiga.

Un montaje con mucha calidad, y aun siendo ruedas de carbono de alta gama, son relativamente accesibles en precio. Las ruedas completas pueden adquirirse a partir de 1.823 €, lógicamente variando el precio en función del montaje escogido. Este modelo concreto ofrece un peso de 1.490 gr (la pareja) en 27.5” y de 1.537 gr en la versión de 29”.

Con este peso por debajo del kilo y medio, he encontrado en las Duke una sensación de ligereza y una reactividad desde el primer golpe de pedal que me ha atrapado. La calidad del radiado y de los componentes escogidos juegan un papel fundamental. El anclaje de la rueda libre se produce rápido como el rayo, aportando su granito de arena al conjunto. 

Las Fury Jack de carbono se muestran intransigentes con las zonas técnicas, y no se dejan doblegar antes los obstáculos. Son hiperprecisas cuando se trata de escoger una trazada y ofrecen una rigidez sin fisuras en cada apoyo lateral, por fuerte que éste sea. Pero saben también ser «consideradas» en terrenos más pedregosos y rotos, con un notable grado de absorción.

La anchura de 32 mm de la garganta de la llanta permite que el neumático goce de un mayor agarre y un plus de confort. Es sin duda uno de los aspectos más destacados de este par de ruedas. A mí me han permitido bajar muchísimo las presiones de las cubiertas, mucho más que en unas ruedas convencionales. ¿Por qué no aprovecharse de esto? 

Sin cambiar de cubierta, la mayor anchura de la llanta amplía el volumen de aire contenido en el neumático. Es decir, que frente a la misma cubierta montada en una llanta tradicional, la mayor anchura de éstas nos hace ganar entre 2 y 3 décimas de sección. Así que, sin incrementar el peso, el volumen del conjunto es más notable, tanto que hay quien al verme estas ruedas ha pensado que se trataban de unas 27.5 plus.

Así que, de golpe, este plus de volumen se traduce en el empleo de menores presiones, provocando una ganancia de rendimiento con menos rebotes ante los pequeños impactos, mayor tracción y un aumento importante de adherencia. Esta es la razón por la que las últimas tendencias del mercado van hacia esta línea de mayores anchuras de llantas, para afrontar los circuitos de enduro cada vez más complicados.

¡Ojo, que todo tiene un pero! Más superficie de contacto de la goma con el terreno es también un poco más de resistencia a la rodadura. En enduro nos importa poco, las subidas no son determinantes, las hacemos a nuestro ritmo… y la ganancia en las bajadas es lo que buscamos. Así que es un pero digamos que muy pequeño.

En cuanto a la fiabilidad y solidez, en ningún momento he tenido miedo a que las ruedas sufrieran más de la cuenta, ni siquiera en las bajadas más duras de las Enduro World Series de Aínsa, donde me acompañaron. Se mostraron muy absorbentes, ya se sabe que un exceso de rigidez es a menudo el causante de una rotura ante la recepción continuada de fuertes impactos.

Además, en las ruedas Duke se emplea una resina específica para proteger las fibras de carbono de las llantas ante los impactos más contundentes, como la proyección de piedras sobre ellas. Pero ante lo inevitable, antes un accidente grave o un choque violento que nos deje la rueda como un ocho, JPRacing ofrece un programa de «Crash Replacement», que traduciríamos como reemplazo por accidente, en sus ruedas de carbono.

Nos encontramos en definitiva ante las ruedas de uno de los mejores endureros de Europa, Rémy Absalon. Pensadas para un uso de enduro de competición, son también ideales si eres un endurero que sepa apreciar el material de calidad, pues disfrutarás de sus espectaculares acabados y su innegable rendimiento.

Texto:

Muriel Bouhet

Fotos:

Mariano Herranz

Publicado el 16/02/2016

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