Dopaje mecánico: Primer caso oficial

Después de muchas especulaciones sobre la existencia de bicis con motor en la alta competición, la UCI ha encontrado un motor en la bici de la ciclista belga Femke Van den Driessche durante los campeonatos del mundo de ciclocross.

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Autor MTBpro mtbpro
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Fecha de la noticia01/02/2016


El mundo del ciclismo está en estado de shock tras haber sido encontrado un motor en el eje de pedalier de la, al parecer, bici de la ciclista belga de 19 años Femke Van den Driessche, quien disputó el campeonato del mundo de ciclocross en la categoría de sub 23. De hecho, era una de las favoritas, pero tuvo que abandonar la carrera a falta de una vuelta para su conclusión con la cadena rota.

Lo que no está clara es la conexión de su retirada con el control efectuado a su bicicleta ni si esa era la bicicleta con la que había corrido hasta su abandono. La joven corredora e defiende negando que la bici fuera suya... Según afirma, "pertenece a un amigo que suele entrenar con nosotros. Este amigo se unió a mi hermano para hacer una vuelta de reconocimiento al circuito y dejó la bici apoyada en el camión. Como es idéntica a la mía, el año pasado se la vendí, mis mecánicos la lavaron y la metieron al camión. Debieron pensar que era mi bici. No sé cómo ha ocurrido. Pueden venir y controlar todas mis bicicletas. No van a encontrar nada. Seguro".

En cualquier caso, sean o no ciertas las excusas dadas por la joven corredora belga, no vamos a entrar ahora en eso, lo importante es que, tras múltiples especulaciones acerca del uso de motores en la competición, al fin la UCI ha encontrado una evidencia de su utilización y nada más y nada menos que en unos Campeonatos del Mundo

Sabíamos que la tecnología existía y episodios como los de las aceleraciones de Cancellara en 2010 en Flandes y Roubaix o la aparentemente extraña inercia de la rueda trasera de Hesjedal tras sufrir una caída en la Vuelta de 2014 no hacían sino alimentar las sospechas y la polémica. Pero no nos confundamos. Que la UCI haya encontrado un motor en la bici de Femke Van den Driessche no significa que se confirmen automáticamente los casos de Cancellara y Hesjedal. Tampoco el hecho de que Cancellara sea probablemente el corredor que más watios mueve en el pelotón o que haya vídeos que demuestran que una rueda puede seguir girando después de una caída confirman lo contrario. Lo que es seguro es que la UCI lleva desde 2010 buscando y, hasta ahora, nunca ha encontrado nada, pero las dudas siguen ahí.

A Van den Driessche le pueden caer al menos 6 meses de suspensión y entre 20.000 y 200.000 francos suizos de multa, pero el suyo, según un artículo de La Gazzetta dello Sport, podría tratarse del doping tecnológico de los pobres. Según el diario italiano, basándose en las declaraciones de un supuesto gurú en el tema, la nueva frontera, mucho más avanzada tecnológicamente y diez veces más costosa, se encuentra en la rueda trasera: un sistema de tracción electromagnética cuyo funcionamiento explica La Gazzetta con este gráfico.

Según asegura esta fuente anónima, se activa el mecanismo bien apretando un botón o automáticamente, cuando el potenciómetro del ciclista detecta que supera determinado umbral, y la potencia disponible es muy pequeña, de 20 a 60 watios, pero suficiente para transformar a un profesional de nivel medio en un fenómeno teniendo en cuenta que los grandes campeones pueden desarrollar en torno a los 410-420 watios. La fuente de La Gazzetta dello Sport asegura haber vendido en Italia en los últimos años 1.200 unidades y su precio es de 200.000 euros.

¿Realidad? ¿Invención de alguien con afán de protagonismo?

El hecho es que la UCI estaba muy preocupada con el tema, llevaba años detrás de este fraude y desarrollando nuevos controles para verificar la "limpieza" de las bicicletas. De hecho, según Peter Van den Abeele, mánager de off-road de la UCI, la bici fue "cazada" gracias a una nueva tecnología que llevaban años desarrollando.

Brian Cookson, presidente de la UCI, ha declarado que "el fraude tecnológico es inaceptable, queremos que esa minoría que piensa en hacer trampas sepa que cada vez más no habrá lugares para esconderlo y que tarde o temprano pagará por el daño que están haciendo a nuestro deporte. A lo largo de 2015 hemos hecho controles sorpresa en las principales pruebas de carretera y seguiremos con esos controles en 2016. Y hemos estado probando nuevos métodos de detección de los que no voy a entrar en detalles". Parece ser que los comisarios técnicos que revisaron la bici de la corredora belga llevaban una tablet con la que "escanearon" la bici.

El problema de esto es que es relativamente fácil detectar la trampa en las grandes carreras, en el ciclismo profesional, pero ¿y qué ocurre con el amateur? Pues mucho nos tememos que, como ocurre con el dopaje, si hay aficionados que sueñan con ganar algo en su vida aunque sea a costa de su salud y/o de hacer trampas, estas se seguirán produciendo. No todas las carreras pueden permitirse el lujo de tener estos controles.

Ahora, la UCI debería ser más clara acerca de lo que ha encontrado en la bici de la corredora belga y que aporte datos para cuantificar la entidad de la trampa. La información es la mejor manera de parar las especulaciones, que son lo que más daña la imagen de un deporte que empezaba a recuperar su maltrecha imagen a causa del dopaje.