¿Qué protecciones de MTB necesitas?

Te iniciaste hace unos meses en el MTB, recorriendo tus primeros senderos y te has enganchado. Ahora, quieres dar un paso más y probar con disciplinas más arriesgadas como el enduro o el DH. Necesitarás protecciones pero... ¿cuáles son las más adecuadas?

¿Qué protecciones de MTB necesitas?
autor mtbpro Víctor Marcos
autor de las fotos Bluegrass

fecha06/04/2022


Tenemos claro que casco y guantes constituyen el kit básico de protección, ya sea para el ciclista de carretera, el de montaña o el de gravel, y que los debemos utilizar en todas y cada una de nuestras salidas. A partir de ahí, la diversidad de modalidades que alberga el MTB, que van desde el XC hasta el DH, pasando por el trail y el enduro, hace que el abanico de protecciones sea amplio y variado.

Pero antes de ponerte a buscar y comprar, te recomendamos que tengas en cuenta estos factores:

- Las protecciones están fabricadas en tejidos elásticos y transpirables, eso quiere decir que con el tiempo lo normal es que cedan un poco. Tenlo en cuenta a la hora de elegir la talla.

- Para montar en bici hay que ir cómodo. De nada sirve ir perfectamente protegido si nuestra movilidad está limitada por las propias protecciones. Dicho esto, tampoco se trata de pasarse, las protecciones deben quedar fijas a nuestras rodillas o brazos, no serías el primero que por llevar las protecciones grandes o mal ajustadas, al sufrir una caída, éstas se han desplazado y no han cumplido su cometido. Por tanto: el ajuste y una correcta colocación es tan importante como la talla o la calidad de la protección.

- Con el fin de ahorrar peso, tener libertad de movimiento y que el ajuste sea perfecto, las 'pastillas' de las protecciones ligeras suelen estar fabricadas en foam y compuestos de doble o triple densidad. Las protecciones de más calidad, más enfocadas al enduro y descenso, ya suelen incorporar materiales como el D3O, algo más pesados pero que se adaptan a nuestro cuerpo y con un mayor poder de absorción de energía en caso de impacto o caída.

- Además del ajuste con cintas de velcro, las protecciones suelen contar con tiras de silicona inyectada en el interior de la codera/rodillera para que una vez colocadas evitar que se muevan durante el pedaleo.

Ya te mostramos hace unos días los factores a tener en cuenta para elegir el casco que mejor se adapte a tus necesidades. Ahora vamos a hacer algo similar, pero con las protecciones de MTB, todo un mundo en el que resulta fácil perderse si no estás muy familiarizado con las diferentes tipologías.

Rodilleras

Para la práctica de un trail avanzado, el uso de rodilleras resulta muy recomendable, ya que las rodillas son uno de los puntos más expuestos a los golpes en caso de caída. En este sentido, buscaremos unas rodilleras que no entorpezcan el movimiento del pedaleo y, por lo tanto, que sean flexibles. Un buen ejemplo sería la Skinny o la Skinny D3O de Bluegrass.

A medida que nos adentramos en terrenos endureros, y las caídas pueden ser más graves, tendríamos que elegir rodilleras más rígidas, aunque esto penalice en parte la capacidad de pedaleo. En este sentido, estaríamos pasando de una rodillera de la línea 'skinny', que podemos subir o bajar practicamente como un calcetín, a una rodillera más consistente y algo menos ligera, como la Solid D3O, equipada con cremalleras -que permiten además poner y quitar la rodillera sin necesidad de descalzarnos- y con la tecnología D3O que aporta un extra de protección, sin perder ergonomía.

Si la subida va a ser muy larga, siempre tienes la opción de quitarte las rodilleras y llevarlas en la mochila (casi todas la mochilas de enduro tienen cintas de compresión exteriores para llevarlas) o bien bajártelas hasta el tobillo para que el pedaleo sea más cómodo, evitar molestas rozaduras y si la temperatura exterior es elevada no llegar arriba 'recalentado'.

Un enduro más extremo, así como el DH, requiere una protección de la rodilla más contundente. Incluso, sería recomendable optar por una rodillera que también incorpore espinillera para proteger una zona que suele ser objetivo de piedras y ramas. En ese sentido, la Big Horn de Bluegrass cumple con todas los parámetros indicados.

Por cierto, cada vez más gente hace 'hard enduro' y DH con pantalones largos. Si es tu caso, asegúrate que las rodilleras entren sin problema en los pantalones.

Coderas

Codos y antebrazos también suelen ser de los damnificados cuando nos vamos al suelo en terrenos quebrados, por lo que su protección es un factor importante, hasta 'obligatorio' para todo biker de carácter endurero o 'descender' que se precie.

En este sentido, y al igual que sucede con las rodilleras, es importante encontrar el equilibrio entre protección, libertad de movimientos y transpiración. La misma filosofía de las rodilleras Solid D30 de Bluegrass las encontramos en las correspondientes coderas de la misma gama. Importante también es que la codera no se mueva de su sitio a lo largo de la ruta y a pesar de nuestros movimientos, algo que las Solid D3O cumplen con creces.

Con respecto a las coderas y rodilleras, es necesario dedicarle un rato para elegir bien la talla. Un excesivo ajuste en la zona del cuádriceps puede provocar calambres con el paso del tiempo. En los antebrazos, un excesivo apriete también puede hacer que se nos duerman las manos o que perdamos sensibilidad y fuerza en las manos. En la web del fabricante suele aparecer el rango en centímetros que abarca cada talla (tanto de la zona inferior como superior de nuestra pierna o brazo) para ayudarnos a elegir la talla correcta.

Peto

Cuando llega el momento de plantearse rutas más extremas y arriesgadas, es el momento también de comenzar a usar un peto de MTB, una prenda que está destinada a proteger de los golpes en la espalda principalmente.

En esta categoría podemos encontrar, básicamente, dos tipos diferentes de peto. Los más ligeros, que son tan cómodos practicamente como una camiseta técnica interior, dejándo brazos 'al aire', como el caso del modelo de Bluegrass Seamless Lite D3O.

Y, por otro lado, los que añaden mangas en la confección para sumar protección en los hombros -como el peto Bluegrass Armour B&S D3O, que pudimos probar hace tiempo en MTBpro- e, incluso, incoporar coderas. En este caso, nos encontramos con prendas que, a priori, no son especialmente cómodas a la hora de pedalear subiendo, pero que ofrecen una garantía de seguridad extra en el momento de descender. Este tipo de peto, además, viene con un espacio específico diseñado para poder transportar una vejiga de agua (con sus salidas y conducciones del tubo) y sustituir al Camelbak en caso de no querer llevarlo e, incluso, bolsillos adicionales.

Si utilizas habitualmente collarín (protector cervical), asegúrate de que el peto sea compatible con su uso. Otro dato importante es asegurarte, cuando vayas a comprarte un peto, que las protecciones se puedan desmontar para poder lavarlo con comodidad (al menos la espaldera). Los petos 'trabajan' en contacto directo con nuestra piel y después de un finde intensivo una buena lavada es fundamental, por eso es importante que el desmontaje sea fácil y este bien pensado para que lavarlo sea sencillo.

Shorts

Finalmente, y al igual que sucede con otras disciplinas deportivas como el esquí o el snowboard, las marcas de protecciones también ofertan shorts para llevar por debajo del pantalón, ya equipados con badana y refuerzos en los laterales que protegen de posibles golpes en los muslos y en la parte baja de la espalda.

El uso de este tipo de 'culotte reforzado' está limitado casi exclusivamente al DH o si vas a hacer remontes mecánicos o en furgo y apenas vas a dar pedales.

El modelo Wolverine de Bluegrass es una buena muestra de este tipo de prendas, diseñadas para interferir lo menos posible en el movimiento del pedaleo y ofrecer una protección adicional.

 

Reportaje realizado en colaboración con MET Helmets/Bluegrass