Cómo arruinar tu bici en 10 minutos… ¡al limpiarla!

La limpieza y el mantenimiento de la bici es obligatorio después de cada salida. Pero hay cosas que hacemos que casi pueden causar más daños que beneficios cuando la limpiamos. Te contamos qué errores no debes cometer.

Cómo arruinar tu bici en 10 minutos… ¡al limpiarla!
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autor mtbpro J. Daniel Hernández
autor de las fotos Archivo

fecha19/01/2023


Sí, sabemos que puede parecer contraproducente decir que podemos arruinar nuestra bici al lavarla y que, de hecho, lo peor que podemos hacerle a nuestra bicicleta es no lavarla y engrasarla después de una salida con barro o mucho polvo, pero también es cierto que a veces cometemos errores que pueden causar más perjuicio que beneficio a nuestra bicicleta.

Errores comunes que cometemos al limpiar nuestra bicicleta

Una vez establecido que el primer error es no limpiar y engrasar la bicicleta, es muy habitual que cuando vayamos a hacerlo lo hagamos con máquinas de agua a presión o en las gasolineras. Sabemos que a veces es inevitable, pero en la medida de lo posible hay que evitar usar agua a presión (o al menos a mucha presión, como sucede con las gasolineras, ya que actualmente hay hidrolimpiadoras con menos presión específicas para bicicletas o en las que se puede regular la presión).

En caso de tener que acudir a una gasolinera o tener que usar una máquina que suelte agua a mucha presión, lo mejor es hacerlo con cuidado, desde una distancia razonable y evitando incidir en exceso en puntos delicados como la suspensión, partes móviles, rodamientos, etc. El principal problema que tiene el uso de agua a presión es que se puede introducir por los huecos más pequeños y quitar la grasa de puntos importantes como los rodamientos… o incluso llegar a doblar partes móviles de la transmisión.


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La otra cara de la moneda tampoco es recomendable, es decir, hacer una limpieza “en seco” tratando de quitar el barro o el polvo sin humedecerlo previamente, ya que es fácil que acabemos arañando el cuadro y otros elementos de la bicicleta.

Por supuesto no debemos usar jabones agresivos, ya que pueden dañar el esmalte de nuestro cuadro, dañar las pastillas de freno o ser demasiado fuertes y deshacer la grasa de partes importantes como pedalier, dirección, etc. Hoy en día el mercado nos ofrece multitud de productos específicos, desengrasantes, limpiadores y protectores de cuadro, a precios muy razonables que nos evitan estos problemas.

Cómo arruinar tu bici en 10 minutos… ¡al limpiarla!

Una vez tenemos la bicicleta limpia, un error habitual es no secarla, especialmente en las partes metálicas que son los que se pueden oxidar más fácil y rápidamente. De hecho, el protocolo dicta que debemos secar y engrasar inmediatamente, especialmente la transmisión. Bien es cierto que en verano no es tan importante hacerlo justo después, ya que con el calor se seca el agua mucho más rápido, pero en épocas más frías y húmedas el agua persiste durante mucho más tiempo.

Lo mismo sucede si no engrasamos los puntos más importantes, ya que si las partes metálicas se quedan sin lubricar pueden acabar oxidándose, igual que sucede con piezas de goma (como los retenes de la suspensión) que si no reciben una lubricación adecuada se pueden cuartear.


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Otro error habitual es, si hemos pinchado, dejar la rueda pinchada y pendiente de arreglar más adelante. Si la vamos a arreglar en un corto periodo de tiempo no hay problema, pero si acaba pasando mucho tiempo el neumático se puede llegar a deformar. Por eso, lo mejor es dejar las ruedas arregladas y si vamos a “hibernar” nuestra MTB revisar su presión de vez en cuando.

Así que ya sabes, aunque es complicado estropear nuestra MTB cuando la vayamos a lavar, sí es importante prestar atención a los puntos que hemos resumido.