Cómo arruinar tu transmisión en 10 minutos

No, en MTBpro no queremos que arruines ningún componente de tu bici, así que antes de que lo hagas, te dejamos los mejores consejos para hacer que tu transmisión te dure mucho más y a pleno rendimiento.

Cómo arruinar tu transmisión en 10 minutos
autor mtbpro Alberto Álvarez
autor de las fotos Archivo / Mariano Herranz / Liv Cycling

fecha20/05/2021


Puede que suene muy repetitivo, pero la transmisión es sin duda uno de los elementos principales de la bici. Al fin y al cabo, nuestra fuerza se transmite a la rueda trasera a través de los componentes de la misma, con lo que cambiar mal, no limpiar la cadena, o simplemente dejar que todo se desgaste sin sustituir las piezas a tiempo, nos puede dar como resultado una transmisión desgastada y que no funciona como debería. Aún estas a tiempo de seguir estos sencillos consejos y no ‘cargarte’ tus cambios en tiempo record…

1.Los límites del cambio trasero

El punto número uno para arruinar la transmisión incluso en menos de 10 minutos. Los tornillos de los límites superior e inferior del cambio (H y L) son los responsables de que la cadena no se salga de su sitio en el piñón más pequeño y en el más grande. Si no están bien regulados y la cadena sobrepasa el piñón más grande, el desastre puede ser total. Desde la rotura de la cadena o que esta se doble, hasta la rotura de algunos radios e incluso como efecto rebote, a la rotura del cambio o la patilla del mismo. Y si la cadena sobrepasa el piñón pequeño, lo habitual es que esta se quede atascada entre el cuadro y el casete y tengas que desmontar la rueda para sacarla. No solo rayarás el cuadro, si no que la cadena se puede romper o doblar.

Tornillos límite del cambio trasero

El truco para evitar este problema, es soltar el cable de cambio y que con la mano (con guantes y con cuidado), empujes el desviador hasta el piñón más grande y regules el tornillo hasta que incluso haciendo fuerza con la mano, la cadena no se salga. Lo mismo para el piñón más pequeño. Ante la duda, es mejor que empieces con los tornillos de límite más roscados de lo normal para que la cadena no se salga, aunque le cueste llegar a los últimos piñones. Así no empezarás mal y podrás aflojarlos poco a poco hasta que la cadena se sitúe en el sitio adecuado.

2.Compatible o no compatible

Antes de cambiar de plato o de casete, asegúrate de que son compatibles y que por supuesto, están diseñados para el mismo número de velocidades. Puede parecer una locura, pero si instalas un casete de 11 velocidades en un sistema de 10 velocidades, nada va a funcionar como es debido. Lo mismo en el plato. Atento a que el plato sea compatible con las velocidades de tu sistema, así como con la línea de cadena y el ancho del eje trasero. En este sentido, la medida Boost no suele ser compatible con la de 12x142mm y esta con la de 135mm. Confirma antes de comprar.

Transmisión Shimano Deore en acción

Y si quieres instalar una cadena nueva, recuerda que sea 100% compatible con tu sistema de transmisión y número de velocidades, así como cortarla en la longitud adecuada. Un pequeño truco si la cadena antigua tenía la longitud correcta, es situarla estirada en la mesa al lado de la nueva, para saber donde tienes que cortar. Recuerda que la cadena vieja con el mismo número de links, siempre será más larga por el desgaste y lo que se ha dado de sí. Lo que importa es el número de eslabones, no la longitud en centímetros.

3.Ojo con los ‘quick-links’ y los pins

Si instalas una cadena nueva, muy atento a dos cosas. Por un lado, algunas cadenas son unidireccionales (sobre todo Shimano, con una determinada cara que siempre va hacia el exterior) y si la instalas al revés, los cambios no funcionarán en condiciones. Otro punto, es que los quick links, o los links de conexión rápidos, tienen una dirección a la hora de instalarlos. Verás que las dos piezas del quick-link vienen con una flecha de dirección y esta tiene que ser la de la dirección de giro de la cadena. Siempre ten en cuenta la flecha que va en el link exterior.

Instalando un quick link de conexión en una cadena

Y si instalas una cadena con pin, te recomendamos tener un buen tronchacadenas, tanto para cortar la cadena nueva con la longitud adecuada, como para poner el pin de cierre de la manera correcta. Un par de trucos. El primero es poner un poco de grasa en el pin nuevo, para que se desplace más suavemente hasta si sitio correcto. Y el segundo truco. Si no tienes un cambio de los que puedes bloquear la pata tipo SRAM, puedes coger un radio viejo, y doblarlo por los dos extremos a modo de gancho. Con cada extremo, sujeta cada uno de los lados de la cadena y deja los eslabones de conexión sin tensión para que puedas poner el pin, sin preocuparte de la tensión de la cadena, que es siempre muy molesto.

Multiherramienta con tronchacadenas incluido

Introduce siempre el pin con mucho cuidado, sin pasarte de presión sobre todo al final, cuando notes que de repente deja de ofrecer resistencia. En ese momento, comprueba que ha entrado bien y que el link gira suavemente antes de cortar el pin sobrante. Si no gira suavemente, es que ha entrado mucho o le falta por entrar. Juega suavemente con el tronchacadenas hasta que logres tener el link con el pin nuevo totalmente suave a la hora de girar.

4.Que la cadena no ‘sufra’ demasiado

La cadena es el componente número uno de la transmisión. Ella sola se encarga de la transmisión de la energía que producen nuestros músculos, desde los platos o plato a los piñones y con ello al movimiento de la rueda trasera. Para evitar que sufra demasiado, lo primero que tienes que hacer es cambiar bien. Si tienes un solo plato, no tendrás problema de cruzar la cadena demasiado, pero si tienes dos platos, ojos con las combinaciones plato grande-piñón grande y plato pequeño-piñón pequeño. Siempre que puedas, evita estas combinaciones, porque la cadena girará con un ángulo muy pronunciado, que no solo desgastará en mayor medida la propia cadena, los platos y los piñones, si no que puede llegar a romperse.

Transmisión SRAM NX al completo

Recuerda a la hora de cambiar de velocidad, que la pedalada debe acompañar el giro de las bielas sin hacer demasiada fuerza sobre los pedales. De este modo, al no aplicar demasiada fuerza en los pedales, la tensión de la cadena será algo menor y pasará de un piñón a otro con mayor suavidad y con menor riesgo de romperse o incluso dañar alguno de los dientes del casete o del plato. Eso si, nunca cambies de piñón sin pedalear y luego vuelvas a pedalear con toda la fuerza, porque tendrás muchos números para romper la cadena.

5.Limpieza, desengrase y engrase

Seguimos con la cadena. Si, limpiar, desengrasar y engrasar, es el ABC de los cuidados básicos de la misma. Esencial si quieres que te dure más, que cambie mejor y que no contribuya al desgaste del resto de los componentes. Después de cada salida larga, conviene que eches un vistazo a la cadena. Si tienes restos de tierra, polvo o ves que el aceite se ha quedado con demasiada suciedad y se empieza a acumular, es hora de limpiarla. Para ello, lo más rápido es que uses un desengrasante, intentes eliminar lo máximo posible los restos de suciedad y aceite viejo y vuelvas a engrasar con el aceite adecuado, una vez seca y libre de desengrasante. Un trapo tipo toalla, es perfecto para atrapar toda la suciedad acumulada. Y para engrasar, ya sabes, aceite menos denso si sales en zonas muy secas y con mucho polvo y aceite más denso, si sales en zonas húmedas con lluvia y barro.

Engrasando la cadena con aceite específico

Y ya que limpiamos la cadena, no está demás limpiar el plato/platos y las roldanas del cambio. Limpiar el casete es un proceso más largo, pero conviene hacerlo cuando veas que se va acumulando aceite viejo o suciedad. Además de desengrasante, te tocará usar un cepillo duro, para poder llegar al máximo a todos los rincones.

6.Que nada esté suelto

A veces, las cosas más sencillas, son las que ocasionan los problemas más grandes. Recuerda que de vez en cuando hay que revisar el apriete de los componentes de la transmisión; tornillo de las bielas, tornillos del plato/platos (incluso los de anclaje directo), tornillo de anclaje del cambio a la patilla de cambio y casete. El más habitual es el del casete, porque después de cierto se puede aflojar y aunque apenas se desplace, vas a tener unos cambios menos precisos, con lo que afectará al rendimiento de la transmisión y a la longevidad de la cadena.

También conviene revisar los tornillos de la propia patilla de cambio, porque algunos modelos vienen con unos tornillos muy pequeños que se aflojan continuamente y hace que el cambio tenga demasiado juego y no cambie bien. Aprovecha el apriete y usa un poco de pegamento fijador para dichos tornillos.

7.La hora del cambio de componentes

Y relativo al cambio de la cadena, viene la duda de cuando cambiar los componentes de la transmisión. Lo primero de todo, es cambiar la cadena cuando toca. Depende del fabricante y el modo y las condiciones de uso, te puede durar más o menos, pero lo mejor para saber si está desgastada, es medirla con un medidor de desgaste de cadena. A veces te puede durar 1.000 o 1.500km y otras veces 500km. Depende de muchos factores como la gama de cadena, las condiciones de humedad, polvo y barro, tu forma de cambiar, cada cuanto tiempo y como la limpies, material de la misma, etc… Por eso es muy difícil decir el kilometraje exacto. Es mejor comprar un medidor de cadena e ir revisando.

Herramienta para medir el desgaste de la cadena

En este sentido, lo habitual es cambiar la cadena 2-3 veces y a la tercera cambiar plato y piñones a la vez. Si instalas una cadena nueva en un plato o piñones desgastado, notarás que la cadena salta en el casete cuando haces fuerza, o que la misma se queda ‘enganchada’ al plato cuando lo giras. Nada recomendable porque no solo puedes romper la cadena, si no que te puede ocasionar una caída o accidente grave.