Cómo arruinar tu casco en 10 minutos… ¡y sin caerte!

Si nos damos un golpe y el casco nos salva, pero se rompe, hay que cambiarlo; pero a veces hacemos algunas cosas mal que acortan su vida útil y que, por tanto, debemos evitar.

Cómo arruinar tu casco en 10 minutos… ¡y sin caerte!
autor mtbpro J. Daniel Hernández
autor de las fotos Archivo

fecha27/06/2022


Si a un casco le damos un buen golpe, lo habremos arruinado en mucho menos de 10 minutos. Pero en este artículo no vamos a centrarnos en lo obvio, sino en esas cosas, esos pequeños vicios o incluso descuidos, que hacemos mal y que acortan la vida útil del casco o que, directamente, lo pueden llegar a estropear.

5 cosas que hacemos mal y pueden estropear un casco

Al igual que sucede con el artículo que hicimos sobre arruinar las gafas, hay muchos factores que pueden acortar la vida útil de un casco. Y tal y como dijimos en ese artículo, hay cosas fuera de nuestro control como las caídas o golpes con ramas y otros elementos que nos podemos encontrar en los caminos y senderos. En este caso, además, el casco estaría cumpliendo su función de protección, por lo que seguro que nos compensa con lo que nos podría haber pasado a nosotros.

Pero hay otras cosas que sí está en nuestras manos hacer mejor (o no hacer) para alargar la vida útil de un casco y evitar su deterioro prematuro, o incluso que lo lleguemos a estropear. Vamos a ver el listado:


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1.- El error más habitual que solemos cometer con el casco es dejarlo “en cualquier sitio” cuando nos detenemos en mitad de una ruta: nos lo quitamos y lo dejamos en una roca, apoyado en la bicicleta, en el suelo… Hacer esto es comprar papeletas para que se acabe cayendo y estropeando de la forma más tonta. Además, si lo dejamos en el suelo puede ocurrir que se nos meta algún bicho dentro y luego nos llevemos una sorpresa desagradable.

Particularmente no soy partidario de quitarme el casco si luego voy a seguir dando pedales (así me ahorro también la desagradable sensación de ponérmelo con las almohadillas todavía húmedas), pero si lo hacemos, lo mejor es buscar un sitio en el que quede perfectamente sujeto y con las mínimas posibilidades de caerse o golpearse.

Cómo arruinar tu casco en 10 minutos… ¡y sin caerte!

2.- Evidentemente, estas observaciones también son aplicables si paramos a tomar algo en un bar, pero en estos casos es muy fácil cometer un error que puede dañar nuestro casco: echar dentro, y de cualquier forma, las gafas, llaves, herramientas, el GPS o el teléfono móvil. Si lo hacemos sin cuidado, o los llevamos dando botes por dentro del casco, nos podemos cargar las espumas interiores, la lámina del MIPS o incluso la propia estructura del EPS, más aún si hablamos de la nueva tecnología KinetiCore de Lazer.

3.- El tercer error, muy al hilo de los anteriores, es echar el casco al maletero o dentro del coche, de cualquier forma, cuando acabamos la ruta. Si hacemos esto lo más probable es que acabe dando botes y golpeando con las paredes del maletero o lo que llevemos dentro; y en cualquiera de estos golpes se puede romper irremediablemente.

Cómo arruinar tu casco en 10 minutos… ¡y sin caerte!

4.- Cuando llegamos a casa ¿limpiamos el casco o lo guardamos tal cual? Al igual que sucede con las gafas (o incluso nuestra bicicleta), si limpiamos el polvo o el barro sin haberlo retirado antes con agua limpia seguro que lo acabamos arañando y estropeando la pintura. Lo mejor, retirar la suciedad bien directamente con agua o si no, al menos, con un paño húmedo y mucho cuidado. Para limpiar el interior, si lo hacemos con productos agresivos, seguramente acabemos estropeando las almohadillas.

No limpiar el casco tampoco es recomendable ya que, debido al sudor, tanto las correas como las almohadillas se pueden deteriorar muy rápidamente. Para eso, lo mejor, limpiarlas con jabón neutro y dejarlo secar, bien seco, en un sitio ventilado y que no esté al sol directo.

5.- Este último consejo también es aplicable a cómo lo guardamos. Lo mejor, hacerlo en un sitio del que no se pueda caer, que esté protegido a ser posible con su funda y que no le de el sol directo. También ojo en algunos garajes y trasteros que tengan humedad. Lo mejor es un sitio ventilado y seco en el que no reciba luz solar directa, ni esté expuesto a grandes cambios de temperatura.

Cómo arruinar tu casco en 10 minutos… ¡y sin caerte!