4 trucos sobre el Tubeless que deberías saber
El sistema Tubeless es un estándar en el MTB. Sin embargo, todavía hay gente reticente a ello y que se acerca con cierto miedo. A estas alturas, todos sabemos sus ventajas y la mayoría ya hemos lidiado con botes de líquido, obuses taponados y bombas de pie “echando humo”. De hecho, en MTBpro ya te hemos contado cómo montar el sistema desde cero, e incluso los errores más comunes para arruinarlo en 10 minutos.
Sin embargo, la experiencia es un grado. Después de años peleando con neumáticos rebeldes y pinchazos en mitad de la nada, podemos ofrecerte una serie de trucos que te pueden ayudar mucho con el Tubeless y que te facilitarán las reparaciones durante una ruta. Aquí tienes 4 trucos de "perro viejo" sobre el Tubeless que debes conocer y dominar.
1.- Cómo saber si el líquido se ha secado (sin destalonar)
A todos nos ha pasado: vas a salir de ruta, la rueda parece tener aire, pero tienes la sospecha de que dentro ya solo queda un ecosistema de goma seca. Como ya explicamos en nuestro artículo sobre por qué es vital renovar el sellante, el líquido tiene una vida útil. Pero, ¿hace falta destalonar la cubierta ensuciando todo para comprobarlo? No. Tienes dos métodos rápidos “de perro viejo”:
- La prueba del oído: Desmonta la rueda, sujétala por el eje y agítala lateralmente (no la hagas rodar, agítala de lado a lado). Si escuchas un ligero chapoteo, hay líquido vivo. Si suena hueco o escuchas una bola seca rebotando, toca rellenar.
- La varilla del aceite (modo pro): Quita el obús de la válvula. Coge una brida pequeña de plástico limpio o un radio viejo e introdúcelo por el tallo de la válvula hasta tocar el fondo del neumático, asegurándote de que la válvula esté en la parte más baja (a las 6 en punto). Saca la brida. Si sale manchada de líquido fresco (como la varilla del aceite de un coche), estás listo para rodar. Si sale seca, toca inyectar líquido por la propia válvula.
2.- El arte de la mecha: no basta con meterla
El líquido sella los pinchazos pequeños, pero cuando rajas la cubierta o el agujero es grande, la mecha (también conocida como churro o plug) es tu mejor amiga. Sin embargo, muchos ciclistas las usan mal y acaban perdiéndolas en la primera frenada fuerte. Para que una mecha te dure toda la vida útil del neumático, aplica esto:
- No tengas miedo de "sanear" el agujero: Usa la herramienta punzón para raspar y hacer el agujero un poco más redondo. Parece contraproducente hacer el agujero más grande, pero elimina los bordes irregulares de la goma y permite que la mecha entre y agarre mejor.
- Deja que sobresalga y córtala: Introduce la mecha hasta que quede aproximadamente un tercio fuera. Saca la herramienta con cuidado. El truco clave: no dejes los "bigotes" largos. Con unas tijeras pequeñas, cuchilla o alicates de corte (muchas multiherramientas o los propios kit de mechas ya los traen), corta el sobrante a ras de los tacos. Si dejas el churro largo, al rozar contra el suelo o en una frenada, la tracción acabará arrancándolo de cuajo.
- El combo mágico (para casa): Si vas a reparar un corte feo en casa, añade una gota de pegamento de cianocrilato (pegamentos para plásticos como el de modelismo o un pegamento tipo “Super Glue”) en la mecha antes de introducirla. Quedará vulcanizada con el neumático.

3.- Cómo talonar sin compresor: el truco de la cincha
Estás en casa, has montado una cubierta nueva y estás dándole a la bomba de pie como si no hubiera un mañana, pero el aire se escapa por los flancos porque la cubierta está viciada. Si ya has probado a quitar el obús para meter más caudal de aire y sigue sin funcionar, no desesperes; no necesitas ir a la gasolinera.
Coge una cincha de amarre (o las correas que usas para sujetar la bici al portabicis) y pásala por toda la banda de rodadura, abrazando la circunferencia de la rueda. Aprieta la cincha ligeramente. Esto aplastará la cubierta por el centro, obligando a los flancos de goma a abrirse hacia los lados y pegarse a las paredes de la llanta. Dale a la bomba. Magia: la rueda talonará a la primera. Una vez coja presión, afloja la cincha despacio y termina de inflar.
Recuerda que si tienes problemas frecuentes en este paso, puedes repasar nuestro artículo con las mejores soluciones.
4.- Cómo dejar las ruedas para salvar tus válvulas
Llegas de una ruta embarrada, lavas la bici y la cuelgas o la dejas en el trastero durante dos semanas. Cuando vuelves, intentas inflar la rueda y la válvula está completamente bloqueada. Para evitar esto, el truco está en la posición de las válvulas al aparcar la bici:
- Nunca a las 6 en punto: Si dejas la válvula en la parte más baja, todo el líquido sobrante escurrirá y formará un charco justo encima de ella, secándose en el interior del obús.
- Nunca a las 12 en punto: Si la dejas arriba del todo, el líquido de las paredes escurrirá por gravedad y goteará directamente dentro del canal de la válvula.
- Lo mejor, las 4 y las 8: Deja siempre las válvulas posicionadas a las 4 o a las 8 en punto (mirando la rueda como si fuera un reloj). En esta posición quedan libres de charcos y del goteo directo. Y recuerda, como ya te contamos en las [ENLACE a "5 cosas que no sabías de la válvula tubeless"], mantener el obús limpio es el 90% del éxito de tu sistema.

¿Quieres estar al tanto de todas las novedades de MTBpro?
Suscribete a nuestro newsletter para no perderte el mejor contenido relevante, novedades, opinión, podcast, etc.
J. Daniel Hernández
Archivo






