Presentación Kross: dos ruedas, una pasión

Presentación Kross: dos ruedas, una pasión

Kross es una marca polaca de bicicletas poco conocida en nuestro país que como a nosotros les mueven dos ruedas y una pasión. Nos hemos ido al otro extremo de Europa, concretamente a Polonia,a la presentación de novedades para el próximo año y para probar

Texto:
Enrique Sevilla
Foto:
Enrique Sevilla/ Kross
Publicado el 18/11/2016
Presentación Kross: dos ruedas, una pasión

«Kross es no sólo la marca de bicicletas más grande de Polonia, sino también una próspera comunidad de apasionados de bicicletas». Estas son las palabras con las que la marca se autodefine en su página web. Y son esas palabras con las que llamaron nuestra atención en el pasado Eurobike, en donde nos invitaron a visitarles en su país y que conociéramos de primera mano sus bicicletas más allá de su stand en la feria.  

Kross no es una marca muy conocida en nuestro país, aunque seguro que te suena porque patrocina el equipo en el que milita Maja Włoszczowskacampeona del mundo XC en 2010 y medalla de plata en los pasado Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Su historia arranca en 1990, con la apertura de una tienda en Przasnysz, una ciudad de 20.000 habitantes al norte de Varsovia. Su fundador, Zbigniew Sosnowskiapasionado de las dos ruedas, ve como poco a poco va teniendo la oportunidad de ir creciendo en el negocio hasta llegar a ser uno de los principales distribuidores que es hoy en día en Polonia y uno de los más fuertes del este de Europa.

El año clave en este crecimiento fue en 2000, año en el que se construye una gran nave donde Kross comienza la fabricación de sus ruedas, soldadura de cuadros en aluminio y pintado de todos sus modelos.

Allí nos fuimos a comprobar de primera mano la calidad de sus productos sobre el terreno.  Dos días de test en la zona de  Swieradów-Zdrój, en la frontera de Polonia con la República Checa y cerca de Alemania. Dos días para poder probar sus modelos de endurotrail y XC, con el Hotel Malinowy Dwor como base de operaciones para el test. También tuvimos a nuestra disposición los modelos de carretera Vento y VentoTR, pero esta es otra historia que te contaremos en nuestra revista hermana Maillot.

Polonia un paraíso ciclista

Polonia es un país con una gran cultura ciclista. Hasta finales de los 90, la bicicleta era uno de los medios de transporte más populares y es a partir de 2000, con los buenos tiempos económicos, cuando se empieza a ver además, como una forma de ocio. El país cuenta con 23 parques naturales, los cuales disponen en su mayoría de recorridos balizados para la práctica del ciclismo de montaña. Y es precisamente en uno de ellos donde Kross nos invita a probar sus bicis.

Muy próximo a la frontera de la republica Checa. Muy cerca de Nové Mesto, lugar de celebración de los últimos mundiales de XC. Un bosque muy poblado con 25 recorridos perfectamente marcados. Llama la atención la cantidad de senderos de la zona. La explicación muy sencilla: todo el monte es público. No hay nada privado. No hay vallas, alambradas o delimitaciones que impidan el libre tránsito por el monte. Un paraíso del mountain bike.

Kristopher Kuroswsky (Brand Manager de Kross) me recoge en el aeropuerto de Dresde (Alemania) y me lleva hasta el hotel. Por el camino hablamos del crecimiento que ha tenido el ciclismo en Polonia en las dos últimas décadas y gran cultura ciclista que se está generando. El hotel es de lujo y tiene spa... Vamos a dar a los pedales todo lo que nos dejen, pero también vamos a poder descansar a gusto.

Por uno de los pasillos del hotel, tienen montado un stand con parte de su extenso catálogo de accesorios. Cascos, luces, guardabarros, gafas, velocímetros, guantes, direcciones, lubricantes, desengrasantes... Por algo es el distribuidor número uno en Polonia.

El sábado a medio día comienza la jornada con una charla técnica sobre Kross. Su historia, sus productos y algo que en los últimos meses les ha llevado mucho trabajo: la preparación de un nuevo cuadro basado en el anterior modelo Level desarrollado en colaboración de sus corredores de XC, un cuadro diseñado y elaborado íntegramente en sus instalaciones.

Es hora de probar. Carpa desplegada en el aparcamiento del hotel y más de 40 bicicletas a nuestra disposición de todos los segmentos, pero entre ellas me llaman la atención dos de sus modelos: el Kross Pure Trail Kross Smooth. Dos bicicletas fabricadas en tubería de acero Reynolds ruedas de 29 pulgadas y 27,5+ respectivamente. Un guiño de Kross a los románticos del MTB.

Kross Level B+ 29. Medalla olímpica

Pero tras dos días sin montar entre viaje y preparativos, el ansia viva hace que me decante por la bicicleta Kross Level B+. Tengo ganas de ir rápido, de recuperar la forma perdida en estas 48 horas. Montar pedales, Garmin... y  ¡go, go, go!

La Kross Level B+ es toda una exquisitez, el buque insignia de Kross y la bicicleta con la que Maja Włoszczowska consiguió su medalla de plata en los pasados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Una bici de poco más de 8,5 kgs equipada con lo mejor de lo mejor: Sram XX1, DT Swiss, RockShox RS-1… Solo con el peso ya es para echarse las manos a la cabeza. Peso por debajo de los 9 kgs con rueda de 29”. Muy rápida y ágil, nos comentan la mejora con el modelo anterior en la caja de pedalier, más solida y más corta en el triangulo trasero. Un cuadro fabricado en las instalaciones de Kross con carbono T800S M40J combinados con resina de nanoaleación.

La prueba en vivo no deja dudas de que es una bici pura de competición. Por ser una bici de XC, nos indican los sitios más apropiados para sus cualidades. Cruzo la frontera con la República Checa y voy a Nové Mesto (Campeonato del Mundo XC 2016). Senderos estrechos entre árboles centenarios y curvas peraltadas donde dar rienda suelta al ansia viva. Acostumbrados a los terrenos secos del verano en la Península, es una gozada tener un agarre excepcional por estos senderos, bajando por un recorrido suave, con muchas curvas y saltos. Me dicen los de la zona que aquí pocos rock garden nos podremos encontrar.

Los rock garden que se hicieron para el Mundial XC se desmontaron a las pocas semanas. Pero aun así, tengo el placer de pisar un suelo mundialista. La Kross Level B+ es velocidad 100%. La casi hora y media por los senderos de Nové Mesto me dejan una sonrisa en la cara permanente.

De vuelta en el hotel, me queda tarde para probar la Kross Smooth, el otro modelo que captó mi atención. Cambio radical. Ahora necesito algo más bestia con lo que seguir dando caña por los montes checos.

Kross Soil 3.0 de 27,5. 130 mm de diversión asegurada

Arkadiuaz Trinski (Marketing Manager) me sugiere que lo haga con la Kross Soil 3.0. Su modelo trail con cuadro de aluminio fabricado y ensamblado en las instalaciones de Kross. Amortiguador y horquilla Fox de 130 mm de recorrido y ruedas de 27,5. La diversión está asegurada.

De nuevo camino a los senderos y voy directamente a uno de los que me han indicado como más óptimos para este modelo de Kross. Marcado en negro, de unos 15 kms de largo y con mucho flow.

Dejar una bicicleta Kross rígida, de competición y coger una Kross doble de trail, es como bajarte de un fórmula uno y subirte a un todoterreno. Puedes pasar por donde quieras que no notaras nada del suelo. Las suspensiones pueden con todo. Y si ya encima bajas la tija telescópica no hay sendero inclinado que te de miedo bajar.

Kross Soil 3.0 está equipada con un cuadro aluminio Superlite, Ruedas DT Swiss M1700transmición Sram X01, potencia Kross de 35 mm… dejan la báscula en 13,1 kgs.

Alrededor de una hora perdido por los bosques checos con la Kross Soil 3.0 de 27,5 aunque lo de perderse es un decir porque todos los recorridos están perfectamente marcados y balizados en un solo sentido. Es decir, si fueras al revés, solo verías placas de dirección prohibida. Cada baliza tiene el teléfono de emergencias 112 y un código que indica la ruta y kilometro exacto donde te encuentras. Espectacular.

Se acaba el primer día de test. Aprovechando que estamos en un hotel con spa, nos relajamos después de cenar en uno de sus jacuzzis antes de ir a dormir. Mañana más y mejor.

Texto:

Enrique Sevilla

Fotos:

Enrique Sevilla/ Kross

Publicado el 18/11/2016