Remolcador para bicis: para qué sirve y porqué merece la pena comprar uno

Remolcador para bicis: para qué sirve y por qué merece la pena comprar uno

Los remolcadores elásticos se pueden llevar en el maillot o en la mochila y no solo sirven como "salvavidas"

Texto:
Luis M Del Cerro
Foto:
Archivo
Publicado el 24/06/2019
Remolcador para bicis: para qué sirve y porqué merece la pena comprar uno

En general, hay dos tipos de remolcadores. Por un lado, están los fijos que no dejan de ser una "barra" unida a otra bici. Este tipo de remolcadores se suelen usar con bicis de niño y la rueda delantera del niño apenas toca en el suelo y el "peque" acaba siendo como una especia de "remolque" del adulto. 

La otra forma de remolcar una bici es mediante un sistema de arrastre flexible. No es algo nuevo. En algunas travesías se han visto bicis "remolcadas" con cuerdas de escalada o incluso cámaras de bicis atadas. Ahora hay sistemas mucho más desarrollados y seguros como el TowWhee que estamos probando estas semanas en MTBpro. Con un sistema como el TowWhee el ciclista remolcado es ayudado por el ciclista al que va atado pero tiene que hacer un mínimo esfuerzo para seguir el ritmo. Las sensaciones son muy parecidas, salvando las distancias, a cuando nos subimos por primera vez en una e-bike.

La ventaja de un sistema pensado para remolcar bicis como el TowWhee es que la goma elástica tiene estudiada la tensión, tiene elementos de fijación seguros para las bicis y tenemos la seguridad de que "arrastrará" hasta 250 kgs sin romperse. Además, apenas pesa 200 gramos y se puede llevar en el maillot o en la mochila. Y es que sin extender tiene una longitud de poco más de 140 cm pero cuando la ponemos a "trabajar" puede llegar a más 4 metros de longitud.

¿Para qué sirve un remolcador para bicis?

En este caso, nos referimos a un remolcador elástico y será muy útil para:

Rutas más largas con niñ@s

Cuando nuestros hij@s empiezan a pedalear es un hito. Y lo primero en que pensamos es en hacer las primeras "rutas" con ellos. El problema es cuando descubres que con su resistencia las rutas tienden a convertirse en paseos. Además, incluso en aquellos niños y niñas con más resistencia, cualquier subida mínimamente exigente puede convertirse en un obstáculo insalvable que hagan que acaben poniendo "pie a tierra".

Con un remolcador la experiencia puede ser completamente diferente. Los más pequeños pueden utilizarlo una gran parte del tiempo y hacer distancias que ni ellos ni tú podriais imaginar. Además, la experiencia es bastante divertida y, aunque no lo creas, segura. La única habilidad que tiene que tener el niño plenamente asumida y controlada es el frenado ya que en algunos momentos la "goma" puede acercarle demasiado a la bici de sus padres. En el caso de los niños más mayores la "subida imposible" se convierte en algo salvable.

e-Bikes: cuando nos quedamos sin batería

Si sales con un grupo de e-bikers a lo mejor puede ser una buena inversión conjunta. Seguro que ya habéis pasado por el mal trago de que algún compañero se quede sin batería. En el peor de los casos, el "derrochador" no tendrá otra opción que hacer los últimos kilómetros pedaleando con una bici de 20 kgs o buscar un sitio donde esperar que algún alma caritativa venga a buscarlo con el coche. Pues bien, con un remolcador este trance puede salvarse con cierto honor. Basta con que el miembro del grupo con más autonomía instale un remolcador como el TowWhee y le eche una mano con los últimos kilómetros.

Con el estado de forma justo

No es la primera vez que nos lanzamos a una gran travesía de MTB o a una ruta complicada y sabemos que algún miembro del grupo no va sobrado de forma. Seguro que conseguirá superarlo pero es probable que tengáis marcados un par de jornadas o puntos que sabéis que pueden ser una tortura para el más débil del grupo. Ese día, un remolcador puede ser nuestro mejor aliado para salvar el día. Con la ayuda del resto de compañer@s de la salida podemos hacer que el calvario dure lo menos posible.

Seguro que a partir de estos tres ejemplos se te ocurren algunas aplicaciones más para un remolcador para bicis. Su coste no es muy elevado (por ejemplo, el TowWhee cuesta 40€) y puede evitarnos un mal trago en más de una ocasión y, a la vez, ser un aliado más para introducir a nuestros hijos en el ciclismo. 

Más sobre:

Texto:

Luis M Del Cerro

Fotos:

Archivo

Publicado el 24/06/2019