Técnica en Bajadas MTB (III): Equilibrio, mesetas y peraltes

En este vídeo Eva Castro nos enseña unos ejercicios para mejorar el equilibrio, aprendemos a superar saltos en meseta y a pasar una curva con peralte.

Texto:
Eva Castro
Foto:
Chema Calleja
Publicado el 01/05/2017

Mejorar nuestro equilibrio sobre la bici

Lo primero que vamos a aprender son un par de ejercicios para que mejoréis vuestro equilibrio sobre la bicicleta en parado, algo muy importante, que nos aportará seguridad en nuestra conducción. Un ejemplo: cuando llegamos a una trialera que no conocemos, solemos parar y ya poner el pie a tierra. Si tenéis buen equilibrio, podréis parar, visualizar la trazada y continuar de una manera natural.

En el primer ejercicio, buscamos un punto fijo, ya sea una pared, un banco… o cualquier sitio donde podamos apoyar nuestra rueda delantera. Una vez tengamos la rueda delantera apoyada contra el objeto, nos subiremos de pie encima de la bici, haciendo fuerza sobre nuestro pie dominante y haciendo un pequeño balance de manillar hacía delante y hacía atrás para mantener el equilibrio.

Otro ejercicio para mejorar nuestro equilibrio sería mantenernos parados sobre la bici en una zona plana, para ello utilizaremos nuestros frenos y un pequeño balanceo de adelante a atrás cada vez que nos desequilibremos y así evitaremos poner nuestro pie a tierra.

Rodar una meseta

Cogemos velocidad y a medida que nos vamos acercando a la rampa de salida de la meseta, flexionamos nuestras piernas y brazos haciendo que nuestro cuerpo absorba la rampa y dejamos que la bici ruede sobre la parte superior plana. En esa parte, nos estiremos un poco y cuando nos acerquemos a la rampa de salida volveremos a flexionar nuestras piernas y brazos inclinando un poco el cuerpo hacía delante para dejar que la bici corra. Es muy importante que coloquemos nuestro cuerpo en los momentos clave (rampa de entrada y rampa de salida) para evitar salir por delante del manillar.

Absorber una meseta

Esta opción es la más técnica y nos permitirá ser más rápidos a la hora de pasar la meseta e incluso nos permite dar alguna pedalada en la parte plana. Lo que debemos hacer es, llegar con velocidad y, poco antes de la rampa, levantar la rueda delantera con fuerza y llevarla a la parte alta de la meseta (un manual). Ya en la parte alta de la meseta, si podemos, daremos alguna pedalada según el largo de la meseta y, cuando lleguemos a la rampa de salida, flexionamos piernas y brazos y nos dejamos llevar para seguir con velocidad.

Saltar una meseta

Cogemos la suficiente velocidad como para poder saltar la meseta completa. Un poco antes de llegar a la rampa de salida flexionaremos nuestro cuerpo (piernas y brazos) y una vez lleguemos al extremo de la rampa nos estiramos un poco y tiramos suave de manillar y piernas como si estuviésemos haciendo un bunny hop. Una vez en el aire colocaremos nuestro cuerpo centrado sobre la bicicleta y cuando nos estemos aproximando a la rampa de bajada volveremos a flexionar nuestro cuerpo (piernas y brazos) y daremos un suave empujón hacia abajo a nuestro manillar para que aterrice la rueda delantera primero y a continuación la trasera. El objetivo es que la recepción sea lo más suave posible.

Curva peraltada

Siempre que lleguemos a una curva lo haremos calculando a qué velocidad debemos entrar, teniendo en cuenta que una vez que entremos en la curva no debemos tocar los frenos, y dejar correr la bici por si sola. De manera que,tendremos que tener en cuenta el desnivel del terreno y frenar o acelerar antes de llegar a la curva. Una vez estemos en el principio de la curva agacharemos nuestro cuerpo y nos tumbaremos en conjunto hacía el interior, abriremos los codos y miraremos siempre hacia la salida de la curva. Cuanta más velocidad llevemos más alto nos deberemos subir a la pared del peralte y así lograr mayor apoyo y velocidad en la salida.

Ahora ya sabéis lo que toca: ¡practicar!

Recuerda que tienes más ejercicios para mejorar tu técnia en nuestra sección "Baja con Eva Castro"

Texto:

Eva Castro

Fotos:

Chema Calleja