Las 5 roturas de piezas más habituales, que te pueden arruinar tu ruta…

Que tengamos una avería en la bici en alguna de nuestras salidas es algo más que habitual. Pero, si la avería se convierte en rotura de algunas de las piezas clave de nuestra mountain bike, podemos arruinar la salida completamente.

Las 5 roturas de piezas más habituales, que te pueden arruinar tu ruta…
autor mtbpro Alberto Álvarez
autor de las fotos Archivo / Alberto Álvarez

fecha26/07/2022


Lo de llevar repuestos durante nuestras salidas en bici es algo muy personal. Desde MTBpro os hemos recomendado en muchas ocasiones que hay que salir preparados para casi todo. Pero, aunque por lo general llevemos herramientas, cámaras, kit para reparar tubeless y algún pequeño repuesto más como un cable de cambio o una batería extra, hay roturas de piezas clave, que nos pueden dejar tirados irremediablemente.

1.Romper la patilla de cambio

Una de las más temidas, por que aunque en los últimos años han proliferado las patillas de cambio universales, por lo general hay cientos de tipos distintos. Es decir, que si no llevas la misma patilla de cambio que tiene tu bici, difícil será que un compañero tuyo te pueda prestar una extra. ¿La solución? Pues en el momento que te compras la bici tanto nueva como de segunda mano, hazte con un par de patillas extras para el futuro por lo que pueda pasar. No son demasiado caras, ocupan poco y son uno de los repuestos más específicos que existen para tu bici.

Imagen de un cambio trasero con una patilla de cambio

Por suerte en la actualidad y debido en gran parte a los ejes pasantes y los diseños más robustos de las punteras del cuadro, estas aguantan mucho más que antes. Si se te rompe completamente la patilla no podrás hacer mucho, y si se te dobla a lo mejor consigues medio enderezarla, pero al estar fabricadas en aluminio es fácil que se te rompa. Lo dicho, compra un par de ellas y lleva una siempre contigo y deja otra en casa.

Imagen de una patilla de cambio universal de SRAM


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2.Romper uno o más radios

Otro de los premios gordos de las roturas en nuestras salidas. Si rompes un radio y no te das cuenta, puede que acabes rompiendo alguno más, debido al desequilibrio de tensión en la rueda que genera la falta de un radio. Llevar alguno de repuesto no es habitual (excepto en los que hacéis ciclo turismo de varios días/semanas) y aunque lo lleves, lo normal es no repararlo en marcha por lo que suele implicar: desmontar neumático/tubeless, quizá el fondo de llanta y depende de que lado sea, el disco de freno o el casete… Vamos, un lío.

Imagen de un radio de la marca Industry Nine

Igual que en el punto anterior os recomendábamos tener un par de patillas de cambio en casa, haz lo mismo con los radios. Ten en cuenta que los radios de la rueda delantera suelen ser de distinta medida a los de la trasera y que también dependiendo del lado de la rueda (transmisión o frenada) pueden ser de diferente medida. Compra unos cuantos de cada uno por si acaso y no olvides comprar unas cuantas cabecillas, para que tengas más de una por si las dañas en el proceso del cambio, que también es algo habitual en las de aluminio.

3.Romper la cadena

Esta es quizá una de las más habituales, pero por suerte también una de las más ‘fáciles’ de reparar. Tan solo necesitas llevar contigo un quick-link de reparación y un troncha cadenas. Los quick-links (o links de unión rápidos) son súper baratos, no ocupan nada y se instalan generalmente bien. Recuerda comprar un par de ellos y llevarlos siempre contigo. Y el troncha cadenas no olvides que es una de las herramientas más básicas e importantes de nuestra mochila. Cómpralo de la mayor calidad posible.

Imagen de una herramienta con un quick-link de repuesto

Si rompes la cadena por el link de conexión actual, podrás quitar/romper el viejo e instalar el nuevo y seguir usando la cadena sin problema. Pero si rompes la cadena por un eslabón que no es el link de conexión de serie y resulta que pones otro quick-link nuevo, mejor que cuando llegues a casa instales una cadena nueva. Un truquito es guardarse el link de unión de una cadena vieja cuando la cambias. No es igual de resistente (esto tenlo en cuenta) que uno nuevo, pero te puede sacar de algún apuro. Importante que sea compatible con tu marca de cadena y número de velocidades del casete.

Quick-Link de cadena de repuesto de la marca Shimano

4.Rajar un neumático (tubeless o no)

Esto mejor que no te pase, tanto si usas tubeless como si no. Si usas tubeless y se te raja el neumático, no solo se te saldrá todo el líquido, si no que te será difícil de reparar. Si eres muy manitas y llevas lo necesario puedes probar a coserlo (sí, coserlo), pero aún así, tienes que terminar instalando una cámara convencional.

Imagen de un neumático rajado por un trozo de vidrio

Y si rajas el neumático y llevas cámara convencional, podrás instalar una cámara nueva, pero tendrás que cerrar del mismo modo el flanco del neumático. Al no llevar líquido tubeless, te será más fácil instalar un par de parches adhesivos, porque el flanco por dentro no tendrá restos de líquido y los parches se pegarán bien. La cinta americana para estos casos es uno de los mejores inventos para cerrar el corte por dentro, instalar una cámara y llegar a casa.

Imagen de una cámara de repuesto para una mountain bike


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5.Romper un latiguillo de freno

Este quizá no es tan habitual, pero a muchos nos ha pasado alguna vez. Lo típico es ir bajando, caerse o pasar demasiado cerca un árbol y romperlo en la zona donde se une a la maneta de freno al golpear el manillar con el tronco. Un clásico. Otro clásico es que se te enganche en una rama (a veces por ser demasiado largos) y no solo te caigas, si no que encima se arranque el latiguillo.

Imagen de una bici en acción donde se ven los latiguillos de freno

Si se te rompe el latiguillo, trata de que el líquido de frenos no se derrame por el propio disco de freno y el resto de los componentes del cuadro, y sujeta el latiguillo suelto con unas bridas lo mejor que puedas, para tratar de llegar a casa con un freno. No hay muchas maneras de evitar que se te rompa un latiguillo de freno, sobre todo en caso de caída, pero recomendamos que no los dejes demasiado largos y que los unas entre si con unas bridas para que no sobresalgan mucho.